Una más y... Así es Jackass: La última y nos vamos
Los Jackass vuelven a cumplir con su público y le devuelven adrenalina y una cuota de insensatez a un cine cada vez más inofensivo, domesticado y anodino. Calificación: Buena.
A fines de la década de 1990, un jovencísimo Johnny Knoxville empezó a hacer para MTV videos sumamente arriesgados junto con un grupo de amigos igual de zarpados que él, entregados a piruetas autodestructivas y desafíos imposibles para cualquier ser humano cuerdo, sin escatimar escatología ni excesos que ponían en riesgo sus vidas.
Así nació Jackass, primero como una serie de videos para televisión y muy pronto también como películas que recopilaban las hazañas más insólitas y arriesgadas de la pandilla comandada por Knoxville, quien siempre fue el líder y la mente maestra detrás de las locuras que realizaron a lo largo de más de 25 años, por más que las películas las haya dirigido Jeff Tremaine y producido Spike Jonze.
La primera película es de 2002, la segunda de 2006, la tercera de 2010, la cuarta de 2022 y ahora llega la quinta y última, el cierre definitivo de la saga (o al menos eso prometen). Entre medio, quedaron las versiones para video (Jackass 2.5, 3.5 y 4.5). Pero esta vez parece que sí va en serio lo de despedirse, sobre todo porque ya todos entraron en los 50 y el cuerpo empieza a pasar factura.
El tipo de humor físico que los define (golpes en los testículos, laxantes para provocar diarreas, enfrentamientos con toros, peleas de boxeo, bromas extremas con serpientes venenosas o situaciones de riesgo absurdo) ya no parece tan sostenible como antes, incluso hasta queda repetitivo.
Aun así, los Jackass siguen empujando el límite con la misma lógica de siempre: hacer lo imposible, lo doloroso y lo deliberadamente estúpido, con la advertencia de rigor de que no lo intente nadie en su casa, porque, claro, ellos son profesionales.
Jackass: La última y nos vamos funciona como una suerte de racconto de lo mejor del material que quedó fuera de las películas anteriores y del programa, ya sea por su nivel de riesgo o por cuestiones de censura.
De hecho, arranca con el primer video que Knoxville hizo para MTV en 1998, que nunca llegó a emitirse por lo extremo de la propuesta: dispararse a sí mismo con una pistola en el abdomen, protegido por un chaleco antibalas y con revistas porno adentro. Sí, desde el inicio se va al pasto, pero también quedan definidos el espíritu y el humor suicida de Jackass.
También hay material nuevo, por supuesto, y reaparece todo el elenco histórico de cincuentones, desde Steve-O y Chris Pontius hasta el enano Jason “Wee Man” Acuña. Entre los más jóvenes se destaca el gordo Zach Holmes, cuyo aporte principal consiste en apoyar su trasero sobre la cara de quien no responda correctamente las preguntas de Knoxville en un juego particularmente desopilante.
¿Y por qué es una buena película? Porque es, ni más ni menos, todo lo que le falta a Hollywood, todo aquello que sus producciones no se animan a hacer. Ahí están el riesgo real, los desnudos frontales masculinos, la escatología, las bromas pesadas y una libertad cada vez más ausente en el cine industrial.
Como si toda esa falta de atrevimiento hubiera terminado refugiándose en esta camaradería de inconscientes que no paran de reírse, de lastimarse y de hacerse bromas brutales.

Es llamativo que Supergirl y Jackass se hayan estrenado la misma semana. La primera, sin nada de la rebeldía que debería tener su personaje principal; la segunda, condensando toda esa rebeldía y ese atrevimiento que brillan por su ausencia en la película de DC.
Los Jackass vuelven a cumplir con su público y le devuelven adrenalina y una cuota de insensatez a un cine cada vez más inofensivo, domesticado y anodino. Siguen brillando en lo alto, como uno de esos disparos en cohete que sólo ellos se animan a hacer.
Para ver Jackass: La última y nos vamos
Jackass: Best and Last, Estados Unidos, 2026. Comedia. Dirección: Jeff Tremaine. Guion: Jackass. Elenco: Johnny Knoxville, Steve-O, Chris Pontius, Jason "Wee Man" Acuña, Preston Lacy, Dave England, Zach Holmes, Danger Ehren McGhehey, Bam Margera, Ryan Dunn, Davon Wilson y Sean McInerney. Fotografía: Dimitry Elyashkevich. Duración: 104 minutos. Restringida para menores de 17 años. En cines.

