Duelo de divas. Georgina Barbarossa habló de un posible encuentro con Moria Casán en los Martín Fierro
En la previa de la gran ceremonia televisiva, las conductoras, que tienen un conflicto histórico, vuelven a estar en el centro de la escena.
La temporada de premios en la televisión argentina siempre trae consigo tensiones y reencuentros inesperados. En esta edición de los Martín Fierro 2026, la terna a mejor conductora puso bajo la lupa a dos figuras históricas de la pantalla chica: Moria Casán y Georgina Barbarossa.
La coincidencia en la nominación reavivó una rivalidad que se gestó hace años y que, hasta el día de hoy, mantiene a ambas conductoras distanciadas, representando dos estilos muy marcados en la televisión argentina actual.
Un conflicto con historia
El origen del distanciamiento entre las actrices se remonta a mediados de la década de 2000. La tensión estalló cuando "La One" realizó declaraciones desafortunadas sobre el fallecido marido de Barbarossa, Miguel "El Vasco" Lecuna.
Aunque Casán intentó pedir disculpas posteriormente, Georgina optó por no aceptarlas y marcar un límite infranqueable.
La conductora evitó sistemáticamente cualquier encuentro, llegando incluso a rechazar trabajos, como ocurrió con el Cantando 2020, exclusivamente para no cruzarse con Moria.
Este desplante histórico subraya la magnitud de la herida que, a pesar del paso del tiempo y las distintas responsabilidades profesionales, continúa vigente en el ambiente artístico local y en la opinión pública.
El Martín Fierro como escenario
En una reciente entrevista con Infama, Barbarossa expresó su deseo de alzarse con el galardón tras treinta años dedicados a la conducción, destacando que nunca necesitó realizar maniobras políticas para obtener reconocimiento.
Ante la consulta sobre qué sucedería si ambas debieran subir al escenario para recibir un premio compartido, la respuesta de Georgina fue contundente y centrada en la profesionalidad.
"Somos mujeres inteligentes. ¿Cómo no vamos a subir a recibir un premio?", señaló, dejando en claro que el respeto institucional prima sobre las diferencias personales.
Pese a esta apertura la paz y la diplomacia, Barbarossa fue tajante al descartar cualquier posibilidad de reconciliación. "Se puede ser educado también. Uno no puede dejar de ser educado y punto", sentenció.
De esta manera, el evento se perfila como un escenario donde la cortesía será la protagonista, manteniendo intacta la brecha emocional entre dos de las mujeres más fuertes de la industria televisiva.
El Martín Fierro será el testigo de este cruce inevitable. La expectativa del público por este momento es enorme.

