Se vienen los festejos. El cineclub Hugo del Carril cumple 25 años: un espacio que resiste al paso del tiempo en Córdoba

El primero de abril el espacio cumplirá 25 años alumbrando la cultura de la ciudad. Los festejos se realizarán bajo el lema "No se puede ser feliz en soledad".

29 de marzo de 2026 a las 08:04 a. m.
El cineclub Hugo del Carril cumple 25 años: un espacio que resiste al paso del tiempo en Córdoba
Cine Club Municipal.

En el difícil 2001, un antiguo salón de baile del Centro de Córdoba dejó atrás su pasado para convertirse en algo inesperado: una sala de cine. En ese espacio del histórico "Unione e Fratellanza", donde alguna vez se colgaron carteles en italiano, comenzó a proyectarse una idea que todavía sigue viva.

Hoy, 25 años después, la entrada con el rojo que emula una alfombra de festival y su galería de los espejos fueron los protagonistas indiscutidos de La noche está marchándose ya, un filme que, aunque en blanco y negro, permite reconocer los colores de ese espacio tan preciado para los amantes del cine en la ciudad.

Cine Club Municipal.
Cine Club Municipal. (Archivo / La Voz)

La premiada película cordobesa, estrenada semanas atrás en la misma sala en la que seguramente se gestó como idea y sueño, relata la historia de un país en pleno ajuste que decide cortar por lo más fino y cerrar espacios culturales. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia...

Sin embargo, desde el cineclub municipal Hugo del Carril insisten en aclarar que se trata de una ficción y que, a 25 años de haber sido creado por Daniel Salzano “para perdurar”, la sala ubicada entre el Centro y Nueva Córdoba está más viva que nunca y este año es de pura celebración.

“Si bien la película tiene al cineclub como protagonista, no necesariamente es el cineclub municipal Hugo del Carril, aunque todos lo identifican con este espacio porque, además, el protagonista que hace de proyectorista es el proyectorista de nuestra sala”, dice Gloria Kreiman, directora de la institución.

Y aclara: “Nuestra realidad está hablando por sí sola. Por suerte, estamos trabajando muy bien y en conjunto con la Secretaría de Fortalecimiento Vecinal y Deportes, que lidera (Héctor) Pichi Campana, para festejar estos 25 años”.

Es que una de las razones que ha mantenido en pie a este valioso espacio cordobés ha sido la tarea conjunta e híbrida de la sala que la propia Kreiman conoce muy bien, puesto que ha formado parte, primero, de la Asociación de Amigos del cineclub y, luego, fue elegida como funcionaria para dirigirlo.

Es decir, Estado, espacios del tercer sector y aportes privados han sostenido (junto con el público) al Hugo del Carril y sus actividades en estos 25 años.

A tal punto el espacio goza de buena salud que solo en este marzo ha contado con la visita de dos de las grandes cineastas contemporáneas: Lucrecia Martel y Albertina Carri.

La primera presentó su nuevo documental Nuestra Tierra y la segunda tuvo su merecida retrospectiva en el mes de las luchas por los derechos de las mujeres y de los 50 años del golpe de Estado que desapareció a sus padres.

Pero las novedades no se quedan allí: en agosto, van a volver a recibir a Lucrecia Martel con una charla; y en junio, le tocará al cineasta Martin Rejtman, con una retrospectiva de su filmografía y la presentación de un libro. Además, habrá un ciclo de Leonardo Favio y una muestra de cine latinoamericano.

Y volviendo a la creación, el Hugo del Carril editará un libro con cuentos de ficción que tienen a este espacio como disparador y publicará una revista institucional para reunir miradas sobre la sala.

Cine Club Municipal.
Cine Club Municipal. (Archivo / La Voz)

Hitos y un poco de historia

Más allá de los festejos, los 25 años son una buena ocasión para recordar los hitos que transformaron a este espacio en una especie de leyenda viva del cine.

La locura de Salzano por abrir un cineclub y las puertas que tocaron allá por el 2001 se materializaron en más de lo que un grupo de cinéfilos locos esperaban conseguir.

