Entrevista. Camilo Lara, compositor polifacético: La música en el cine es un traje a la medida que no debe notarse

El hombre detrás de los sonidos en tanques de Marvel y de Pixar le pone ritmo a la soledad en Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke.

18 de junio de 2026 a las 09:30 p. m.
Camilo Lara, compositor polifacético: La música en el cine es un traje a la medida que no debe notarse
Camilo Lara, compositor mexicano de referencia a nivel mundial.

A veces, el cine se trata tanto de lo que se escucha como de lo que se calla. Fernando Eimbcke, el director mejicano que deslumbró con la quietud adolescente de Temporada de patos y con la incomodidad de Club Sándwich, parece haber encontrado finalmente la partitura perfecta para romper sus propios silencios. El próximo 2 de julio, de la mano de Mubi, llega a los cines argentinos Moscas, su obra más reciente y quizás la más madura en términos emocionales.

Filmada íntegramente en un blanco y negro que no busca la nostalgia, sino la profundidad de lo cotidiano, Moscas nos sumerge en la vida de Olga (interpretada por Teresita Sánchez), una mujer que habita un enorme complejo habitacional “multifamiliar”, como se denominan en México, bajo reglas y hábitos que parecen blindarla contra el mundo.

Sin embargo, la necesidad económica la obliga a alquilar una habitación. El inquilino trae consigo un secreto: su hijo de 9 años, a quien esconde en el departamento. En ese cruce forzado, Olga se choca de frente con su mayor temor: la conexión emocional. Parte de la crítica definió la película como una "melancomedia", un término que abraza esa ambigüedad tan humana de reírse mientras el corazón se aprieta un poquito.

Para darle vida sonora a esa atmósfera, Eimbcke recurrió a un viejo amigo: Camilo Lara. Hablar de Lara es hablar de un gigante invisible pero omnipresente en la cultura pop global. Es el cerebro detrás del Instituto Mexicano del Sonido, pero también el hombre que asesoró a Disney para que Coco sonara a México, el que puso ritmo a las intrigas de Narcos: México y el que colaboró en tanques de Marvel como Thor: Love and Thunder y Black Panther: Wakanda Forever.

Camilo es un tipo que viaja por el mundo, pero que conserva una curiosidad casi infantil por los sonidos locales.

De hecho, apenas comienza la charla por Zoom, lo primero que identifica es la tonada cordobesa. “Es el acento que más me gusta de Argentina”, confiesa con una sonrisa, antes de mencionar su hermandad con Los Caligaris y su trabajo actual con otra figura argentina, Ángela Leiva.

Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, con música de Camilo Lara.
Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, con música de Camilo Lara. (Mubi.)

–Fernando Eimbcke es famoso por su austeridad sonora. ¿Cómo fue que esta vez te dejó entrar en su mundo?

–Con Fer somos amigos desde hace muchísimos años; trabajamos juntos en aquel video de Plastilina Mosh, Mr. P. Mosh, que él dirigió. Desde entonces, siempre me invitaba a sus películas. Me llamaba para Temporada de patos, para la que seguía..., pero, al final, siempre decidía que no tuvieran música. Fue un proceso divertido porque pasábamos mucho tiempo juntos, pero el trabajo nunca se concretaba porque él sentía que el silencio era la respuesta. En Moscas, que de alguna manera retoma ese espíritu de su debut, finalmente la música encontró su lugar. Él viene del mundo de los videoclips, así que tiene una claridad musical asombrosa; incluso cuando decide no usar música, es una decisión rítmica.

–¿Cómo es tu método para que la música no "tape" la película, sino que la complete?

–Yo no creo en eso de componer algo y después ver dónde encaja. Para mí, la música de una película tiene que ser un traje a la medida. Leo el guion desde el primer tratamiento, sigo cada evolución de la historia y recién cuando tengo una copia de la película empiezo a trabajar sobre la imagen. Si usás música preexistente o de librería, perdés la intencionalidad. En el cine, mi primer jefe es la escena; ella me dicta si hace falta emoción o si el silencio es lo que mejor funciona. Soy un jugador más en un equipo donde la iluminación, el vestuario y los actores trabajan para que la emoción ocurra.

–Hay una escena clave en "Moscas", la del reencuentro en el videojuego. ¿Fue el mayor reto de la película?

–Absolutamente. Fer es extremadamente meticuloso, cuida cada detalle al extremo. Esa escena no podía ser ni muy triste ni caer en lo cursi; necesitaba una luz especial. Pasamos horas discutiendo, haciendo pruebas, buscando ese punto justo donde la música llega directo al corazón sin "sobrevender" lo que está pasando. Ese es el gran chiste de hacer música para cine: lograr que el espectador sienta sin que sienta que lo están obligando a sentir.

Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, con música de Camilo Lara.
Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, con música de Camilo Lara. (Mubi.)

–Tu ADN musical mezcla el mambo de Pérez Prado con la electrónica más moderna. ¿Cómo conviven esos mundos hoy en tu cabeza?

–Todo empezó sampleando discos viejos, mucha música tropical mejicana, mambo, cosas de Cuba. Me di cuenta de que, por moderno que quisiera sonar, mi personalidad estaba ahí, en mi comunidad. Me interesa la música como una forma de mostrar de dónde vengo. Siempre tengo un pie en mis raíces, en mi identidad.

–¿Cuál es tu opinión sobre la inteligencia artificial para la composición musical? ¿Te preocupa?

–Para mí, la IA es el hipermercado. Si vos querés algo ultraprocesado, genérico, vas ahí y comprás todo empaquetado. Pero la humanidad es la tienda de la esquina, el productor pequeño que te vende algo natural, que tiene un error, que tiene alma. Eso es lo único que nos puede salvar ahora: la humanidad en las cosas. Habrá dos vías: el consumo masivo y genérico, y los que buscamos la verdad en el arte. Yo siempre voy a estar del lado de la tienda de la esquina.

Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, con música de Camilo Lara.
Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, con música de Camilo Lara. (Mubi.)

–Estamos viendo un "boom" sin precedentes de la música latina, desde Peso Pluma hasta Milo J. ¿Qué explicación le encontrás a este fenómeno?

–Sin duda, es el mejor momento de la historia para nosotros. Nunca hubo tanta cultura latinoamericana presente a nivel global. Lo interesante es que, a diferencia del K-pop, que muchas veces es una fórmula genérica para gustar en todo el mundo, lo nuestro tiene denominación de origen. Es un reenamoramiento de nuestras propias raíces, de quiénes somos.