Tokenización de energía. La tecnología detrás de la revolución energética cordobesa

Un sistema desarrollado en Córdoba convierte la energía renovable en activos digitales verificables mediante blockchain, con trazabilidad y participación ciudadana.

25 de marzo de 2026 a las 03:23 p. m.
La tecnología detrás de la revolución energética cordobesa
La tecnología detrás de la revolución energética cordobesa

Cuando La Voz publicó la noticia sobre el parque solar de Mundo Maipú y su sistema de tokenización, los múltiples interesados en el tema, especialmente del ámbito eléctrico, se hicieron varias preguntas lógicas: ¿qué significa exactamente “tokenizar” la energía? ¿Es seguro? ¿Cómo funciona en la práctica?

Fernando Boiero, ingeniero en sistemas de información y delegado del Departamento de Ingeniería Informática de la Comisión Directiva del Colegio de Ingenieros Especialistas de Córdoba (CIEC), explica desde la perspectiva de la ingeniería informática, en términos concretos, qué hay detrás de este desarrollo, por qué representa una innovación significativa para el sistema eléctrico provincial y cómo eso colabora a la elaboración de una red más robusta y sostenible.

Tokenizar significa representar digitalmente un activo del mundo real dentro de una red blockchain. En este caso, el activo es la energía renovable generada por una fuente de origen renovable, ya sea solar, eólica o de biodigestores.

En el caso de Mundo Maipú, cada kilowatt-hora que los 1.656 paneles del parque inyectan a la red de distribución de Epec se convierte en un registro digital único e inmutable: un token.

“Pensemos en una analogía sencilla: así como un certificado de depósito bancario representa dinero guardado en una entidad financiera, un token energético representa energía efectivamente generada e inyectada a la red. La diferencia fundamental es que ese certificado digital no depende de una base de datos centralizada, sino de una red distribuida donde miles de nodos verifican simultáneamente cada transacción, haciendo prácticamente imposible su adulteración”, grafica el director Ad-hoc del Proyecto de Tokenización de Energía.

De qué se trata el sistema y cómo funciona

El sistema que se desarrolló desde la UTN Facultad Regional Villa María, a través de su Laboratorio Blockchain, en colaboración con Epec y el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de Córdoba, por intermedio de su Secretaría de Transición Energética, emplea una arquitectura de tres tokens, cada uno con una función diferenciada.

El primero es el token de participación (PUG), que certifica la cuota de inversión de cada participante en un proyecto de generación. El segundo es el token de utilidad económica (CEI), que se emite proporcionalmente a los kilowatts-hora efectivamente generados e inyectados a la red, y puede utilizarse como crédito para pagar facturas eléctricas. El tercero es el token de atributos energéticos, que registra la fuente renovable de la energía generada.

Cuando un participante acumula tokens equivalentes a 1 megawatt-hora, puede canjearlos por un Certificado de Energía Renovable (REC), un estándar internacional presente en más de 50 países que se utiliza para mitigar la huella de carbono.

Cómo impacta en el usuario final

El ciudadano accede al sistema a través de Ciudadano Digital (CIDI), la plataforma de identidad digital del Gobierno de Córdoba. No necesita crear cuentas adicionales ni instalar aplicaciones complejas. Desde su celular puede ver cuánta energía genera su participación, cuántos tokens acumuló, qué crédito tiene disponible para su factura eléctrica y cuál es su huella ambiental positiva.

Si cambia de domicilio, sus tokens lo acompañan. Si quiere transferir créditos a otro miembro de la comunidad, puede hacerlo. La barrera de entrada es mínima: con una inversión de apenas 100 dólares, cualquier persona puede participar de un parque solar comunitario y recibir descuentos directos en su factura de luz, sin necesidad de instalar paneles propios.

Qué pasa con la seguridad

La pregunta sobre la seguridad, aclara Boiero, es legítima y merece una respuesta técnica precisa.

El sistema opera sobre LNet, una blockchain permisionada impulsada por BID Lab. LNet es una organización global, neutral y sin fines de lucro que surgió como evolución de LACChain y LACNet, y actúa como agencia ejecutora de BID Lab en alianza estratégica con RedCLARA para impulsar infraestructura blockchain en América Latina y el Caribe.

Al ser una red permisionada, los nodos validadores están identificados y regulados, lo que agrega una capa de gobernanza institucional que las redes públicas no ofrecen. Los contratos inteligentes (programas que ejecutan automáticamente las reglas del sistema) fueron desarrollados en Solidity, el lenguaje estándar de la industria, siguiendo las mejores prácticas de auditoría y seguridad.