Así, Guillermo Franco, programador del espacio desde entonces, supo contarle a La Voz que el lugar ubicado en el bulevar San Juan 49, en pleno Centro de la ciudad, era inmejorable: “Cuando lo vi, no lo podía creer. Era mucho más de lo que soñábamos”.

Hoy, Kreiman insiste en retomar las ideas de Salzano y sostiene que la posta que les dejó, lejos de ser un peso, fue un impulso.

“La figura de Daniel es superimportante, no solo porque es la persona que lo fundó, sino porque lo pensó y lo dirigió en términos simbólicos, más allá de la literalidad, en un montón de sentidos. Yo tuve la suerte de trabajar con él durante varios años y a mí me sorprendía en ese momento cuando él apuntaba a que el cine siguiera abierto, a que se mantuviera, a que se sostuviera. En ese momento, a mí me dejaba un sabor a poco, pensaba: ‘¿Abierto y qué más?’. Con el tiempo, entendí a qué se refería, a lo importante que era al menos arrancar por eso, permanecer en el tiempo”, dice Kreiman.

Y completa: “Hoy el cineclub es un faro cultural, no solo de la cinematografía, sino a nivel político, a nivel de discusiones, a nivel reunión de comunidad. Es un lugar en el que ha habido teatro, música, y no es fácil que un espacio así siga sosteniendo el prestigio, el público y la calidad de programación”.

Gloria Kreiman, directora del Cineclub Municipal Hugo del Carril.
Gloria Kreiman, directora del Cineclub Municipal Hugo del Carril. ( (Nicolás Bravo / La Voz))

Pichi Campana, por su parte, se manifiesta en el mismo sentido: "El cineclub es el lugar que reúne a quienes aman el cine, el arte y genera comunidad alrededor de estas cosas. Realizadores de distintos puntos del país y del mundo quieren estrenar sus películas e ir de visita. Es un verdadero referente y un lugar al que el que va no quiere dejar de ir y es muy lindo poder celebrar tantos años de vida, de buena vida, de un espacio de cultura pública y tan especial"

Por repasar solo algunos hitos: cabe recordar ciclos como Minúsculo Night Club y Teatro Minúsculo Cinematográfico, breves remakes teatrales de clásicos de la cinematografía universal, el ciclo de stand-up De Parado y el espacio musical llamado Ensayo de orquesta.

Entre todo lo ocurrido en el Hugo del Carril, vale destacar el fenómeno desatado por Fahrenheit 451, obra que se presentó en el 2001, inspirada en el clásico de Ray Bradbury, ideada por Daniel Salzano y dirigida por Giovanni Quiroga.

Además, a lo largo de los años se hicieron ciclos especiales dedicados a distintos directores (desde Federico Fellini hasta Quentin Tarantino, pasando por Lucrecia Martel) y a sagas como Star Wars. Las proyecciones fueron en sala y en el patio del lugar.

El público, siempre el público

Tanto Kreiman como los que integran el equipo saben lo importante que es generar comunidad en torno al espacio y valorar la visualización colectiva de obras.

Cine Club Municipal.
Cine Club Municipal. (Archivo /La Voz)

“Es un momento no tan propicio para eso, porque hay mucho cine en plataformas, el acceso a las películas está siendo más fácil y más barato que nunca. De cualquier forma, nosotros militamos el cine en el cine. No es lo mismo ver una película solo en tu casa, en un televisor, que verla en una pantalla grande, con el celular apagado y guardado, con un buen sonido y, sobre todo, en contacto con otras personas. En el cineclub lo que más nos enorgullece es la charla antes y después de la película”.

Por esa razón es que el lema de los 25 años es “No se puede ser feliz en soledad”, idea que también se desarrolló en La noche está marchándose ya.

El primero de abril será entonces una fecha para celebrar. Luego de algunas proyecciones y de un acto institucional, la casa se abrirá a un festejo para amigos y parroquianos.

“Este cine se abre para perdurar”, dijo Daniel Salzano a La Voz en una entrevista previa a la inauguración. La frase, ambiciosa en ese momento, terminó convirtiéndose en una especie de profecía autocumplida que custodiará en la posteridad la escultura del “Espectador perpetuo” que forma parte de la sala.