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Terror. Llegó El mono, el filme basado en una historia de Stephen King: juguete diabólico

La mezcla de comedia negra con el subgénero de juguetes diabólicos está bien condensada y tiene las dosis justas de humor y de “gore”. Es una buena adaptación, entre muchas que se hicieron del universo de King. Calificación: buena.

21 de febrero de 2025 a las 09:22 p. m.
Llegó El mono, el filme basado en una historia de Stephen King: juguete diabólico
"El mono", película

Es la enésima adaptación de un relato de Stephen King y lo bueno es que los resultados son más positivos que negativos, gracias a la mano talentosa de Osgood Perkins, quien luego de dirigir la celebrada Longlegs: coleccionista de almas se adentra en el universo del rey del terror con El mono, adaptación del cuento homónimo que aúna dos tradiciones vastas y difíciles: la comedia negra y el terror con juguetes diabólicos.

La película tiene a los gemelos Bill y Hal como los encargados de lidiar con el mono del título, un extraño juguete que pertenecía al padre de ambos y que encuentran sin querer en el ático, adentro de una caja tan misteriosa como el contenido, al que no tardan en sacar y en darle cuerda sin saber que sus consecuencias son sangrientas.

La rivalidad entre los hermanos (los dos interpretados en la infancia por Christian Convery) los lleva a darle cuerda al mono cada vez más para ver si mata a quienes ellos desean que mate, pero pronto se dan cuenta de que la cosa no funciona así, sino que el mono mata a cualquiera una vez que empieza a tocar un tamborcito que lleva consigo.

Perkins filma con mucho estilo las muertes (una más bizarra que la otra) y la presentación de los personajes, y es astuto para introducir referencias y guiños al universo de King, que disemina a lo largo del filme sin que resulten demasiado obvios.

La mezcla de comedia negra con el subgénero de juguetes diabólicos está bien condensada y tiene las dosis justas de humor y de gore, y la puesta en escena estilosa y ligeramente vintage (la historia empieza en 1999) le dan un toque distintivo.

Claroscuros

Sin embargo, cuando la película intenta adoptar el humor macabro e irónico de King, cede un poco (porque lo que funciona en el relato escrito no necesariamente tiene que funcionar en la pantalla). Y los últimos minutos se tornan largos y redundantes, sobre todo porque ya sabemos el mecanismo que va a utilizar y sólo queda esperar a ver cómo será la próxima muerte ejecutada por el mono siniestro.

Theo James, quien interpreta a Hal y a Bill de grandes, cumple con su rol de padre que trata de proteger a su hijo Petey (Colin O’Brien), de quien se había distanciado para que no se vea afectado por las muertes del mono. Pero su papel como Bill, quien quiere dañar a su hermano porque no supera el rencor que le trae desde que eran niños, está un poco sobreactuado y no llega a ser convincente.

Sin bien la película tiene un ritmo firme y personajes bien desarrollados (como el de la madre, interpretado por Tatiana Maslany), no llega a ser del todo efectiva, como si estuviéramos ante un director talentoso que se luce en sus secuencias más sanguinarias pero que no logra transmitir la suficiente mala baba para que el resultado sea una verdadera fiesta splatter.

Es cierto que le falta más fuerza y más oscuridad, pero lo que está, está bien y funciona como un sentido homenaje a King, quien se lleva parte de los méritos porque es el autor de una historia cruenta y divertida, y difícil de fallar. Perkins cumple con una película que, sin dudas, quedará en la historia grande de las comedias de terror con juguetes malditos.

Para ver “El mono”

The Monkey, Estados Unidos/Reino Unido, 2025. Terror, Comedia. Buena. Guion y dirección: Osgood Perkins, basado en el cuento homónimo de Stephen King. Elenco: Theo James, Tatiana Maslany, Christian Convery, Elijah Wood, Colin O’Brien, Rohan Campbell, Sarah Levy, Osgood Perkins y Adam Scott. Fotografía: Nico Aguilar. Música: Edo van Breemen. Duración: 95 minutos. Apta para mayores de 13 años (con reservas). En cines.