Cada transacción queda registrada de forma permanente y verificable, lo cual elimina la posibilidad de doble conteo de certificados o manipulación de créditos. Para alterar un registro habría que comprometer simultáneamente la mayoría de los nodos validadores, algo computacionalmente inviable.

El caso testigo

Los resultados del primer parque en Mundo Maipú son concretos: 828 kWp de capacidad instalada, energía equivalente al consumo de más de 450 hogares y, según datos oficiales del Gobierno de Córdoba, unas 603 toneladas de CO₂ equivalente evitadas por año.

A este caso se sumó el parque solar de la Asociación Gremial de Empleados de Comercio (Agec), que con cerca de 800 paneles fotovoltaicos genera energía limpia equivalente al consumo de unas 80 viviendas y también incorpora tokenización, permitiendo a sus afiliados participar directamente del ahorro energético.

Pero lo verdaderamente transformador es la escalabilidad del modelo. En febrero de 2026, el Gobierno de Córdoba anunció un plan maestro que proyecta alcanzar 800 megawatts de generación renovable hacia 2030, multiplicando por 40 la capacidad actual.

Atributos renovables energéticos

Avanzando en la trazabilidad y publicidad de la información, contando con el apoyo del BID, Xcapit llevó adelante el proyecto del Registro de Atributos Renovables Energéticos que permite la consulta y acceso a la información sobre todos los activos tokenizados, que le confieren certificados renovables con proyección a escala nacional y regional.

Este proyecto demuestra que blockchain no es una tecnología abstracta ni especulativa: es una herramienta concreta para resolver problemas reales de trazabilidad, transparencia y acceso democrático a los recursos.

Córdoba está construyendo un modelo donde la energía deja de ser un servicio intangible para convertirse en un activo digital verificable, transferible y accesible para cualquier ciudadano.

“Como profesionales de la tecnología, desde el Colegio de Ingenieros Especialistas celebramos que nuestra provincia lidere esta convergencia entre energía, innovación digital y participación ciudadana, sentando un precedente que ya mira el mundo”, resume Boiero.

El parque solar que anticipó el futuro de la energía comunitaria

La tecnología detrás de la revolución energética cordobesa
La tecnología detrás de la revolución energética cordobesa (Mundo Maipú)

Antes de que la normativa provincial incorporara formalmente la figura del “usuario integrante comunitario virtual”, Córdoba ya contaba con una experiencia pionera de generación distribuida comunitaria. Se trata del parque solar fotovoltaico instalado en 2023 en el predio de Maipú Automotores, sobre avenida Don Bosco, considerado el primer sistema comunitario privado del país con este modelo.

El proyecto, con una potencia instalada de 828 kilowatts pico, fue diseñado sobre las playas de estacionamiento del predio y está compuesto por 1.656 módulos solares de 500 watts, conectados a tres inversores de alta potencia que permiten transformar la energía generada en electricidad apta para su inyección a la red de distribución.

La instalación se conecta al sistema eléctrico mediante una subestación transformadora de 1 MVA con sistema de monitoreo del parque en tiempo real, que el generador fotovoltaico con la red de 13,2 kV de Epec, a travez de una cámara de medición, protección y maniobra equipada con sistemas de teleoperación que permiten operar y monitorear de manera remota.

La generación estimada supera los 1.400 megawatt-hora anuales, equivalente al consumo promedio de 400 hogares. Esa energía se inyecta a la red pública y luego se distribuye virtualmente entre los participantes mediante el sistema de tokenización.

“Cuando desarrollamos este proyecto todavía no existía en la normativa provincial la figura de la participación virtual comunitaria. Sin embargo, entendíamos que el futuro de la generación distribuida iba en ese camino: permitir que más personas accedan a la energía renovable sin necesidad de instalar paneles en su propia vivienda”, explica Fernando Garay, ingeniero electricista, coordinador de la Comisión de Energías Renovables del Ciec y director del Proyecto GDC Maipú.

Según detalla, el modelo permite que la energía generada se registre digitalmente y que los créditos energéticos se asignen a cada integrante del sistema en función de su participación. “La tokenización agrega una capa de trazabilidad y transparencia que facilita la administración del sistema y abre nuevas posibilidades para ampliar la generación comunitaria”, señala.

Más allá del aspecto tecnológico, el proyecto también refleja un compromiso ambiental del sector privado. Al generar electricidad a partir de una fuente 100% renovable, la iniciativa reduce la huella de carbono y contribuye a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Lo que comenzó en 2023 como una experiencia pionera terminó anticipando un modelo que hoy comienza a consolidarse. Este tipo de parques solares tokenizados podría replicarse en otras organizaciones, empresas y comunidades de Córdoba y del país.