Netflix. Oscar Martínez y Marcos Carnevale presentan El último gigante: No me gustaría morir solo, rodeado de extraños

El prestigioso actor y el reconocido director dialogan con La Voz sobre El último gigante, su nueva película en Netflix, un drama existencialista filmado en las cataratas del Iguazú que explora los vínculos humanos y la finitud de la vida.

04 de abril de 2026 a las 03:00 p. m.
Oscar Martínez y Marcos Carnevale presentan El último gigante: No me gustaría morir solo, rodeado de extraños
"El último gigante" ya está disponible en Netflix

La industria cinematográfica argentina vuelve a emocionar en Netflix tras el estreno de El último gigante, la nueva película dirigida por Marcos Carnevale y protagonizada por Oscar Martínez que llegó al catálogo global de la plataforma para proponer una reflexión sobre la vida, la muerte y la complejidad de los lazos familiares.

Producida por Leyenda Films y Kuarzo International Films, la producción fue rodada en la provincia de Misiones, donde el cauce de las cataratas del Iguazú no solo aporta un marco estético para la pantalla chica, sino también un signo poético que acompaña el flujo de la historia.

Con una duración de un poco más de una hora y media, el filme narra el reencuentro entre Julián (Oscar Martínez) y su hijo Boris (Matías Mayer), a casi 30 años de ausencia y abandono.

Un planteo humano sobre la muerte digna

El padre era piloto de avión, estaba casado y tenía dos hijas, pero en uno de sus viajes a Salta se enamoró y tuvo un niño, con quien solían jugar mucho al Gigante (lo que acá se conoce como "llevar a cocochito").

Un par de años más tarde, el hombre se sintió culpable de tener una familia paralela y nunca más volvió a visitarlos. Tres décadas después y cursando una enfermedad terminal, Julián decide ver a Boris (quien ahora vive cerca de las cataratas, donde trabaja como guía turístico) con el deseo de redimirse.

"El último gigante" ya está disponible en Netflix
"El último gigante" ya está disponible en Netflix (Cleo Bouza/Netflix)

Mientras el joven se debate entre la ira, el enojo, el dolor y el perdón, el hombre mayor pone un insólito pedido sobre la mesa que marcará a su hijo para siempre.

El elenco se completa con figuras como Inés Estévez, Silvia Kutika, Luis Luque, Alexia Moyano y Yoyi Francella, conformando un drama complejo que, lejos de ser cómodo ni moralista, se sumerge en la incomunicación y las heridas del pasado para brindar un relato duro, pero emotivo.

"El último gigante" ya está disponible en Netflix
"El último gigante" ya está disponible en Netflix (Cleo Bouza/Netflix)

Dos amigos en el existencialismo

En diálogo con La Voz, Marcos Carnevale y Oscar Martínez desglosan el proceso creativo de esta obra que definen como "existencialista" y sumamente humana. Ambos coinciden en que no se trata simplemente de "contar un cuentito", sino de poner el cuerpo y el alma sobre interrogantes que nos atraviesan a todos.

"El último gigante" ya está disponible en Netflix
"El último gigante" ya está disponible en Netflix (Cleo Bouza/Netflix)

"Convoqué a mi mejor amigo, que es el mejor actor del mundo, porque sabía que con su inmenso mundo interior iba a poder interpretar esto, que es muy profundo", señala Carnevale del otro lado de la pantalla, desde lo que parece ser un pequeño set de filmación para dar entrevistas.

"Trabajar con Marcos es un placer muy grande para mí. Es la tercera película que hago con él. Es arrasadora. Es muy difícil que no te tome del cuello y te conmueva", añade Martínez a su lado.

Desde la mística de la sala de cine hasta la posibilidad de ser vistos por millones de personas en países tan remotos como la isla de Reunión (al este de Madagascar), los artistas analizan el cambio de paradigma en el consumo cultural y la honestidad brutal que requiere interpretar la finitud de la vida.

–¿En qué te inspiraste para crear esta historia?

