Tremendo. Guido Süller confesó que se destruyó la cara por las críticas de Ricardo Fort

El mediático abrió su corazón al aire de Resumido y reveló el calvario de cirugías estéticas que sufrió a fines de los 80 tras los brutales comentarios de "El Comandante", quien fue su pareja durante un año y medio.

22 de junio de 2026 a las 06:13 p. m.
Guido Süller confesó que se destruyó la cara por las críticas de Ricardo Fort
Guido Süller, hoy.

Guido Süller se sentó en el living de Mano a mano (Resumido) y se sinceró como nunca antes sobre el calvario que vivió con sus cirugías estéticas, revelando que el responsable directo de haberle "arruinado la cara" fue nada menos que Ricardo Fort.

Süller, quien dio sus primeros pasos en los medios como modelo publicitario gracias a sus facciones perfectas, recordó cómo su noviazgo con el recordado "Comandante" a finales de la década de los 80 sembró las peores inseguridades de su vida.

“La nariz me la hizo hacer Ricardo Fort. Él me vivía diciendo que yo tenía 'nariz de culo de pollo' y yo, como un boludo, le hice caso cuando en realidad tenía una re linda nariz. Chicos, si buscan las fotos de esa época cuando estaba con él, se van a dar cuenta de cuál era mi cara verdadera”, confesó Guido ante el asombro del conductor.

Guido Süller junto a Ricardo Fort cuando eran pareja.
Guido Süller junto a Ricardo Fort cuando eran pareja. (web)

Un noviazgo marcado por el narcisismo

Süller no dudó en dar detalles del intenso pero destructivo vínculo sentimental que lo unió al heredero de la fábrica de chocolates durante los albores de su juventud.

“Fuimos pareja un año y medio, todo el año 88 y 89. Nos amamos profundamente de verdad, pero Ricardo era un tipo extremadamente narcisista y me criticaba todo el tiempo. Me criticaba el pelo, los ojos, la ropa... pero siempre me repetía que la nariz era lo peor que tenía”, relató.

Debido a esas feroces críticas, Guido accedió a pasar por el quirófano, dando inicio a una pesadilla médica. “Me desperté a mitad de la operación y quedé todo torcido. Yo era modelo, trabajaba con mi cara, fue traumático. Me tuve que volver a operar por segunda vez para arreglar el desastre”, recordó con angustia.

"Quedé como un perro pekinés"

Lejos de solucionar el problema, la segunda intervención estética empeoró las cosas, obligándolo a esconderse del público mientras intentaba juntar el dinero necesario para subsistir y costear sus estudios universitarios.

“Quedé como un perro pekinés porque me la dejaron chiquitita. Yo me miraba al espejo y tenía la boca grande, todo grande, y una naricita minúscula. Sentía que no podía vivir con eso. Tuve que pasar por una tercera cirugía donde me sacaron cartílago de la oreja para reconstruirme la punta y poder darle proyección”, detalló.

Consultado sobre si hoy, a la distancia, logró amigarse con su reflejo actual, Süller dejó una desgarradora reflexión que expone las presiones estéticas del ambiente.

“Sí, quedó aceptable, pero mi nariz original era superior a esta toda la vida. Lloré un año seguido sin parar. Yo soñaba que la cirugía era solo una pesadilla, pero me levantaba a la mañana, iba al baño a lavarme los dientes, me miraba... y no era yo. Le suplicaba al espejo: 'Por favor, quiero mi nariz de vuelta'”, concluyó.