Entrevista. Giorgia Whigham y el reto de hacer comedia con Seth MacFarlane en la nueva temporada de Ted

El oso más políticamente incorrecto regresó con nueva temporada, entre la nostalgia de los '90 y el desafío de renovar la risa.

25 de marzo de 2026 a las 09:04 p. m.
Giorgia Whigham y el reto de hacer comedia con Seth MacFarlane en la nueva temporada de Ted
"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora.

Seth MacFarlane, el creador de la ácida serie animada Padre de familia, logró lo que pocos: convertir a un oso de peluche grosero, fumador de marihuana y políticamente incorrecto en un ícono de la cultura pop contemporánea. Tras el éxito de las películas, el salto al formato serie no sólo fue un movimiento estratégico, sino una oportunidad para explorar la génesis de esa amistad incondicional entre John Bennett y su juguete viviente.

Recientemente, la plataforma Universal+ estrenó en Argentina la esperada segunda temporada de Ted, la serie. Situada en 1994, la historia nos devuelve a un Ted cuya fama ha quedado atrás, enfrentando junto a un joven John (interpretado por Max Burkholder) el siempre traumático último año del secundario.

El propio MacFarlane, en un comunicado conjunto con los showrunners Paul Corrigan y Brad Walsh, dejó claro que esta nueva tanda de ocho episodios no es un simple "más de lo mismo". Según el creador, los capítulos son el resultado de un "arduo trabajo" de un equipo que incluye a talentos de efectos visuales que logran que el oso se sienta más vivo que nunca.

Para Seth, esta temporada es "picante y conmovedora", una combinación que busca profundizar en la dinámica de esa familia de clase trabajadora de Boston, donde los choques culturales y generacionales son el motor de la comedia.

"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora.
"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora. (Universal +.)

El contrapeso necesario

En ese ecosistema de testosterona adolescente y humor escatológico, emerge una figura clave en el personaje de Blaire Bennett. Interpretada por Giorgia Whigham, Blaire es la prima universitaria que vive con los Bennett y que representa el polo opuesto al conservadurismo ruidoso de su tío Matty.

Whigham no es una extraña para el público seriéfilo. Su rostro ya pasó por producciones de alto perfil como 13 Reasons Why, Scream y, especialmente, la violenta The Punisher, donde demostró una capacidad notable para el drama y la acción.

Sin embargo, en Ted, su desafío es diferente: ser la voz de la razón, la estudiante liberal y extrovertida que debe navegar las aguas de una familia tan tradicional como disfuncional.

Desde Los Ángeles, Giorgia charló mano a mano con La Voz sobre cómo es volver a este universo, la presión de la segunda temporada y el arte de actuar frente a un compañero de reparto que, físicamente, no existe.

"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora.
"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora. (Universal +.)

–Supongo que para una segunda temporada, todos los personajes tienen que empujar su humor un poco más lejos. ¿Cuál fue tu mayor desafío esta vez?

–Creo que el desafío estaba ahí, pero no fue necesariamente más difícil, sino que había un poco más de presión. Los nervios de decir: "Bueno, la primera temporada fue genial, esperemos que la segunda sea igual de buena, si no mejor". Pero los guionistas son increíbles y tan divertidos que, una vez que tuvimos los libretos, no hubo dudas. Estaba escrito en piedra que íbamos por buen camino.

–En los últimos años se han redefinido los límites del humor. ¿Qué considerás a la hora de aceptar un papel o de poner tu propia "humanidad" en chistes que escribió otra persona?

–Cuando acepto algo, considero si el personaje es tridimensional y tiene mucho sucediendo bajo la superficie. En Ted, aunque los personajes pueden parecer muy definidos externamente, si no tenés cuidado pueden leerse como unidimensionales. Podrías decir "Oh, Blaire es la liberal que odia a su tío y está molesta con su primo", pero hay mucho más debajo de eso. Creo que los guionistas hicieron un gran trabajo explorando temas más serios para ella en esta temporada.

"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora.
"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora. (Universal +.)

–En esta segunda parte, después de que Blaire saliera del clóset frente a su familia, ¿veremos más de su vida personal fuera de las paredes de la casa Bennett?

–Definitivamente sí. La vas a ver pasar por temas serios, explorando su política y su sexualidad de una manera que ayuda a esculpir al personaje mucho más.

–La serie tiene una estética de los 90’ muy lograda. ¿Cómo facilitó esa inmersión trabajar en sets reales y detallados en lugar de estar actuando frente a una pantalla verde?

–El set estaba bellamente construido, con todos los accesorios. Fue muy inmersivo. Realmente nos sentíamos ahí. Para mí fue hermoso dejar la vida real por unas horas y simplemente "entrar" en ese mundo. Espero que para los espectadores también se sienta como si estuvieran viendo una sitcom de los 90’.

–Vos naciste a finales de esa década. ¿Qué es lo que más te atrajo o te sorprendió de esa era analógica?

–Me gusta mucho el formato físico: los CD, las revistas, los casetes de VHS. Creo que hoy en día no somos tan "intencionales" con lo que hacemos porque estamos todo el tiempo con el celular sin pensar. El medio físico te obligaba a tomar una decisión sobre tu día a día y lo que querías consumir. Fue algo que disfruté experimentar por un rato, esa era analógica.

–Venís de proyectos de acción intensa como "The Punisher" y ahora estás en una comedia irreverente. ¿Qué herramientas te sirvieron para manejar el humor físico de un show como este?

–Por suerte no tuve que hacer mucho del humor físico, pero creo que cada vez que cambiás de género ganás herramientas para tu caja de actuación. Te volvés más consciente de la situación: "Ok, ¿cómo haría esto diferente ahora que es una comedia?". Me ayudó a tomar una ruta distinta, no tan oscura ni tan seria como en la acción.

"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora.
"Ted, la serie", segunda temporada, con Giorgia Whigham como la prima progresista en una familia disfuncional y conservadora. (Universal +.)

–¿Y cómo fue adaptarse a trabajar con un coprotagonista digital manteniendo la química natural de una dinámica familiar?

–Tuvimos mucha suerte porque Seth (MacFarlane) estaba ahí todos los días. Él es la voz de Ted y realmente lo daba todo en cada toma; no hacía las cosas a medias. Estaba ahí siendo Ted, y eso nos ayudó muchísimo con el concepto imaginario, a visualizarlo y ver qué estaba haciendo. Hicimos muchos ensayos que ayudaron a que la dinámica familiar se solidificara antes de llegar al set.

–Cuando uno ve una serie así, el objetivo principal es que sea divertido para el espectador. ¿Es igual de divertido filmarla o es simplemente un trabajo más?

–(Risas) Definitivamente hay momentos divertidos, pero la comedia es muy específica. Tiene una musicalidad, una forma particular en la que tenés que decir las líneas. No es como leer un drama oscuro. Adaptarse a eso no fue divertido para mí al principio; fue un trabajo duro, me sentía asustada porque no sabía bien qué estaba haciendo. Pero a medida que avanzamos y empezamos a jugar más y a conocer el humor de cada uno, ahí es cuando se volvió realmente divertido.

Para ver

Ted, la serie, segunda temporada. Los ocho episodios están disponibles en Universal+.