Salud. Diálisis: un tratamiento que salva miles de vidas
Se trata de una técnica que permite corregir el mal funcionamiento de los riñones, o cuando dejan de funcionar totalmente. El Hospital Italiano cuenta con todos los equipos necesarios para que un paciente pueda acceder a este tratamiento de forma segura y rápida.
Por momentos la medicina tiene palabras que asustan. Una de ellas es “diálisis”. Cuando alguien escucha esa palabra por primera vez, lo más común es que piense en algo muy grave, en máquinas, hospitales y tratamientos complejos. Y en parte es cierto. Pero también es verdad que la diálisis es uno de los avances médicos más importantes de los últimos cien años y, para miles de personas, representa literalmente la posibilidad de seguir viviendo.
Es posible explicarlo de una manera sencilla, porque muchas veces la gente escucha hablar de insuficiencia renal, de hemodiálisis o de trasplante de riñón, pero no siempre entiende bien de qué se trata. Y cuando uno comprende cómo funciona todo esto, también entiende por qué el sistema de diálisis en Argentina es algo que merece ser valorado.
Todos tenemos dos riñones, ubicados en la parte posterior del abdomen, uno a cada lado de la columna. Son órganos relativamente pequeños, pero cumplen funciones fundamentales para la vida. La más conocida es filtrar la sangre. Todo el tiempo, día y noche, los riñones trabajan eliminando sustancias que el organismo ya no necesita. Ese proceso es lo que finalmente produce la orina.
Pero los riñones hacen mucho más que eso. También regulan el equilibrio de líquidos del cuerpo, mantienen estables los niveles de muchas sales como el sodio o el potasio, ayudan a controlar la presión arterial y participan en la producción de hormonas que influyen en la formación de los glóbulos rojos.
Es decir, son órganos silenciosos pero absolutamente esenciales. El problema aparece cuando ese sistema de filtrado empieza a fallar.
Qué es la insuficiencia renal
La insuficiencia renal es la pérdida de la capacidad de los riñones para cumplir su función. A veces ocurre de forma brusca, por ejemplo después de una infección grave, una intoxicación o una cirugía complicada. En esos casos hablamos de insuficiencia renal aguda. Pero lo más frecuente es que el deterioro ocurra lentamente durante años. Esa forma se conoce como insuficiencia renal crónica.
Las causas más comunes son bastante conocidas: la diabetes, la hipertensión arterial, algunas enfermedades renales hereditarias, infecciones repetidas del riñón. Cuando la enfermedad renal avanza, los riñones van perdiendo progresivamente su capacidad de filtrar la sangre. Durante mucho tiempo el organismo logra compensar esa pérdida, y por eso muchas personas no tienen síntomas durante años.
Llega un punto en el que el deterioro es demasiado grande. Entonces empiezan a acumularse en el cuerpo toxinas y líquidos que deberían eliminarse por la orina. En ese momento es necesario intervenir con algún tipo de tratamiento.

El Dr. Hugo Ledesma, médico nefrólogo y uno de los responsables del departamento de Diálisis del Hospital Italiano de Córdoba explica que “la diálisis es un sistema para limpiar la sangre cuando los riñones dejaron de hacerlo. El principio básico es separar las sustancias que el cuerpo necesita de aquellas que deben eliminarse. Esto se logra utilizando membranas especiales que permiten que ciertas moléculas pasen a través de ellas mientras otras quedan retenidas. De esta manera se eliminan toxinas, exceso de líquidos y algunas sales que se acumulan cuando el riñón falla”.
Existen dos formas de realizar este tratamiento. La más conocida es la hemodiálisis. En este procedimiento la sangre del paciente circula a través de una máquina que contiene un filtro especial que elimina las sustancias de desecho y luego la sangre vuelve al cuerpo. Generalmente los pacientes realizan este tratamiento tres veces por semana, en sesiones que duran varias horas.
La segunda modalidad es la diálisis peritoneal. En este caso se aprovecha una membrana natural del cuerpo llamada peritoneo, que recubre la cavidad abdominal. Mediante un pequeño catéter se introduce un líquido especial en el abdomen. Ese líquido absorbe las toxinas y luego se retira para ser reemplazado por uno nuevo. Este método tiene la ventaja de que muchas veces puede realizarse en el domicilio del paciente, lo que permite una mayor independencia.
Que sucede cuando el riñón falla
Cuando un paciente llega a una etapa avanzada de insuficiencia renal, existen tres caminos posibles:
El primero es el tratamiento médico conservador, que consiste en medicamentos y medidas dietéticas para intentar mantener el equilibrio del organismo.
El segundo es el trasplante renal, que consiste en reemplazar la función de los riñones enfermos por uno sano proveniente de un donante vivo o cadavérico.
Y el tercero es la diálisis que es un procedimiento que reemplaza parcialmente la función de los riñones que dejan de funcionar. No cura la enfermedad renal, pero permite que el organismo siga funcionando cuando los riñones ya no pueden hacerlo por sí solos.

Vivir con diálisis
Una de las preguntas más frecuentes es cómo cambia la vida de una persona que inicia diálisis. Es cierto que el tratamiento implica adaptaciones. Los pacientes deben cumplir horarios, controles médicos y ciertas recomendaciones dietéticas. También deben controlar la cantidad de líquidos que consumen. Sin embargo, muchas personas logran llevar una vida bastante activa durante años.
Las máquinas modernas cuentan con sistemas de control que monitorean permanentemente el funcionamiento del tratamiento. Además, los centros de diálisis trabajan con protocolos estrictos de control sanitario.
Nuestro país cuenta con una ley específica que establece cómo deben funcionar estas unidades médicas. Esta normativa define requisitos de infraestructura, equipamiento y capacitación del personal. Pero además tiene otro aspecto fundamental: garantiza el acceso al tratamiento.

Hospital Italiano
El hospital Italiano dispone de una nueva unidad renal en el Círculo Italiano de Córdoba, ubicada en calle Belgrano 137. Actualmente cuenta con una capacidad de atención para 120 pacientes, brindando servicios de lunes a sábados, de 6 a 17 horas. Además dispone del servicio de diálisis peritoneal.
El equipo de trabajo es multidisciplinario y está conformado por médicos, enfermeros, psicólogos, nutricionistas y trabajadoras sociales para la atención exclusiva de los pacientes de hemodiálisis, lo que permite un abordaje integral. Además, la unidad dispone de consultorios externos ampliando así su oferta de atención.
“Cuando uno entiende cómo funciona este tratamiento y todo el sistema que lo sostiene -los profesionales de la salud, los centros especializados y la legislación que regula el servicio- también entiende que detrás de la palabra “diálisis” hay mucho más que una máquina. Hay ciencia, organización sanitaria y un enorme esfuerzo colectivo para sostener la vida de miles de pacientes” puntualiza el Dr. Hugo Ledesma.
Y eso, en definitiva, es una de las mejores expresiones de lo que la medicina puede hacer cuando se combina conocimiento, tecnología y compromiso con la salud de las personas.

