Crítica. Por qué Hokum: La maldición de la bruja es una mala película de terror

El espectador sale del cine con la sensación de haber sido estafado, sin haber podido divertirse ni sentir miedo. Calificación: mala.

14 de mayo de 2026 a las 09:09 p. m.
Por qué Hokum: La maldición de la bruja es una mala película de terror
"Hokum: La maldición de la bruja", en cines.

La única manera de experimentar algo mínimamente interesante con Hokum: La maldición de la bruja es verla con sueño. Hagan la prueba de ir cansados, así empiezan a cabecear y a mimetizarse con el ritmo moroso, el sinsentido y la atmósfera entre pesadillesca y onírica que propone la nueva película escrita y dirigida por Damian McCarthy, quien ya había demostrado sus limitaciones para el terror en Oddity (estrenada en Argentina como Medium).

El divague continúa cuando aparece Ohm Bauman (Adam Scott), un escritor de terror que llega a una posada irlandesa para esparcir las cenizas de sus padres sin saber que el lugar está embrujado, que pasan cosas raras, y que todo remite, supuestamente, a relatos folklóricos irlandeses.

Sin embargo, el problema es que McCarthy parece no saber nunca qué hacer con su protagonista, cuyas motivaciones jamás terminan de quedar claras más allá de dejar las cenizas de sus padres y reconciliarse espiritualmente con la madre, a quien mató accidentalmente. La deriva del escritor dentro del hotel es directamente irrisoria, sobre todo cuando la película insiste una y otra vez en sus bajadas al sótano para generar inquietud o miedo, aunque lo único que consigue es aburrir.

Para muchos, este puede ser el estilo inconfundible del director, y vaya si lo es. Algo similar ya había hecho en su película anterior, tanto en el planteamiento de la historia como en ese desarrollo casi sin trama. Acá vuelve a insistir en ese tipo de puesta en escena, dejando en evidencia sus dificultades para construir una atmósfera efectiva o provocar miedo con ideas y sustos originales, recurriendo únicamente a apariciones abruptas o jump scares, como si le costara encontrar una idea de terror realmente interesante.

A eso se suma una acumulación de elementos inconexos que parecen pertenecer a películas distintas: el prólogo y el final con esos personajes sobre los que Bauman escribe a modo de exorcismo simbólico, el círculo ritual que realizan para evitar que la maldición los alcance y una serie de personajes secundarios completamente desaprovechados la terminan de hundir.

Es decir, un dislate tras otro y con un Adam Scott apagado y sin ningún tipo de carisma, como si ni él mismo creyera en el personaje que le tocó interpretar. El resultado es una película de la que uno sale con la sensación de haber sido estafado, y con la que nadie parece divertirse ni sentir miedo, salvo Damian McCarthy, claro.

Para ver Hokum: La maldición de la bruja

Irlanda/Emiratos Árabes Unidos, 2026. Terror. Guion y dirección: Damian McCarthy. Elenco: Adam Scott, David Wilmot, Michael Patric, Will O’Connell, Brendan Conroy, Peter Coonan, Austin Amelio, Ezra Carlisle, Florence Ordesh y Sioux Carroll. Fotografía: Colm Hogan. Música: Joseph Bishara. Duración: 107 minutos. Restringida para menores de 17 años. En cines.