¿La viste? La historia real detrás de El asesino de TikTok en Netflix

La desaparición de Ester Estepa en Gandía destapó el oscuro pasado de José Jurado Montilla, un hombre condenado en los 80 que utilizó las redes sociales para encubrir sus atroces crímenes mientras mantenía en vilo a una familia sevillana.

14 de marzo de 2026 a las 03:13 p. m.
La historia real detrás de El asesino de TikTok en Netflix
La escalofriante verdad tras "El asesino de TikTok": el rastro digital de un criminal en serie.

El reciente estreno en Netflix de la docuserie true crime El Asesino de TikTok escaló rápidamente hasta convertirse en una de las producción más vista de la plataforma. La obra relata un caso de la historia española tan trágica como desconcertante: la desaparición y asesinato de Ester Estepa, una mujer sevillana de 42 años que fue vista por última vez en Gandía.

El principal sospechoso y protagonista de esta trama es José Jurado Montilla, un hombre de 63 años cuyo pasado esconde un historial criminal que se remonta a cuatro décadas atrás.

La historia real de El Asesino de Tiktok, la docuserie furor de Netflix

El calvario para la familia de Ester comenzó el 23 de agosto de 2023, cuando su madre, Josefa "Pepa" Pérez, recibió mensajes de WhatsApp inusuales desde el teléfono de su hija. En ellos, la supuesta Ester se incriminaba de ser una "mala hija", afirmaba vivir en la calle y anunciaba que se mudaría a Argentina.

Pepa detectó inmediatamente que el tono no correspondía al de su hija; cuando amenazó con contactar a la policía, los mensajes cesaron bruscamente. Apenas un mes después, Pepa recibió una llamada de Jurado Montilla. Con una frialdad absoluta, el hombre afirmó haber conocido a Ester durante su viaje por el norte de España, asegurando que habían hecho "buenas migas" y fingiendo preocupación por su paradero.

La escalofriante verdad tras "El asesino de TikTok": el rastro digital de un criminal en serie.
La escalofriante verdad tras "El asesino de TikTok": el rastro digital de un criminal en serie. (Netflix)

Sin embargo, detrás de esa fachada de conocido solidario se escondía un asesino en serie que ya había sido condenado en los años 80 por matar a cuatro personas. Montilla había recuperado su libertad en 2013 tras pasar 28 años en prisión, beneficiándose de la derogación de la doctrina Parot.

El apodo que da título a la serie de Netflix proviene del intenso rastro digital que Montilla dejó durante más de un año. En su cuenta de TikTok, ahora desactivada, el criminal compartía videos de sus viajes por España, recibiendo incluso comentarios positivos de seguidores que desconocían su verdadera naturaleza.

En un acto de cinismo extremo, algunos de sus posts hacían referencia directa a la desaparición de Ester, intentando posicionarse como alguien ajeno al crimen. La incertidumbre para la familia sevillana terminó de forma trágica en febrero de 2024, cuando unos senderistas hallaron un cráneo humano oculto en una zona de cañar en Gandía.

Meses después, las pruebas de ADN confirmaron que los restos pertenecían a Ester Estepa. Las investigaciones forenses posteriores, apoyadas en fotografías encontradas, determinaron que la mujer había sido violada por Montilla antes de ser asesinada. La peligrosidad de Jurado Montilla no se limitaba al caso de Ester.

Mientras la investigación por la desaparición de la sevillana seguía en curso, en 2024 fue condenado por el asesinato de un joven de 21 años ocurrido en Málaga en 2022.

Actualmente, con Montilla en prisión provisional, la serie documental ha devuelto el interés público sobre un criminal que supo ocultarse a plena vista a través de las redes sociales.