–Carnevale: En mi propia vida. Tengo 62 años y ya entré en el tercer acto. Siempre me inquietaron los finales de los actos, sobre todo este. Ya perdí a mis padres, a algunos amigos y gente cercana. Creo que el ser humano tiene que tener la libertad de vivir y morir como quiera, pasa que estamos condicionados por la cultura, la religión, los mandatos, los miedos y todas esas creaciones humanas que hacen que algunas cosas estén prohibidas o condenadas. Como que pareciera que en el after life alguien te está esperando para castigarte si te vas antes de tiempo. El planteo estuvo en buscar la manera de dignificar ese final y que las personas que acompañan a quien se está yendo entiendan que hay una mejor manera de salir sin condenar. Es algo que me preocupa, y por eso ya me ocupé. Quiero que mi vida en esos momentos transcurra como yo quiero. No me gustaría morir solo en un lugar rodeado de extraños.

"El último gigante" ya está disponible en Netflix
"El último gigante" ya está disponible en Netflix (Cleo Bouza/Netflix)

–¿Qué te impulsó a sumarte al proyecto?

–Martínez: Es una historia que a cualquier actor lo fascina. Te ofrecen un personaje con un conflicto consigo mismo y con un hijo, un conflicto tan hondo e impostergable, en situaciones tan extremas, para un actor es un festival. (Además), es un placer enorme trabajar con Marcos; y en este caso, con todo el equipo. Él crea un clima muy lúdico y entrañable. El día que terminás de rodar te da pena, no querés terminar porque lo estás pasando bien, haciendo lo que nos gusta y contando este tipo de historias. Te hace partícipe de la construcción del guion y del personaje. Hacíamos encuentros por Zoom porque yo vivo en Madrid. (Eso hace) que vayas metiendo la historia dentro de vos antes de llegar al set. Eso también lo hace más placentero. Yo tenía claro el espíritu de la película. Tenía clara la necesidad de no solemnizar porque estábamos haciendo algo tan dramático.

–Carnevale: Nunca mejor dicho.

–¿Lo que pasa entre Boris y Julián fue un milagro pequeño o una pequeña tragedia?

–Carnevale: Las dos cosas. Mi intención fue no emitir juicio. Ninguno de los personajes es perfecto. Incluso en mi vida trato de no decir "esto es bueno o malo", sino ver todo como características. Acá los personajes están vistos con mucha compasión. Julián es el personaje más difícil porque, apremiado por la muerte, viene a pedir perdón y a tratar de reconstruir algo que está roto. Aun así, se lo mira con piedad y mucho amor. Es sumamente egoísta lo que hace. Sin embargo, no está visto de ese modo. Esto, que te lo estoy diciendo así y que suena muy lindo para actuar, es muy difícil porque es difícil no emitir un juicio ni ponernos solemnes. Ese fue el mayor miedo que Oscar me manifestó a la hora de rodar la película.

–Martínez: El riesgo era la solemnidad.

"El último gigante" ya está disponible en Netflix
"El último gigante" ya está disponible en Netflix (Cleo Bouza/Netflix)

–O sea que "El último gigante" se lo llevaría Boris porque es quien "carga" con Julián...

–Martínez: En el transcurso del rodaje descubrí que lo que hace Julián en las últimas escenas es una ofrenda. Porque también lo podés ver y decir, sin espoilear la película: "¿Cómo le va a pedir semejante cosa?". No, cuidado. Si se mira desde otro lugar, es: "Te entrego mi vida, te entrego la decisión más importante de mi vida, te pido ayuda". Eso es una ofrenda.

–Carnevale: Me descolocaste... pero es verdad. Además, yo creo que para Boris ese pedido tan disparatado en un punto no deja de ser un privilegio. Fue elegido para ser testigo de algo tan tremendo después de tanta ausencia. El último momento de un ser humano es tan importante como cuando nacés. De hecho, a ambos les ponen fecha.

