El tiempo de la sensatez
Sería deseable que la intervención del Grupo de los Seis ante el presidente de Irán indujese a Israel a postergar su proyectado bombardeo de centros nucleares en aquel país.
Al parecer, ha llegado finalmente el tiempo de la sensatez. Los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China) más Alemania anunciaron su decisión de analizar con el gobierno de Teherán la evolución de su programa nuclear. Esto atenuaría, de momento, las presiones de Israel para que la comunidad internacional tolere sus anunciados bombardeos contra los centros iraníes de Natanz, Fordo y Parchin y su planta productora de agua pesada de Arak.Pero las perspectivas de un operativo bélico israelí no desaparecen, porque Barack Obama afirmó que los Estados Unidos "siempre cubrirán las espaldas de Israel", mientras que los halcones republicanos, en especial Mitt Romney, exigen un devastador ataque israelí.El anuncio de "los Seis" no supone que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, detenga los programas mientras negocie. Si Israel cuenta con el apoyo estadounidense, Irán confía en el respaldo de Rusia y China, cuyo veto abortó cualquier intento de armar una coalición de la ONU contra Irán, similar a las que originaron las guerras contra Irak, Afganistán y Libia.Irán se dice dispuesto a admitir una nueva visita de inspección por expertos del Organismo Internacional para la Energía Atómica (Oiea), para que comprueben que su proyecto tiene objetivos pacíficos. En 2005, ese organismo realizó dos inspecciones y en la última de ellas sus técnicos no pudieron ingresar en el sector donde, según imágenes satelitales, se realizarían experimentos propios del desarrollo de armamento.Debe recordarse que Israel ha reconocido tener armas nucleares. Lo hizo claramente el entonces primer ministro Ehud Olmert, tan halcón como Benjamin Netanyahu. Israel nunca permitió las inspecciones de la Oiea, pero Olmert confirmó de hecho las estimaciones de la comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos: Israel dispondría de 75 a 130 armas nucleares para su aviación y sus misiles en tierra Jericó-1 y Jericó-2, entre 100 y 200 –algunas fuentes elevan a 400– el número de cabezas nucleares desplegadas y operacionales, y unos 12 misiles de crucero de alcance intermedio con cabeza nuclear del tipo Popeye Turbo, instalados en uno de sus submarinos Dolphin de fabricación alemana.Sólo 1.557 kilómetros separan a Jerusalén de Teherán. Los misiles Jericó 3 y Shahab 3, de Israel e Irán, respectivamente, tienen un alcance similar: 1.500 kilómetros, y la aviación judía debería cubrir tres mil kilómetros, en viaje de ida y vuelta y repostando en el aire y pasando sobre territorios de países árabes, como Jordania, Irak o Arabia Saudita, que se lo pensarían dos veces antes de autorizar ese sobrevuelo, porque la venganza iraní, mediante Hezbollah y Hamas, les costaría demasiado en vidas y bienes. Debe ganar la cordura.

