Efemérides. Día Internacional de la Tierra: la cicatrización del basural de Morteros como símbolo de acción ambiental en Córdoba
Cada 22 de abril, el mundo reflexiona sobre el cuidado del ambiente.
En Córdoba, el cierre y cicatrización del basural de Morteros muestra cómo la Ingeniería Ambiental y Civil pueden sanar heridas y proyectar futuro. El Día Internacional de la Tierra, celebrado cada 22 de abril, es una invitación global a pensar en nuestro vínculo con el ambiente y en la responsabilidad de cuidarlo.
Para los ingenieros ambientales y civiles, esta fecha es más que un recordatorio: es un llamado a la acción. En Córdoba, uno de los ejemplos más concretos de esa acción es la cicatrización del basural de Morteros. Ubicado a 2 kilómetros de la zona urbana, este predio funcionó durante más de 10 años como depósito a cielo abierto de residuos domiciliarios, vehículos, electrodomésticos e incluso animales muertos. Sin impermeabilización del suelo ni sistemas de tratamiento de lixiviados, el basural se convirtió en una fuente de contaminación que alcanzó unas 9,5 hectáreas.

A comienzos de 2025, el Ministerio de Ambiente de la Provincia inició un proceso de cicatrización: agregado de tierra, compactación y parquización. Hoy resta intervenir apenas un 10% del área, mientras se avanza en la mejora del relleno sanitario regional de Porteña, que recibirá los residuos de Morteros y otras localidades del noreste cordobés.
La cicatrización no es sólo clausurar un basural: es sanar una herida ambiental, devolver estabilidad al terreno y abrir la posibilidad de nuevos usos. El predio ya muestra un paisaje renovado, casi libre de residuos visibles. Sin embargo, el desafío continúa fuera de sus límites: la aparición de microbasurales en caminos y esquinas refleja que la infraestructura debe acompañarse de educación ambiental y conciencia ciudadana.
El problema de los residuos excede la capacidad de los servicios de recolección y disposición final. Por eso, además de reciclar y reutilizar, es clave pensar en el destino último de aquello que no puede recuperarse. Los rellenos sanitarios, cuando se gestionan adecuadamente, permiten aislar los residuos del ambiente y aprovechar materiales como orgánicos, escombros o restos de poda en procesos de compostaje, calefacción o recuperación de suelos.

La Ingeniería Ambiental y Civil tienen un papel central en este proceso: diseñar obras resilientes, garantizar la disposición segura de residuos y promover una mirada integral que combine lo social, lo económico y lo ambiental. En el Día Internacional de la Tierra que se celebra cada 22 de abril, se reafirma que la profesión no sólo construye infraestructura, sino también futuro sostenible.

