Teatro. Mediasnoches payasas de festejo: 20 años celebrando la incertidumbre

El ciclo celebra dos décadas de funciones. David Piccotto, Laura Ortiz y Julieta Daga repasan una experiencia que acompañó el crecimiento del clown en Córdoba y encontró su lugar en la improvisación. El sábado 20 de junio, única función en teatro La Brújula.

18 de junio de 2026 a las 12:06 p. m.
Guadalupe Pedraza
Mediasnoches payasas de festejo: 20 años celebrando la incertidumbre
Mediasnoches payasas de festejo: 20 años.

Si hubiera que resumir en una imagen la experiencia de Mediasnoches payasas, quizás sea la de un grupo de artistas lanzándose al escenario sin red. Un salto compartido por intérpretes y espectadores donde el vértigo, el humor y la sorpresa forman parte de una misma aventura teatral.

Los festejos por el aniversario comenzarán este sábado 20 de junio, cerca de la medianoche, y continuarán con distintas funciones a lo largo del año, hasta culminar con una gran fiesta.

En conversación con La Voz, David Piccotto, Laura Ortiz y Julieta Daga repasan su historia.

“Cuando Mediasnoches payasas comenzó su recorrido, el clown y la improvisación eran lenguajes poco vistos en Córdoba”, destaca Piccotto. Dos décadas después, el ciclo celebra su aniversario convertido en una experiencia que acompañó ese crecimiento y dejó huella en varias generaciones de artistas y espectadores.

Desde aquella primera función ha pasado el tiempo, también muchos artistas invitados, la incorporación de un director/a que mira desde afuera, una pandemia, pero el grupo se mantiene firme y la conversación revive sus comienzos alrededor del festival ¡Señores Niños, al Teatro!

“Surgió como laboratorio de clown e improvisación, con la necesidad de entrenamiento entre los seminarios que tomábamos con referentes que venían de Buenos Aires”, cuenta Ortiz.

Y es que aunque el ciclo es profundamente cordobés, también puede leerse dentro de una tradición más amplia del clown argentino contemporáneo.

En donde Cristina Moreira, maestra formada en la técnica de Jacques Lecoq, llevó adelante desde los años '80 un gran trabajo docente de nuevas técnicas. De sus talleres surgieron artistas y grupos.

Julieta Dagan nombra los grupos locales “La Jauja, Piedra, papel y tijera, Los Solitarios, Los Impresentables, Ulularia, Tres Tigres Teatro”, entre otros, crecieron tomando talleres con integrantes de esa genealogía payasa como Los Papota, que visitaban Córdoba para dar sus clases.

“Para nosotros, surgió como una forma de entrenamiento, con música en vivo, clown e improvisación, dos técnicas, ¿no? Y cada noche sigue siendo un entrenamiento”, reflexiona Piccotto.

Daga destaca la figura de la dirección, alguien que dirige y organiza desde afuera “ecualiza los deseos” para ayudar a construir la escena y agrega que siempre lo hacen con la música: "Los músicos en vivo son fundamentales, ellos también son payasos y actores, y eso es parte de la dramaturgia, están muy presentes en la escena”.

Mediasnoches payasas de festejo: 20 años.
Mediasnoches payasas de festejo: 20 años. (Prensa Mediasnoches payasas.)

“Tenemos hinchada”

“Nos siguen desde hace tiempo, hay un público enorme, tenemos hinchada, porque van todas las noches, incluso una época nos regalaban cosas, nos daban regalos a cada uno”, dicen. El ciclo sigue sumando espectadores nuevos función tras función. “Nosotros preguntamos '¿quién viene por primera vez?', y siempre hay mucha gente, y para nosotros es un gran gozo, mucha adrenalina”, dice Laura Ortiz.

También despierta la curiosidad de colegas que observan con asombro el riesgo que implica construir una escena en tiempo real. “Mucha gente dice: ‘Yo no me animo, ¿cómo lo hacen? Nunca lo haría’. Eso habla de algo muy fuerte que hemos logrado con el tiempo: ser una familia. Improvisar para nosotras es como ser un pez en el agua porque nos sostenemos, hemos crecido juntas y eso nos permite asumir ese riesgo”, reflexiona Ortiz.

La permanencia del grupo se sostiene a fuerza de acuerdos y desafíos artísticos permanentes. “Pasamos por distintos momentos, nos dirigimos entre nosotros, después buscamos a otros. No es fácil ordenar la energía”, reconoce David Piccotto. “Somos muchos y con mucho ego”, agrega Daga entre risas.

A la par cada integrante desarrolló proyectos propios en la actuación, la dirección, la música o la docencia, Mediasnoches payasas encontró la manera de seguir siendo un espacio de encuentro. “Nos admiramos, es un momento de felicidad”, resume Piccotto.

En una actividad caracterizada por proyectos muchas veces efímeros y elencos que cambian constantemente, la experiencia de Mediasnoches payasas resulta singular. Sigue encontrando en el entrenamiento compartido una forma de creación, pero también una manera de sostener vínculos profesionales y humanos alrededor de una misma pasión por el teatro. “Ya sostener el colectivo es un acto de resistencia, un abrazo de resistencia y amor”, afirma Ortiz.

La mirada payasa

Los integrantes del grupo reconocen que las transformaciones sociales se conectan inevitablemente en su trabajo. “Estamos atravesados por la realidad”, afirma Laura Ortiz. Julieta Daga coincide en que las inquietudes de cada momento terminan filtrándose en las improvisaciones, mientras que David Piccotto lo resume en una frase sencilla: “Nos habita en el cuerpo lo que sucede”.

Sobre el escenario, esa sensibilidad se transforma en humor, improvisación y juego. Nada está completamente pautado de antemano. Apenas existe una estructura que organiza el recorrido; el resto ocurre en el encuentro entre los intérpretes, la música en vivo y el público.

Allí aparecen el disparate, los desvíos inesperados y las situaciones más improbables. 20 años después de aquella primera experiencia de entrenamiento, Mediasnoches payasas sigue apostando al mismo salto al vacío: crear cada noche algo que no volverá a repetirse.

Quizás allí resida el secreto de su permanencia: en la búsqueda incesante de una experiencia viva, capaz de producir belleza en tiempo real.

Para ver Mediasnoches payasas

Dirección en vivo de Maria Eugenia Deza Ashur. En escena: Julieta Daga, Nella Ferrez, Jorge Fernández, David Piccotto, Laura Ortíz, Lucía Miani, Laura Bringas, Mariana Mansilla, Malala Primo, Diego Haas, Rodrigo Fonseca, Pablo Farías, Guillemo Villanueva. Músicos: Jorge Fernández, Pablo Farías, Guillemo Villanueva, Miguel González. Iluminación de Mari Ceballos. Función: sábado 20 de junio, 23.30 en teatro La Brújula, Rivadavia 1452, Cofico. Entradas: www.teatrolabrujula.com.ar.