En rede sociales. Juana Repetto se hartó de la maternidad perfecta y enumeró su caótico día a día
La actriz hizo catarsis en Instagram con un desopilante video donde desmitificó el rol de madre. Habló del dolor de la cesárea, el costo de los pasajes de avión y la lupa de las redes sociales.
Juana Repetto volvió a patear el tablero de los estereotipos. Cansada del contenido edulcorado y las postales de "maternidades color de rosa" que abundan en Instagram, la actriz decidió encender la cámara para armar un descargo enumerando todas aquellas situaciones cotidianas de su vida con tres hijos.
Como era de esperarse, el primer dardo de su lista fue dirigido de forma explícita al costo de la fama y la hostilidad de los haters que analizan cada uno de sus movimientos de crianza.
“No envidiarías que mi maternidad esté constantemente en el ojo público, que estén mirando con una lupa cada maldita cosa que hacés y juzguen todo totalmente fuera de contexto”, arrancó disparando Juana.
“Te juro que es agotador. Y encima la gente en los comentarios te dice que tenés que cerrar la boca y fumártela solo por el hecho de ser conocida”, continuó.
Cirugías, accidentes y colecho
Sin ningún tipo de filtro, la hija de Reina Reech desglosó las complicaciones físicas y logísticas que atraviesa a diario, tocando fibras con las que miles de madres se sintieron identificadas de inmediato.
“Te juro, Mabel, no me envidiarías esto. Es una cirugía heavy metal que tiene una recuperación posterior bastante compleja”, blanqueó sobre el postoperatorio.
“Ser claustrofóbica siendo madre y tener un pibe colgado las 24 horas no es un buen plan para la salud mental”, añadió.
Además, reveló entre risas que más de una vez empujó el carrito del supermercado pensando que estaba vacío, para terminar encontrándose a uno de sus hijos jugando en el piso del canasto.
En cuanto a las noches caóticas, describió la clásica escena de la cama empapada a mitad de la noche, resuelta de apuro cubriendo el colchón con una toalla para poder seguir durmiendo, o el hecho de descansar apretada “en una esquinita” para hacerle lugar al colecho de sus tres niños.
La economía familiar y el beneficio de maternar en solitario
El factor económico también formó parte de su catarsis, haciendo alusión al elevado costo de las vacaciones familiares: “A partir de los dos años, tenés que pagar cuatro pasajes de avión enteros. Aunque bueno, en mi caso todavía pago tres”.
En el tramo final de su video, Juana hizo una tajante y brillante distinción sobre qué parte de su realidad sí considera un absoluto privilegio frente a las familias tradicionales.
“Hay una sola cosa que sí me envidiarías: tener un hijo sola. ¿Por qué? Porque el no tener que negociar la educación, los límites ni los horarios con absolutamente nadie es realmente envidiable”, sentenció con picardía. Aunque inmediatamente le sumó el lado B del asunto: “Eso sí, tener que garpar todo al 100% de tu propio bolsillo no es nada envidiable”.

