En TikTok. La hija de Maru Botana se cansó de las críticas y reveló de qué trabaja
Sofía Solá, de 20 años, publicó un video detallando su rutina después de que la criticaran por "no hacer nada". "No tengo más ganas de que opinen sin saber", sentenció.
A sus 20 años, Sofía Solá decidió que ya era suficiente. Cansada de los mensajes que cuestionan su estilo de vida, la hija de Maru Botana usó su cuenta de TikTok para poner los puntos sobre las íes.
Aunque estudió Producción de Moda en la Universidad de Palermo (UP), Sofía reconoció que su verdadera pasión, y su fuente de ingresos actual, está en la creación de contenido y el modelaje.
“A muchos les puede parecer un trabajo que no es trabajo, pero es un trabajo. Te lleva tiempo y te trae plata”, explicó con naturalidad, defendiendo una profesión que muchas veces es minimizada por las generaciones más grandes.
Pero su agenda no se agota en las pantallas. Sofía reveló que tiene un rol activo en la expansión del imperio gastronómico de su madre, específicamente en el nuevo local de Palermo.
“Voy todos los días... hago supervisión, controlo el menú, cómo salen las tortas y cómo está el cliente”, detalló.
La joven aclaró que suele estar en su casa por las mañanas porque sus "horarios fuertes" en el local arrancan al mediodía y se extienden hasta pasadas las ocho de la noche.
El consejo de Maru
Frente a la insistencia de quienes la tildan de "no trabajar", Sofía fue tajante: “No estoy para que digan que no trabajo nunca... no se trata de eso mi vida y no tengo ganas de que opinen sin saber”.
En un tono más reflexivo, compartió el consejo que le dio Maru cuando terminó el colegio y no sabía qué rumbo tomar. “La vida te va a llevar por tu camino correcto”, le dijo su madre.

Las críticas a Sofía Solá por el atuendo que eligió para un casamiento
Lo que para Sofía fue un logro de "último momento" (conseguir su look en apenas 20 minutos) se convirtió en el blanco de una catarata de críticas.
“Chicos, me siento súper diosa. Se van a quedar heladas”, expresó la joven en su TikTok, mostrando un conjunto que, según ella, la hacía sentir empoderada para el evento. Sin embargo, la reacción de sus seguidores fue diametralmente opuesta y se centró en un "pecado capital" de los casamientos: el uso del color blanco por parte de una invitada.
Las críticas no se quedaron solo en el protocolo
Los usuarios de redes sociales, con una dureza que ya es moneda corriente, cuestionaron desde la estética de las prendas hasta la forma de expresarse de la joven.
“¿Cómo va a ir de blanco a un casamiento?”, “¿Por qué no se pone algo de una marca famosa?” y “¿Cuánto le cobraron eso?”, fueron algunos de los interrogantes más ácidos que circularon en X (ex Twitter) e Instagram, donde el video se volvió viral por las razones menos deseadas.

