Muy buena. Crítica de Michael, la biopic del rey del pop: es la historia oficial, pero bien hecha

Dentro de los márgenes que impone la familia, el director Antoine Fuqua hace lo mejor posible y entrega una obra mucho más compleja de lo que algunos creen.

24 de abril de 2026 a las 05:10 p. m.
Crítica de Michael, la biopic del rey del pop: es la historia oficial, pero bien hecha
Michael, una biopic oficialista pero bien realizada.

Es incomprensible el encarnizamiento de algunos críticos con Michael, la biopic oficial y familiar de la mayor estrella pop del siglo pasado. La película, dirigida con compromiso y profesionalismo por Antoine Fuqua (Día de entrenamiento, El justiciero, Revancha, Los siete magníficos), es mucho más que la puesta en escena de ese supuesto costado conveniente, edulcorado y pensado para fans de Michael Jackson; es, antes que nada y después de todo, una biografía musical que plantea el drama central del artista fallecido en 2009: su lucha contra su padre Joseph, quien, a su vez, era el mánager de los hermanos Jackson cuando empezaron en el mundo de la música.

Fuqua entiende que es allí, en la lucha constante contra el padre tiránico, donde puede salirse de los lineamientos de los familiares y allegados para hacer la suya y narrar, en clave cómico-dramática y freak, una cuestión que supera cualquier postura: los miedos que Michael tenía en su juventud a la hora de enfrentar a su progenitor, deslizando subrepticiamente respuestas al costado más oscuro de su personalidad, aunque siempre resaltando el lado luminoso de su vida.

La película, en ese sentido, es irreprochable, con actuaciones a la altura de los personajes, como las de los dos principales: la de Michael, interpretado de manera convincente por el también músico y bailarín Jaafar Jackson (sobrino del cantante, hijo de Jermaine Jackson), y la del padre, un inmejorable Colman Domingo, que construye un villano intimidante y creíble, y que, a pesar de la violencia del personaje, sabe encontrar contención en los momentos decisivos.

La historia, paso a paso

Allí están los comienzos de Michael con los Jackson 5, las exigencias y un discurso paterno temprano: a un negro pobre de Gary, Indiana (la película empieza en 1966), no le van a dar nada en la vida, sino que tendrá que ganárselo todo con trabajo duro y perfección. Eso es lo que le repite como un mantra Joseph al pequeño Michael: hay que alcanzar el éxito, porque el mundo está hecho de perdedores y ganadores, y, por lo general, las personas de color como ellos quedan del lado de los primeros.

Esa es la educación inicial de Michael, que vivía protegido por su madre, Katherine (Nia Long), y por el compañerismo de sus hermanos, que siempre lo trataron como el más talentoso de la familia.

Sin embargo, lejos de ser la típica biopic monocorde y condescendiente, Fuqua se las arregla para introducir sutilmente las particularidades de Michael, sus excentricidades, como esa inexplicable obsesión por los animales salvajes (tenía prácticamente un zoológico en su mansión, desde jirafas y serpientes hasta un simpático chimpancé).

También vemos cómo conoce a su guardaespaldas y amigo Bill Bray (KeiLyn Durrel Jones), al productor, compositor y fundador de Motown Records, Berry Gordy (Larenz Tate), y a su representante histórico John Branca (Miles Teller); la accidentada publicidad con Pepsi, que casi le cuesta la vida; los arreglos del padre con Don King (Deon Cole) para una gira infinita, y los primeros grandes éxitos.

La película también se detiene en la pena que le despiertan los niños en estado grave en el hospital en el que lo internan tras el accidente, en sus lecturas infantiles y adolescentes de Peter Pan y en la inspiración de Neverland, una etapa que, aparentemente, se verá en una segunda parte (la historia llega hasta 1988).

A eso se suma la soledad del protagonista: los amigos hacen la suya y empiezan a alejarse de Michael, por más que él los quiera a su lado para compartir su fama y su riqueza. De ahí que Fuqua lo muestre más acompañado por su madre, Katherine, impotente ante el avasallamiento de Joseph. Y donde más acierta el director es en el costado cinéfilo de Michael, que va a inspirar, por ejemplo, el nombre de su segundo disco, Thriller, luego de ver una película de terror con Vincent Price.

Es muy lograda la secuencia del rodaje del videoclip de Thriller, cuando vemos a Michael indicarle al director John Landis cómo encuadrar los planos, inspirado en Fred Astaire. Es ahí cuando la película se colma de cinefilia y se aparta de ese tono medio publicitario e institucional que tantos le reprochan (sin advertir que el cine puede dar las versiones que quiera sobre lo que quiera, siempre y cuando se permita esos momentos de libertad y emoción).

Está de más agregar que las canciones que se escuchan son el punto más fuerte, sobre todo en los conciertos en vivo. Pero lo mejor llega en el momento decisivo del filme, cuando se produce el ajuste de cuentas con su padre y Michael elige hacerlo en su terreno: arriba del escenario, mirándolo por fin a los ojos, en una escena que sintetiza una tradición trágica que se remonta a Edipo Rey, y también la del cine espectáculo en su forma más emocionante.

Fuqua es un maestro en la construcción de piezas comerciales efectivas, sobre todo en lo técnico, pero también en lo emocional y en lo honesto. Porque es una película honesta, a pesar de esquivar con astucia ciertas cuestiones polémicas del retratado: dentro de los márgenes que impone la familia, el director hace lo mejor posible y entrega una obra mucho más compleja de lo que algunos creen, con ritmo y actuaciones virtuosas, sin que nada desentone.

Queda por ver cómo sigue en la segunda parte y si aparece algo de la autocrítica que algunos reclaman, cuando se aborden sus años más oscuros. Pero eso todavía falta: mientras tanto, esta primera entrega alcanza y sobra para pasarla bien en la sala con la vida y obra de una de las figuras más importantes de la música popular mundial.

Para ver

Michael (Estados Unidos / Reino Unido, 2026)

Drama, Musical, Biografía

Calificación: Muy buena

Dirección: Antoine Fuqua. Guion: John Logan. Elenco: Jaafar Jackson, Juliano Valdi, Colman Domingo, Nia Long, Miles Teller, Larenz Tate, Laura Harrier, Liv Symone, Jaylen Lyndon Hunter, Judah Edwards, Nathaniel Logan McIntyre y KeiLyn Durrel Jones. Fotografía: Dion Beebe. Música: Michael Jackson Duración: 127 minutos. Restringida para menores de 13 años. En cines.