Roles. El ingeniero civil como perito: ciencia aplicada a la verdad jurídica

La participación de los profesionales en la justicia es fundamental para el derecho.

04 de junio de 2026 a las 12:21 p. m.
El ingeniero civil como perito: ciencia aplicada a la verdad jurídica
Cada pericia firmada consolida la confianza social en la idoneidad profesional.

La Ingeniería Civil transforma realidades: proyecta el crecimiento urbano, tiende puentes, gestiona recursos hídricos y diseña la infraestructura que sostiene a nuestra provincia. Sin embargo, existe una faceta de nuestra profesión igual de trascendental, pero a menudo menos visibilizada: el auxilio a la Justicia.

Quienes ejercemos la ingeniería forense conocemos bien lo que se podría denominar “la paradoja del perito”: siempre llegamos a la mitad de la película. Cuando el conflicto ya estalló (una obra colapsada, una falla estructural, un daño ambiental), nuestra misión no es pelear ni tomar partido emocional. Nuestro trabajo es aplicar paños fríos empíricos y traducir la realidad física a un idioma que el Juez pueda decodificar.

Para lograrlo, el ingeniero debe comprender que en los estrados judiciales conviven dos universos que deben conciliarse. Por un lado, la verdad científica, de naturaleza rigurosa y absoluta, que es atemporal (la física no tiene fecha de caducidad) y busca el conocimiento puro. Por el otro, la verdad jurídica, que es netamente pragmática, se construye únicamente sobre pruebas admisibles, está sujeta a plazos procesales estrictos y perentorios, y tiene como objetivo final la resolución de un conflicto.

El perito es el puente indispensable entre ambas verdades. En el ámbito judicial cordobés, esta tarea se bifurca en dos roles esenciales.

El perito oficial: imparcialidad por designación

Actuar en los tribunales de Córdoba no es un mero trámite administrativo, sino una extensión de nuestra responsabilidad social como ingenieros civiles.
Actuar en los tribunales de Córdoba no es un mero trámite administrativo, sino una extensión de nuestra responsabilidad social como ingenieros civiles. (La Voz)

Es el especialista sorteado de las listas oficiales que se encuentran en la Justicia de Córdoba, que puede ser solicitado por la justicia al Colegio de Ingenieros Civiles o ser designado por el tribunal. Representa la objetividad absoluta. Su misión no es determinar culpabilidades, sino analizar la materialidad de los hechos a través del rigor metodológico. Un dictamen oficial robusto suele ser la piedra angular sobre la que se asienta una sentencia justa.

El perito de control: el garante del debido proceso

Confundido a veces con un mero “defensor corporativo”, el perito de control es, en realidad, el auditor metodológico del proceso. Vigila que se apliquen las normativas vigentes, propone puntos de pericia complementarios y asiste en las inspecciones. Lejos de entorpecer, su exigencia técnica jerarquiza la prueba, eleva el debate y minimiza el margen de error judicial. El gran desafío ético: la doble lealtad Independientemente de si actúa como oficial o de control, el perito se distingue por un desafío ético monumental que define a la profesión forense: la necesidad de sostener una doble lealtad.

1. Lealtad a la ciencia (rigor): exige una adhesión inquebrantable a la verdad científica y la obligación innegociable de la objetividad. Para el ingeniero, existe la imposibilidad absoluta de maquillar datos, omitir variables críticas o ceder a presiones de las partes.

2. Lealtad a la justicia (auxilio): implica asumir la función de asesor y traductor para el Tribunal. Conlleva la obligación de brindar instrucción didáctica a los no-expertos (jueces y abogados) y el deber cívico de colaborar activamente en la resolución del conflicto.

Un llamado a la jerarquización de nuestra matrícula

Actuar en los tribunales de Córdoba no es un mero trámite administrativo, sino una extensión de nuestra responsabilidad social como ingenieros civiles. Cada pericia firmada consolida la confianza de la sociedad en nuestra idoneidad profesional. Ante un entorno legal que demanda respuestas tecnológicas cada vez más complejas, la participación de los ingenieros civiles en la justicia es un pilar fundamental para garantizar que el derecho camine siempre de la mano de la verdad técnica.

Darío Squeff, ingeniero civil, MP 4012.
Darío Squeff, ingeniero civil, MP 4012. (La Voz)