Estrenos. Por qué Scream 7 tenía todo para hacer historia y aun así decepciona

La película de Kevin Williamson no logra transmitir la esencia que supo construir el director en los primeros filmes de la saga. Calificación: regular.

27 de febrero de 2026 a las 08:03 p. m.
Por qué Scream 7 tenía todo para hacer historia y aun así decepciona
"Scream 7" deja sabor a poco.

La séptima entrega de Scream vuelve sobre la misma historia con la intención de recuperar los orígenes de la saga creada por Kevin Williamson y Wes Craven, quienes en las primeras películas no sólo supieron construir una iconografía del terror contemporáneo (con la ya célebre máscara del villano), sino también una forma autorreflexiva de abordar el slasher, atravesada por guiños y citas cinéfilas a mansalva.

Es el propio Williamson quien toma la cámara para dirigir esta nueva entrega de la saga nacida de su cerebro enfermo de cine de terror, coescrita esta vez junto con Guy Busick, luego de largas polémicas de producción y de rodaje (la salida de Melissa Barrera y de Jenna Ortega, por ejemplo).

El problema es que, lo que se suponía debía ser un desparpajo, un derroche de sabiduría slasher, de efectividad y diversión, termina siendo una película repetida, algo cansada, sin ideas ni novedades, sin cuchilladas capaces de provocar el salto en la butaca o hacernos tapar los ojos de la impresión.

Lo bueno es que Williamson demuestra mucho respeto por sus personajes, a quienes vuelve a poner en las consabidas situaciones desesperantes cuando entran en escena los Ghostface. Pero todo es nostalgia insulsa, homenaje sin vuelo, guiños mecánicos y citas que no aportan nada.

Scream 7 es una pavadita predecible y de fórmula, con giros ya vistos en entregas anteriores y con esas escenas en las que debemos adivinar quiénes se esconden detrás de la máscara de Ghostface.

Vuelven los personajes originales, con Sidney Prescott interpretada por Neve Campbell, junto con Gale Weathers (Courteney Cox) y Dewey Riley (David Arquette), con hijas convertidas en las nuevas scream queens –en este caso Tatum Evans (Isabel May), la hija de Sidney– y otra vez con novios que terminan siendo lo que sospechamos desde un principio.

A eso se suma alguna que otra referencia pobre a la inteligencia artificial, que le quita encanto y creatividad porque así cualquier engaño vale y la película se aleja cada vez más de la maestría cuchillera de Craven en las cuatro primeras entregas, sobre todo en la de 1996, la única realmente efectiva e ingeniosa, en la que todo fluye con coherencia y encanto y que hizo posible crear legiones de fans de una saga de la que hoy ya no quedan ni las hilachas del atuendo negro de Ghostface.

Sidney es ahora la madre que va a tener que enfrentar nuevamente los miedos y fantasmas del pasado cuando se hagan presentes algunos personajes que ya estaban muertos para hacerle el clásico llamado telefónico amenazante con preguntas sobre cine de terror, bajo la advertencia de que, si no adivina, la matan (con la voz inconfundible de Roger L. Jackson).

Sin embargo, el mecanismo, que alguna vez fue novedad, en Scream 7 se vuelve vago y remanido. En el fondo, la superficialidad que siempre caracterizó a la saga aquí deja en evidencia la falta de un director capaz de reinventar el autohomenaje o de hacer algo verdaderamente memorable, y no simplemente otra película que olvidamos al salir de la sala. Incluso sus muertes más inspiradas dejan un sabor amargo, tanto en los fans como en el espectador ocasional.

Que Williamson demuestre amor por sus personajes, y cierto manejo interesante de la fotografía cuando los Ghostface salen de las sombras, no alcanza para aprobarla. Hay más pasos en falso que aciertos, más cuchilladas sin sentido que momentos de verdadera desesperación, además de la insistencia en el jump scare para sorprender al espectador desprevenido. Es decir, un nuevo desperdicio en manos de su propio creador.

Para ver Scream 7

Estados Unidos/Canadá, 2026. Terror. Dirección: Kevin Williamson. Guion: Kevin Williamson y Guy Busick. Elenco: Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Anna Camp, Joel McHale, Mckenna Grace, Matthew Lillard, David Arquette, Anah Diamanty, Michelle Randolph, Asa Germann, Jimmy Tatro y Roger L. Jackson. Fotografía: Ramsey Nickell. Música: Marco Beltrami. Duración: 114 minutos. Apta para mayores de 16 años. En cines.