–Cuando somos conscientes de la finitud de la vida, ¿el perdón es inevitable?

–Carnevale:Yo no creo en el perdón. Perdonar... perdona Dios. Uno puede llegar a comprender y en todo caso tomar una decisión a partir de esa acción. Por ejemplo, cuando Boris le dice (a Julián): "que estemos bien, charlando y compartiendo este momento sin pelear, sin recriminaciones, no va a cambiar el pasado", y es verdad. Con el perdón, uno trata de limpiar años de errores, pero eso no se limpia porque queda.

"El último gigante" ya está disponible en Netflix
"El último gigante" ya está disponible en Netflix (Cleo Bouza/Netflix)

–Martínez: Julián no busca el perdón, él sabe que ese perdón es imposible. El pasado es lo único que no podemos modificar, y él lo sabe perfectamente. Le produjo una herida muy grande y tiene un enorme remordimiento, pero a lo que aspira es que lo comprenda. Que comprenda que, más allá de sus errores, que él mismo no se perdona, actúa de buena fe y que lo que le está diciendo es genuino. Tener una fecha como una especie de condena tuvo mucho que ver en esta decisión. Yo no puedo terminar mi vida sin intentar tener un encuentro e irme sin esta mochila tan pesada.

–Hace unos días, el actor Ryan Gosling dijo que “no es trabajo del público mantener las salas abiertas” ante la crisis de los cines, que la responsabilidad es de las productoras, y de los actores y las actrices, hacer un buen trabajo. ¿Qué opinan sobre eso?

–Carnevale: Lo que está ocurriendo abarca demasiadas áreas. Atravesamos una época en la que las plataformas aparecieron y lo analógico fue quedando de lado. Creo que es la época y hay que acompañarla. Personalmente, extraño la sala de cine. Es una ceremonia, un lugar que genera mucha mística... pero también esta película la van a ver en 190 países pasado mañana. Antes eso no ocurría.

–Martínez: Hay que aceptar lo que es. Antes, que una película argentina o del imperio americano tuviera la posibilidad de estrenarse y tener la cantidad de espectadores que tiene hoy una película estrenada en plataformas era muy difícil. Yo hice películas que tuvieron cierto éxito en el exterior, pero nunca en esta cantidad. No quiere decir que todos la vayan a ver, pero estamos hablando de mil millones de personas que van a tener la posibilidad de tener la película en su casa. Yo soy un hombre del siglo 20. El cine me formó. Amé el cine de (Ingmar) Bergman. El neorrealismo italiano es mi religión, así que obviamente que lo extraño, pero no se puede negar lo que dice Marcos.

–Que llega a más personas que el cine...

–Martínez: Es más difícil llevar a la gente a los cines. Ya venía ocurriendo. La pandemia fue el tiro de gracia. La gente se acostumbró a ver las películas en su casa con buena tecnología. Se perdió la cosa comunitaria: la reunión que tenía el hecho de ir al cine, que no suene el teléfono ni el timbre, que te parás para ir a hacerte un sándwich. Pero en otro sentido, se ganó. Hay muchas más producciones porque las plataformas necesitan contenido y llegás a lugares insólitos del mundo a los que no hubieras llegado, aun haciendo la película más exitosa de Argentina.

–Carnevale: Yo descubrí que un país se llama Reunión porque Goyo, una película que hice también en Netflix, fue un superéxito. Es un país chiquitito que está arriba de Madagascar. No sabía que existía, y había gente que estaba viendo mi película.

–Martínez: Hoy mi mujer está en Londres con su hija, Malena, y me acaba de mandar un WhatsApp en el que dice: "Te acabo de ver en el tráiler hablando inglés". La película ya está doblada al inglés y en nueve idiomas más, subtitulada a más de 30. ¡De golpe, te convertís en alguien conocido!

Para ver

El último gigante. Director: Marcos Carnevale. Producida por: Leyenda Films y Kuarzo. Duración: 1 hora y 40 minutos. Disponible en Netflix.