Salud. Cirugías estéticas y anestesia: lo que se debe saber antes de ingresar al quirófano
En procedimientos estéticos, donde la decisión es voluntaria, la seguridad es una elección clave. Desde ADAARC explican por qué la anestesia es un factor central en estos casos y qué aspectos deben tener en cuenta quienes planean una cirugía.
Las cirugías estéticas forman parte de una elección personal y planificada. Justamente por eso, los especialistas insisten en que la información previa es tan importante como el resultado esperado. Más allá del cirujano o de la técnica elegida, existe un punto que no puede quedar en segundo plano: cómo y quién administra la anestesia.
Desde la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Córdoba (ADAARC) remarcan que, aun en personas jóvenes y sin antecedentes, la anestesia implica modificar funciones básicas del organismo y requiere un control médico permanente.
A diferencia de otros aspectos visibles del procedimiento, la anestesia ocurre “detrás de escena”. Sin embargo, es lo que permite que la cirugía se realice en condiciones seguras. Durante una intervención estética, el anestesiólogo evalúa el estado general del paciente, selecciona la técnica adecuada y supervisa cada respuesta del cuerpo en tiempo real.
“Muchas personas creen que la anestesia es simplemente ‘dormir’. En realidad, es un seguimiento médico constante que comienza antes de la cirugía y termina cuando el paciente está estable y recuperado”, explica el Dr. Nicolás Cappiello, desde la Secretaría de Publicaciones de ADAARC.
La anestesia puede generar respuestas imprevisibles: alteraciones respiratorias, caídas de presión, reacciones a medicamentos o dificultades en la recuperación inmediata. Estos escenarios no son frecuentes, pero cuando ocurren requieren intervención inmediata y experiencia específica.
“En cirugías estéticas, el riesgo no está en el objetivo del procedimiento, sino en minimizar todo lo que puede salir mal alrededor de él”, señala Cappiello.
El valor de la evaluación previa
Uno de los momentos más importantes es la consulta preanestésica. Allí se analizan antecedentes médicos, hábitos, consumo de medicación o suplementos y se define la estrategia anestésica más segura. Esta instancia permite, además, despejar dudas, reducir la ansiedad y evitar sorpresas durante la cirugía.
Desde ADAARC recomiendan no avanzar con ningún procedimiento estético sin haber tenido una entrevista previa con el anestesiólogo.
Otro factor clave es el lugar donde se realiza la cirugía. Los especialistas insisten en que los procedimientos deben realizarse en centros habilitados, con equipamiento adecuado, monitoreo continuo y equipos de salud completos.
“La seguridad no depende solo de la habilidad quirúrgica. Depende del entorno, del equipo y de que cada profesional cumpla su rol”, subrayan desde la Asociación.
Elegir informado también es cuidarse
ADAARC invita a quienes evalúan una cirugía estética a hacer preguntas, pedir información y verificar credenciales. Saber quién será el anestesiólogo, qué formación tiene y cómo se manejarán eventuales complicaciones es parte del cuidado personal.
“La anestesia bien realizada no se nota. Justamente por eso es fundamental elegir a un profesional capacitado”, concluye el Dr. Nicolás Cappiello.

