Agasajados. Córdoba reconoció a Kevin Johansen y Liniers con arte plástico local

El presidente de la Agencia Córdoba Cultura, Marcelo Rodio, entregó a los artistas una pieza en agradecimiento al gran aporte cultural. Fue durante el concierto que brindaron en el Teatro del Libertador. La obra de arte fue elaborada por la artista Inés Rozze.

05 de mayo de 2026 a las 04:15 p. m.
Córdoba reconoció a Kevin Johansen y Liniers con arte plástico local
Marcelo Rodio, titular de la Agencia Córdoba Cultura, entrega la obra “La Barca”, de Inés Rozzé, a Kevin Johansen y Liniers.

Córdoba fue elegida por Kevin Johansen y Liniers para brindar un show más en el marco de la gira que realizan para presentar su álbum en vivo “Desde que te Madrid”. Lo hicieron en uno de los escenarios más importantes de la provincia, la Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín. Allí, al finalizar el espectáculo, Marcelo Rodio entregó al dúo una pieza de arte plástico denominada “La Barca”, de la artista Inés Rozze, en reconocimiento a su trayectoria y aporte cultural.

“Córdoba recibe a grandes artistas que dejan huella en el público que lo disfruta. Lo que hemos vivido esta noche es maravilloso porque refleja la posibilidad de vivir el arte de manera tangible e intangible al mismo tiempo. Un espectáculo dibujado es una experiencia imperdible. Con esta distinción les abrimos las puertas para volver”, expresó Rodio durante la entrega. “Desde que te Madrid” es un álbum presentado a través de una propuesta que ya lleva 16 años en vigencia: las canciones de Johansen que ofician de inspiración simultánea para Liniers quien dibuja mientras Kevin canta.

La Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín colmada durante el show de Kevin Johansen y Liniers en Córdoba.
La Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín colmada durante el show de Kevin Johansen y Liniers en Córdoba. (Agencia Córdoba Cultura)

El despliegue de música y color fue aplaudido por los asistentes quienes también tuvieron la oportunidad de subir al escenario. Córdoba fue donde los espectadores comenzaron, espontáneamente, a pisar y compartir el escenario con los artistas en esta modalidad de show, actitud que se repitió y contagió, luego, en otras ciudades.

Arte local para homenajear

La artista Inés Rozze es la responsable del desarrollo de la escultura “La Barca”, la obra elegida para distinguir a muchos de los artistas que han pasado por los escenarios cordobeses en estos últimos meses. “Distinguir con arte local a los grandes actores y músicos que visitan la provincia es, también, reconocer a nuestros artistas, a su talento, a su tenacidad y a su vocación para vivir del arte. Lo seguiremos haciendo para que el acento cordobés viva en la casa de los más grandes talentos del país como Patricia Sosa, Julio Chávez o Kevin Johanse, pero, además, porque en la trayectoria de ellos la cultura, la palabra y la memoria se construyen, se sostienen y se proyectan”, expresa Rodio sobre esta modalidad de reconocimiento a través del arte plástico que ya es una marca registrada de su gestión.

“La Barca” nace de la necesidad de condensar en un objeto la complejidad cultural de Córdoba. “Pensé la pieza como una barca: un cuerpo que transporta sentidos. En esa barca conviven capas de historia, de lenguajes y de tensiones. El volumen metálico curvo reúne grabados que remiten a los pueblos originarios, mientras las palabras caladas hablan de una Córdoba reformista, disruptiva, universitaria, entendida como núcleo de cultura, arte, palabra y memoria”, explica Inés Pozze sobre el espíritu de la confección de la pieza y sus materiales.

Público y artistas comparten el escenario en un momento participativo del espectáculo de Kevin Johansen y Liniers.
Público y artistas comparten el escenario en un momento participativo del espectáculo de Kevin Johansen y Liniers. (Agencia Córdoba Cultura)

Una pieza única

La escultura fue concebida como una serie única especialmente diseñada para la Agencia Córdoba Cultura y, en su concepción, hay una intención clara de acompañar institucionalmente la construcción de sentido en torno a la cultura local. En ese marco, la obra se inscribe en un momento de activación y circulación: una gestión que impulsa vínculos, abre instancias de encuentro y proyecta la producción cultural hacia nuevos interlocutores, sin perder anclaje territorial.

La obra tiene una fuerte carga simbólica en su estructura: el triángulo abierto que la sostiene remite a las sierras, no solo como geografía sino como matriz simbólica del territorio. En esa estructura, la barca suspendida evoca el pulso y el eco de los ríos, cauces de memoria en movimiento. La base de madera lustrada introduce la dimensión material y productiva, afirmando una identidad que también se construye desde el hacer.