Temas del día:

Una actitud constructiva

Los reclamos del Foro de Convergencia Empresarial y de la Sociedad Rural Argentina deben ser recibidos con atención por la Nación, a fin de encontrar una salida a la crisis económica.

31 de julio de 2014 a las 12:01 a. m.
Una actitud constructiva

Días atrás se presentó en Córdoba el Foro de Convergencia Empresarial, durante el almuerzo mensual de la Fundación Mediterránea. Esta entidad, junto con otras 46 asociaciones empresariales y profesionales, conforman el mencionado agrupamiento, que reclama cambios en las políticas del Gobierno nacional. Durante su exposición, Miguel Blanco, uno de los voceros del Foro y titular del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (Idea), recordó que el documento liminar de este grupo –basado en los principios de la Constitución Nacional– se presentó a principios de diciembre último. Tras su difusión por los medios de comunicación, las autoridades del Foro de Convergencia Empresarial solicitaron una audiencia al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien hasta la fecha no respondió el pedido de los hombres de negocios y asociaciones profesionales que son responsables de la generación de riqueza en el país. Sin embargo, Capitanich descalificó el documento de base, según recordó Blanco.La actitud despectiva del Gobierno nacional no sólo se dirige a este nucleamiento, sino también a las autoridades de la Sociedad Rural Argentina. Si bien es cierto que el titular de la entidad, Luis Miguel Etchevehere, tuvo duros conceptos sobre las políticas agropecuarias aplicadas durante la última década y relativos a la actuación del Gobierno, también sus conceptos fueron minimizados por quienes deberían atender los planteos de uno de los sectores que genera mayor actividad para el país.La tónica general es que los reclamos de quienes piensan distinto son desestimados por los principales funcionarios nacionales, sin siquiera aceptar la discusión de propuestas alternativas. Esta táctica de desacreditar lo que se pide y a quien lo pide se multiplica a través del aparato paraoficial de medios de comunicación, que insiste en ventilar las diferencias del pasado en vez de contribuir a un debate amplio sobre los reclamos de la producción y de los servicios.La reacción de la administración que encabeza Cristina Fernández es particularmente grave en un país donde la producción de bienes durables –automóviles, electrodomésticos y electrónicos–tuvo un fuerte retroceso en el primer semestre del año, con su impacto en el empleo. El Gobierno no está en condiciones de desoír los planteos por parte de los sectores que podrían generar al menos ocho millones de puestos formales de trabajo, con lo cual la Argentina recuperaría el mismo nivel de ocupación y valor agregado que hoy tienen Australia y Chile. Un siglo atrás, estos países estaban por debajo del nivel de vida de los argentinos.En momentos de crisis, se impone una actitud constructiva por parte de quienes tienen la responsabilidad de conducir los destinos de la Nación, así como de las fuerzas productivas y gremiales en sus aportes.