Alimentación. Por qué los snacks ganan cada vez más espacio en la mesa de los argentinos

La practicidad y los nuevos hábitos impulsan una categoría que gana cada vez más espacio. La mirada de la ingeniería en alimentos sobre una tendencia en expansión.

24 de junio de 2026 a las 12:36 p. m.
Por qué los snacks ganan cada vez más espacio en la mesa de los argentinos
Por qué los snacks ganan cada vez más espacio en la mesa de los argentinos

Durante mucho tiempo, los snacks estuvieron asociados principalmente a reuniones sociales, fiestas o momentos ocasionales de consumo. Sin embargo, en los últimos años esta categoría experimentó una transformación significativa y pasó a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de los hábitos alimentarios cotidianos.

El término snack proviene del inglés y puede traducirse como tentempié, colación o bocado. Se trata de alimentos listos para consumir, prácticos y fáciles de transportar, pensados para ingerirse entre las comidas principales. Su crecimiento responde a múltiples factores, entre ellos los cambios en los estilos de vida, las jornadas laborales más dinámicas y la necesidad de encontrar alternativas rápidas para acompañar distintas actividades diarias.

Actualmente, los consumidores valoran especialmente la practicidad. La posibilidad de disponer de un alimento listo para consumir en cualquier momento convirtió a los snacks en una opción habitual para estudiantes, trabajadores y familias. Pero la comodidad ya no es el único aspecto relevante. Las preferencias también evolucionaron hacia productos que aporten valor nutricional, variedad y experiencias de sabor diferenciadas.

Tendencia en expansión

Según detalló Sabrina Macario, ingeniera en Tecnología de los Alimentos y miembro de la comisión de alimentos del Departamento de Química del Colegio de Ingenieros Especialistas de Córdoba (CIEC), la industria alimentaria acompañó esta transformación mediante procesos de innovación y desarrollo de nuevos productos. “Hoy conviven en las góndolas opciones tradicionales como papas fritas, maní, palitos salados, chizitos, tutucas y puflitos, junto con alternativas que responden a tendencias emergentes vinculadas con la alimentación saludable”, agregó.

En ese contexto aparecen snacks con mayor contenido proteico, reducidos en sodio, libres de gluten, elaborados con ingredientes naturales o formulados para atender necesidades específicas de determinados grupos de consumidores. Estas innovaciones requieren un importante trabajo de investigación, desarrollo tecnológico y control de calidad para garantizar tanto la aceptación del producto como su seguridad alimentaria.

La ingeniería en alimentos, describió la especialista, desempeña un papel fundamental en este proceso. “Desde la selección de materias primas hasta el diseño de formulaciones, la optimización de procesos productivos y la evaluación de la vida útil, los profesionales del sector trabajan para desarrollar productos que combinen calidad, sabor, estabilidad y seguridad”.

Además, otros aspectos como los envases, la conservación y la logística adquieren una importancia creciente. Un snack debe mantener sus características sensoriales durante toda su vida comercial, llegar en condiciones óptimas al consumidor y adaptarse a nuevas demandas de sustentabilidad y reducción del impacto ambiental.

El trabajo de los ingenieros especializados

Los hábitos de consumo continúan evolucionando y la industria alimentaria enfrenta el desafío permanente de anticiparse a las preferencias de los consumidores. En este escenario, los snacks dejaron de ser un producto ocasional para convertirse en una categoría consolidada dentro de la alimentación moderna, impulsada por la innovación tecnológica y el trabajo de profesionales especializados.

“Detrás de cada producto que llega a las góndolas existe un proceso complejo donde intervienen conocimientos científicos, controles rigurosos y desarrollo tecnológico”, remarcó Macario. La ingeniería en alimentos es una de las disciplinas que contribuye a que esa evolución sea posible, acompañando las nuevas formas de consumo con productos cada vez más diversos, seguros y adaptados a las necesidades de la sociedad.