Detección precoz. Cáncer de cabeza y cuello: aprender a reconocer los síntomas tempranos salva vidas
Reconocer a tiempo señales persistentes como llagas o bultos en el cuello permite acceder a diagnósticos oportunos y tratamientos menos invasivos que preservan la calidad de vida.
Síntomas cotidianos como una ronquera que se prolonga, una llaga que no cicatriza, dolor al tragar o un pequeño bulto en el cuello suelen atribuirse erróneamente al estrés o a infecciones pasajeras; sin embargo, cuando persisten, representan señales de alerta que requieren atención médica.
Para responder a esta necesidad de salud pública y abordar enfermedades que representan entre el 4 y el 5 % de los diagnósticos oncológicos mundiales, Sanatorio Allende cuenta con el Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello en sus distintas sedes, brindando una atención médica integral orientada al diagnóstico temprano.
"Muchos de estos tumores producen síntomas tempranos que no debemos naturalizar; consultar a tiempo no es para alarmarse, sino para cuidar la salud y actuar con oportunidad", señala la doctora Natacha Boyallian, Jefa del Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello del Sanatorio Allende.
¿Qué síntomas indican cáncer de cabeza y cuello?
Las señales de alarma incluyen llagas que no cicatrizan por más de dos semanas, ronquera persistente, dolor de garganta, dificultad para tragar y la aparición de bultos en el cuello.
El cáncer de cabeza y cuello engloba patologías que pueden manifestarse en la cavidad oral, labios, lengua, faringe, laringe, glándulas salivales y cavidad nasal. Aunque sus principales factores de riesgo son el consumo combinado de tabaco y alcohol, sumado al incremento de tumores relacionados con el virus del papiloma humano (HPV), también puede desarrollarse en personas sin factores de riesgo aparentes. Debido a que frecuentemente se diagnostica en etapas avanzadas a pesar de dar avisos tempranos, es crucial no ignorar molestias que superen las dos o tres semanas de duración.
"Toda masa o bulto en el cuello que persista debe evaluarse. Aunque puede deberse a un ganglio inflamado o a un nódulo tiroideo benigno, solo la revisión profesional permite descartar un tumor", explica la doctora Boyallian.
¿Cómo lograr una detección precoz de estos cánceres?
La observación periódica frente al espejo unida a la evaluación médica especializada permite identificar lesiones a tiempo, aplicando tratamientos menos invasivos que preservan la calidad de vida.
- Autoexamen preventivo: observación periódica de la boca y cuello frente al espejo como primer paso para detectar manchas, llagas o bultos de forma temprana.
- Evaluación médica especializada: examen clínico completo por parte del Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello para descartar o confirmar patologías en la cavidad oral o garganta.
- Estudios específicos de tiroides: evaluación ecográfica y diagnóstica de nódulos cervicales y glándula tiroides para diferenciar afecciones benignas de cuadros malignos.
- Tratamientos de vanguardia y termoablación: aplicación de técnicas especializadas, como la termoablación de nódulos tiroideos, enfocadas en intervenciones menos invasivas y la preservación de órganos esenciales.
Escuchar las señales del cuerpo para vivir con tranquilidad
"Cuando el diagnóstico se realiza en etapas tempranas, es posible preservar órganos, funciones esenciales y mejorar significativamente las posibilidades de curación y la calidad de vida del paciente", concluye la doctora Natacha Boyallian.
Llamado a la acción:
Si presentás algún síntoma persistente o querés realizar un chequeo preventivo, agendá tu turno con el Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello ingresando a nuestro Portal Mi Allende o llamando a nuestra central de turnos 0810 555 2553.