Decepción. Por qué Supergirl es una mala película

Era una de las películas más esperadas del año y resultó ser un fiasco insustancial y olvidable. Las razones, en esta nota.

26 de junio de 2026 a las 04:01 p. m.
Por qué Supergirl es una mala película
Milly Alcock y Matthias Schoenaerts en una escena de "Supergirl”.

Todos los comentarios negativos que se les ocurran sirven para describir Supergirl, que prometía ser una versión "punk rock" de Superman y termina convertida en un bodrio irrefutable, como si hubiera llegado a los cines sin pasar por una última etapa de posproducción: efectos especiales espantosos, escenas de acción que son un despilfarro de movimientos de cámara y personajes tan intrascendentes como sus diálogos, escritos como si nadie tuviera la menor idea de qué quieren decir.

Y así es todo en esta rutinaria e insípida película de DC Comics dirigida por el australiano Craig Gillespie, cuya protagonista, la también australiana Milly Alcock, hace lo que puede en una historia que no tiene una pizca de carisma ni de ese nervio contestatario que su productor e ideólogo, James Gunn, decía que iba a tener cuando empezaron a promocionarla.

Gillespie cree que ser punk es hacer que Supergirl ande despeinada tomando alcohol en bares intergalácticos de mala muerte, en una perezosa réplica de los tugurios ya de por sí estereotipados de Star Wars, con sus respectivos personajes estrambóticos.

Ni hablar del Lobo de Jason Momoa, que vuelve a sus trilladas poses de payaso sin gracia, a sus gestos y a sus maneras sobreactuadas de reírse, como si solo supiera hacer de sí mismo.

Póster de "Supergirl".
Póster de "Supergirl". (Instagram)

La película parece un spin-off de Star Wars, por más que sus defensores (que esta vez van a ser pocos) digan que así es el cómic en el que está basada (La mujer del mañana) y que es bastante fiel, y ese tipo de argumentos que no alcanzan para justificar el desastre que hace el director en lo que quizás sea, al menos hasta ahora, la peor película de superhéroes del año.

La starwarización de Supergirl es la peor decisión estética de la película, porque diluye la singularidad del personaje principal y desactiva esa desfachatez y rebeldía que, en su breve aparición en Superman, la diferenciaban de su primo prolijo y estructurado.

Acá, en cambio, queda reducida a una serie de actitudes que no desafían a nadie ni patean ningún tablero del mainstream, como se pretendía.

La película no tiene nada que contar ni ninguna dimensión política que corra por debajo de la trama explícita, ningún subtexto o postura frente a los problemas del presente (que no son pocos).

Y con esto no se trata de exigirle una obligación de ese tipo, pero al menos podría haber compensado con un relato mejor articulado entre la aventura que pretende mostrar, la acción y los momentos decisivos de los personajes.

También se suma Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), una niña que busca vengarse de Krem de las Colinas Amarillas (Matthias Schoenaerts), líder de una banda de piratas espaciales y traficantes de personas que asesina a sus padres.

Mientras busca al villano, se encuentra con Kara Zor-El/Supergirl, que está celebrando su cumpleaños en un planeta de sol rojo, bebiendo en un bar oscuro y lleno de rufianes intergalácticos.

La pelea que se desencadena allí es, quizás, lo único más o menos logrado de toda la película, pero no alcanza para salvar una trama predecible en la que ambas emprenden una doble misión: vengarse de Krem y encontrar el antídoto que necesita Krypto. El resto no es más que una baratija de efectos especiales y una sucesión de escenas sin tensión ni sorpresa.

Milly Alcock en una escena de "Supergirl”.
Milly Alcock en una escena de "Supergirl”. (Warner Bros. Pictures via AP)

No se entiende por qué siguen insistiendo con películas tan de fórmula. ¿Acaso no se dan cuenta de que ya cansan, de que no pueden seguir haciendo la misma estupidez de siempre?

Supergirl presenta a una protagonista deshilachada, sin un motivo verdadero, sin un parlamento memorable ni una rebeldía capaz de interpelar al espectador. Se esfuerza en su propia insustancialidad. Es la nada misma, el olvido hecho película de superhéroes.

Para ver Supergirl

Estados Unidos, 2026. Acción, Aventuras. Dirección: Craig Gillespie. Guion: Ana Nogueira, basado en los personajes creados por Jerry Siegel y Joe Shuster. Elenco: Milly Alcock, Eve Ridley, Matthias Schoenaerts, Jason Momoa, David Corenswet, Diarmaid Murtagh, Ferdinand Kingsley, Emily Piggford, Bruce Lennox y Emily Beecham. Fotografía: Rob Hardy. Música: Claudia Sarne. Duración: 108 minutos. Restringida para menores de 13 años. En cines.