En streaming. Matías Alé recordó el inaudito regalo que dio en medio de un brote psicótico
El actor, que siempre habla abiertamente de su salud mental, contó en un programa de streaming un hecho que sucedió en medio de un brote que tuvo.
Matías Alé visitó Storytime, el programa de streaming de Nazarena Vélez en Bondi Live. Allí, el actor recordó uno de los momentos más delicados de su vida, relacionado con la salud mental.
Repasando los momentos previos a su internación por delirio místico, Matías explicó que sus acciones estaban vinculadas a su distorsionada percepción de la realidad. Fue entonces cuando relató que, en medio de un brote psicótico, le regaló todo su dinero a un guardia de seguridad.
“Terminé de trabajar y le di todo mi caché al seguridad que me cuidó”, recordó, y luego explicó el motivo: “Yo creía que era mi ángel de la guarda”.
“Lo miré a los ojos y le dije: ‘Vos fuiste mi ángel de la guarda en esos dos días, que me estaba cuidando del mal, que yo creía que el mal me perseguía’. Todo en brote estaba”, admitió.
El mensaje de la familia del guardia
Además, Alé comentó que, hace un tiempo no muy lejano, la hija de ese guardia de seguridad se contactó con él a través de las redes para comunicarle que su padre había fallecido.
En el mensaje que le envió la mujer, el cual leyó en voz alta, decía: “Hola, Matías, recién nos enteramos que estabas en brote. Si mi papá hubiera sabido que estabas en brote, te lo hubiera devuelto”.
Pero eso no fue todo, sino que la mujer también le comentó al actor que, gracias al dinero que le había dado a su padre, pudieron irse de vacaciones en familia por primera vez, y por última vez con su padre.
Sucede que, además de darle todo el dinero que había cobrado en ese momento, Matías le pidió al hombre que le dejara apenas para la nafta y los peajes para poder viajar a Carlos Paz a visitar a su pareja.
Las disculpas
Para cerrar la historia, Matías recordó que ese día, antes del hecho, había sido convocado para conducir un evento que tenía que ver con la peluquería. “Yo en vez de hablar de las planchitas y los secadores de pelo, hablaba de Jesucristo. El tipo me ha querido matar, pobre, así que le mando un beso y le pido disculpas”, concluyó.