De camión a casa. Benja Torres gira por Argentina en un motorhome con legado familiar: Esto no me lo voy a olvidar nunca
El cantante Benja Torres inició una travesía única para recorrer las 24 provincias argentinas. En una charla íntima, revela la historia del camión familiar que tardó 20 años en restaurarse y cómo fusiona el legado sobre ruedas de su padre con su pasión musical.
Sentado en el comedor de lo que hoy es su casa, oficina y estudio de grabación, Benja Torres respira el aire de las sierras cordobesas antes de seguir viaje para el sur argentino.
Tras su paso por Villa María, el músico estaciona su motorhome en la explanada de La Voz dispuesto a mostrar cada detalle de su nuevo proyecto de vida que arrancó el pasado 15 de marzo en Capitán Bermúdez, el lugar donde se crió.
Esta no es una visita más. El artista volvió a la provincia al mando de un gigante de acero con dos décadas de historia familiar a cuestas. Esta iniciativa pasó de ser un detallado boceto en un cuaderno a una de las apuestas más ambiciosas de su carrera.
El nacimiento de un sueño
La idea de esta travesía no surgió de la nada, sino de un deseo profundo de hacer algo diferente. Inicialmente, la ejecución parecía casi imposible debido a los requisitos técnicos y logísticos, como conseguir el vehículo y obtener un registro profesional.
Tras un breve periodo de duda, el impulso regresó con fuerza en enero de este año. "Me compré un cuaderno puntual para el proyecto y, como si fuese un director de cine, empecé a anotar qué me imaginaba", confiesa el cantante.

Durante 20 días, planeó cada detalle en soledad antes de presentárselo a su equipo y familia, pero la decisión ya estaba tomada: recorrería el país en motorhome, se sumaran o no sus amigos.
Finalmente, el proyecto caló hondo y hoy viaja acompañado por un equipo cercano que va rotando, manteniendo siempre la esencia de ser una experiencia compartida.
El legado del abuelo
Lo que convierte a este vehículo en algo más que un simple medio de transporte es su historia, una "primicia para La Voz" que Benja comparte con emoción. El camión fue comprado originalmente por su abuelo hace 30 años para trabajar.
Tras dejar la actividad, el vehículo quedó guardado en la familia y comenzó un proceso de refacción que se extendió por dos décadas, pero "nunca se usó".

"Yo sé lo que significa este camión para mi abuelo entonces, cuando volví a conectarme con la idea, sabía que iba a ser difícil que mi familia cediera. Sin embargo, todos me vieron decidido y responsable y accedieron", subraya.
Para el artista, el camión representa la unión de sus dos mundos: el de su padre y abuelo, dedicado a la ruta y los camiones, y el de su madre, vinculado a la música. Estar al volante es llevar consigo ambos legados.
La noche antes de partir, Benja tuvo una cena emotiva con su abuelo y recibió "200 mil" buenos consejos para el viaje. "Esta experiencia no me la voy a olvidar nunca más en mi vida", afirma.

El desafío de conducir un gigante
Para Benja, el momento en que el proyecto se volvió realidad no fue cuando encendió el motor, sino cuando aprobó el examen para obtener el carnet profesional.
"Lo vi a mi viejo cuando salí. No podía parar de llorar de la emoción de decir 'lo concreté'", relata sobre aquel hito.

Manejar un vehículo de 30 años implica una atención constante. Benja explica que debe estar atento a cada sonido, desde una posible pinchadura hasta el funcionamiento del sistema de aire de las cubiertas.
A pesar de los miedos lógicos a lo desconocido y a la recepción de la gente, la respuesta en la ruta fue abrumadora, con camiones tocando bocina y personas acercándose en cada parada.
Un home studio sobre ruedas
El interior del motorhome fue adaptado para que la música no se detenga. El espacio cuenta con un sector de home estudio donde Benja y su equipo trabajan en nuevas producciones.
Además de la tecnología, el vehículo está equipado con cocina a gas, heladera y camas para albergar cómodamente a cuatro personas, que es el número ideal para el mayor confort.

La convivencia es otro de los pilares del viaje. Con algunos de sus compañeros, como Tote, ya compartía vivienda en Buenos Aires, lo que facilita la dinámica en un espacio reducido.
"Creo que es tener este espíritu de hambre en el buen sentido, de querer que las cosas sucedan" es lo que mantiene la energía alta, incluso cuando deben levantarse a las 6.30 de la mañana para generar contenido.
Ver la vida con ojos nuevos
El himno de este viaje es sin dudas Turista, su último lanzamiento. Aunque la canción fue escrita el año pasado, Benja siente que no hay casualidades: el tema habla precisamente de ver la vida con ojos de turista, aprovechando cada momento como si fuera el último.
"Cuando nos alineamos con esta idea de nuevo, digo, 'Che, puede ir muy bien con este tema porque justo habla de ver la vida con ojos nuevos y salir a la ruta'", comenta.
El objetivo final del proyecto es claro: pasar por las 24 provincias argentinas y hacer música en cada una de ellas. El itinerario es flexible y se va nutriendo de las sugerencias que le hacen sus seguidores en redes sociales.

El camino propio: los consejos de Diego y Ángela Torres
Pertenecer a una familia de artistas reconocidos como Diego y Ángela Torres le brindó a Benja una perspectiva clara sobre la industria. Aunque existe la posibilidad de que sus familiares se sumen en algún tramo del viaje, Benja enfatiza que su carrera se construye "de abajo".
Recuerda especialmente los consejos de Diego Torres, quien le insistió en la importancia de hacer su propio camino y prepararse vocalmente antes de buscar contactos.
"No te va a regalar nadie nada porque tampoco está bueno", reflexiona Benja, añadiendo que su tío le advirtió que si se presentaba ante alguien sin estar preparado, podría "quemar" la oportunidad. "Este viaje también es un poco parte de eso, de seguir remando para que las cosas sucedan", suma.
Con la convicción de que lo más importante es disfrutar el recorrido y mantener el hambre de crecer, Benja Torres continúa su ruta. Hoy en día se encuentra recorriendo el sur argentino antes que lo agarre el crudo invierno. El camión de su abuelo ya no transporta mercadería, sino canciones y sueños que buscan conectar cada rincón de Argentina.

