En La Plata. A qué se dedicaba Mavinga antes de entrar a Gran Hermano

Jenny Mavinga recorrió un sendero de lucha que incluyó trabajos forzados en su infancia, el modelaje en Francia y la consolidación de su propia peluquería de trenzas africanas en la ciudad de las diagonales.

26 de marzo de 2026 a las 07:15 p. m.
A qué se dedicaba Mavinga antes de entrar a Gran Hermano
De la servidumbre en el Congo al éxito en La Plata: el resiliente camino de Mavinga antes de Gran Hermano.

Jenny Mavinga fue una de las jugadoras principales de la nueva edición de Gran Hermano, no solo por su desempeño, sino por una historia de resiliencia que ha conmovido a la audiencia.

Nacida en la República Democrática del Congo, su presente como empresaria en La Plata es el punto de llegada de una trayectoria marcada por el esfuerzo constante y la superación de obstáculos.

Su historia laboral se remonta a una infancia extremadamente cruda. Según contó la propia participante en el reality, tras la muerte de su madre cuando tenía solo cuatro años, Jenny fue raptada a los siete por una tía que la obligó a trabajar en condiciones de servidumbre hasta los 15 años.

Fue a esa edad cuando decidió escapar de los maltratos y buscar su propio sustento trabajando como moza en las calles de su país, enfrentando incluso agresiones físicas en sus primeros días de búsqueda laboral.

La vida de Mavinga antes de Gran Hermano

El destino la llevó luego a Francia, donde su vida dio un giro temporal hacia el mundo de la moda. Gracias a su fisonomía, Mavinga no solo continuó trabajando en gastronomía, sino que también incursionó como modelo en diversas producciones fotográficas, registros que aún hoy conserva en sus redes sociales.

Sin embargo, el amor la traería finalmente a Sudamérica. A los 17 años llegó a la Argentina junto a su primer marido, enfrentándose al desafío de un país del que no conocía el idioma ni la cultura.

De la servidumbre en el Congo al éxito en La Plata: el resiliente camino de Mavinga antes de Gran Hermano.
De la servidumbre en el Congo al éxito en La Plata: el resiliente camino de Mavinga antes de Gran Hermano. (Imagen web)

Sus primeros empleos en territorio argentino estuvieron lejos del reconocimiento mediático. Mavinga comenzó trabajando en la feria de La Salada, donde se dedicaba a acarrear carros de mercadería. Posteriormente, logró progresar en el rubro textil junto a su pareja de aquel entonces, lo que les permitió abrir un local de ropa propio. No obstante, su gran sueño siempre fue la estética profesional.

Según mostró su esposo en una nota para La Nación, desde hace una década, Jenny es una figura reconocida en el centro de La Plata como dueña de Afro Hair LP, una imponente peluquería especializada en cultura afro. Antes de entrar al reality, dedicaba sus días a la colocación de extensiones, cortinas, pelucas y la realización de complejas trenzas africanas.

Un oficio que aprendió mientras compraba sus herramientas poco a poco con sus ahorros de moza. De hecho, su compromiso con el negocio fue tal que inauguró un nuevo local físico apenas 20 días antes de entrar a la casa, tras el vencimiento de su contrato anterior. Hoy, su meta es potenciar ese salón que construyó "desde el barro" y terminar su casa propia para asegurar el futuro de sus dos hijas.

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