Terror. Por qué Te van a matar es una película decepcionante
La película producida por los argentinos Andy y Bárbara Muschietti se convierte en una sucesión de recursos copiados de otras copias. Le faltan la suciedad, el alma, la autenticidad de aquellas a las que está imitando. Calificación: regular.
Una de las tantas virtudes cinéfilas de Quentin Tarantino es su capacidad para transmitir su amor por el cine de género de las décadas de 1970 y de 1980, una pasión tan auténtica como las propias películas que homenajea y cita y celebra con desparpajo gore, y que reformula mediante una estilización que ya es todo un sello personal.
El problema principal de Te van a matar, de Kirill Sokolov, es justamente que no sabe dialogar con las fuentes del cine de género, sino con la versión filtrada por Tarantino. Es decir, no cita el original, sino la cita, lo que da como resultado una estilización de segundo grado que remite de forma insistente, y por momentos plagiaria, a Kill Bill.
Zazie Beetz encarna a Asia Reaves, una protagonista que sostiene la trama a fuerza de coreografías arriesgadas y sumamente estilizadas de artes marciales y combates cuerpo a cuerpo. Pero las escenas son tan mecánicas y desprovistas de justificación narrativa que reducen todo a peleas por las peleas mismas, con el obligatorio chisporroteo de sangre que parece un calco de lo que ya hizo Uma Thurman en Kill Bill.
La película arranca con un prólogo en el que Asia y su hermana menor, Maria (Myha’la), escapan de un padre violento que las persigue y las alcanza a la salida de un supermercado, en una escena que obliga a Asia a dispararle para evitar que las lleve de nuevo con él.
Diez años después, Asia llega al hotel Virgil, un edificio antiguo y de aire siniestro, para trabajar como empleada. Apenas ingresa, la recibe la encargada de personal, Lilith Woodhouse (Patricia Arquette), quien le explica sus tareas y la introduce en un entorno que pronto deriva en un baño de sangre: una secta de millonarios vestidos de negro que celebra rituales satánicos y ofrenda víctimas humanas a Satanás, con la particularidad de que sus miembros son inmortales y pueden recomponerse incluso después de ser descuartizados.
Asia llega al edificio en busca de su hermana, a quien no ve desde que mató a su padre. Cuando finalmente la encuentra entre las empleadas prisioneras del Virgil, la película producida por los hermanos Andy y Bárbara Muschietti se convierte en una sucesión de peleas divertidísimas, algunas muy efectivas, contra la secta de millonarios.
De este modo, el filme se inscribe en una larga tradición del subgénero “ricos que se divierten cazando pobres”, cuyo mayor exponente es El juego más peligroso, cuento de Richard Connell llevado al cine en múltiples ocasiones.
Sin embargo, el hecho de que los villanos sean, en cierto modo, invencibles hace que todo dé lo mismo y que nada importe: haga lo que haga la protagonista, el resultado no cambia.
Y esto quizás se deba a que la directora no tiene mucho más para ofrecer que una acumulación de planos superestilizados, acompañados de canciones gancheras con algunas coreografías de pelea ingeniosas que logran salvar parcialmente la película.
Te van a matar transcurre en un único escenario, con personajes enfrentados en una escalada de acción cada vez más salvaje y sanguinolenta que remite al cine de Tarantino y de Sam Raimi (sobre todo por su humor negro teñido de terror). El problema es que le faltan la suciedad, el alma, la autenticidad y el amor por ese cine de bajo presupuesto que los directores citados supieron procesar con desborde y entendimiento, pero que Sokolov se limita a recrear con una estilización vacía.

Para ver Te van a matar
They Will Kill You, Estados Unidos, 2026. Comedia, Terror. Dirección: Kirill Sokolov. Guion: Alex Litvak y Kirill Sokolov. Elenco: Zazie Beetz, Patricia Arquette, Myha’la, Tom Felton, Heather Graham, Paterson Joseph, Armando Rivera, Lindzay Naidoo, Chris van Rensburg y Gabe Gabriel. Fotografía: Isaac Bauman. Música: Carlos Rafael Rivera. Duración: 94 minutos. Apta para mayores de 16 años. En cines.

