El justiciero anónimo. Por qué Jason Statham lo logró de nuevo en "El guardián: último refugio"

El héroe de acción se luce en su última película en la que se muestra recio como siempre, pero con gran corazón en el fondo. Calificación: muy buena.

13 de marzo de 2026 a las 06:16 p. m.
Por qué Jason Statham lo logró de nuevo en "El guardián: último refugio"
"El guardián: el último refugio", con Jason Statham.

Jason Statham es quizás el último gran representante de la tradición más popular del cine de acción, que perfeccionó su fórmula en la década de 1980 con actores musculosos y buenos para las piñas como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Steven Seagal y Jean-Claude Van Damme.

Statham es el continuador con acento británico de esa estirpe de justicieros solitarios y asesinos profesionales que se enfrentan a ejércitos enteros mientras desatan una seguidilla de matanzas y balaceras espectaculares.

El guardián: Último refugio es la nueva película que tiene como protagonista (y también como productor) al calvo fornido y exclavadista que se hizo conocido gracias a las primeras películas de Guy Ritchie, como Juegos, trampas y dos armas humeantes (1998) y Snatch. Cerdos y diamantes (2000), y que lo definieron como un hombre de acción con estilo y personajes que se posicionan del lado izquierdo del género.

La película está dirigida con solvencia por Ric Roman Waugh, quien ya demostró su capacidad para la acción y el thriller en películas como Criminal (2008), El infiltrado (2013), Maestro del crimen (2017) y Presidente bajo fuego (2019), y que hace unas semanas también estrenó su película más floja hasta la fecha, la segunda parte de El día del fin del mundo, protagonizada por Gerard Butler, su actor fetiche.

Statham es Michael Mason, un exasesino del gobierno británico, y exintegrante de un equipo de élite del MI6 (los Black Kites), que vive en una isla frente a la costa de Escocia junto a su perro.

Mason recibe todas las semanas provisiones de un viejo amigo que llega en barco y envía a su sobrina, Jessie (Bodhi Rae Breathnach), para que se las deje en la puerta. La niña se frustra y se enoja por la mala onda de Mason cada vez que la recibe, porque no muestra ningún interés en interactuar. Después entendemos que actúa así por seguridad: es un prófugo que rompió las reglas del MI6 y sabe que cualquier descuido puede significar su muerte.

Un día se desata una tormenta fuertísima y Jessie no logra llegar al barco donde la espera su tío, lo que obliga a Mason a rescatarla del fondo del mar y a llevarla a su casa, iniciando así una relación que se parece mucho a la de un padre y su hija. Sin embargo, comete el error de ir al pueblo a comprar ropa y medicamentos. Cuando entra a la tienda, unas cámaras lo detectan y llaman la atención de su antiguo jefe, Manafort (Bill Nighy), quien de inmediato da la orden de que lo eliminen.

Así queda establecida la persecución central del filme, que encuentra sus momentos más inspirados cuando Mason y Jessie (huérfana como él) ingresan a una discoteca mientras escapan del asesino que los persigue. En esas secuencias aparecen algunas de las coreografías de pelea más contundentes, con una efectividad que confirma a Statham como uno de los grandes peleadores del cine de acción.

El conflicto moral aparece cuando Jessie le pide que se quede con ella, pero Mason insiste en enviarla a otro país para protegerla. Es en ese dilema afectivo donde se juega el humanismo de la película (a esto se suma que el motivo del despido de Mason del MI6 fue haberse negado a matar a un científico iraní, lo cual engrandece al personaje).

Esto es suficiente para colocar a Statham en un lugar propio dentro del género, marcando una diferencia política con sus antecesores mencionados más arriba. Hoy es el ídolo definitivo del cine de acción. Y es nuestro, es del pueblo.

Para ver El guardián: Último refugio

Shelter, Reino Unido / Estados Unidos / Canadá, 2026. Acción. Dirección: Ric Roman Waugh. Guion: Ward Parry. Elenco: Jason Statham, Bodhi Rae Breathnach, Bill Nighy, Naomi Ackie, Celine Buckens, Bryan Vigier, Harriet Walter, Ryan Fletcher, Rodaidh Findlay, Bronson Webb, Daniel Mays y Tom Wu. Fotografía: Martin Ahlgren. Música: David Buckley. Duración: 107 minutos. Apta para mayores de 13 años (con reservas). En cines.