Servicios imprescindibles
Sería un error del nuevo Gobierno nacional afectar con despidos el excelente servicio al ciudadano que brinda el Centro de Documentación Rápida, en la estación Belgrano de Alta Córdoba.
Los despidos de trabajadores en distintas áreas de la administración pública nacional jalonaron el arranque de la gestión de Mauricio Macri como presidente. La iniciativa generó aprobaciones y rechazos, pero obedeció a la necesidad de transparentar y ordenar muchas dependencias que venían excedidas de agentes designados por la anterior administración, en muchos casos de manera totalmente discrecional y sin tareas definidas, algo evidente hasta la caricatura en ambas cámaras del Congreso nacional.Pero en otras reparticiones vinculadas con el Estado nacional es necesario tomar recaudos a fin de que los retiros de trabajadores públicos no afecten el funcionamiento de áreas de enorme utilidad para la comunidad. También, por supuesto, para que las cesantías no obedezcan sólo a factores de afinidad política y partidaria.Estas últimas advertencias vienen a cuento por lo que sucede con los despidos de empleados del Centro de Documentación Rápida que funciona en el edificio de la vieja estación de trenes General Belgrano, en el barrio de Alta Córdoba, en la Capital provincial, oficina dependiente del Registro Nacional de Personas (Renaper).Luego de años de abandono y de fallidas promesas para revitalizar ese edificio, ubicado en Jerónimo Luis de Cabrera al 200, a mediados de 2014 el Ministerio del Interior de la Nación habilitó un servicio para que los ciudadanos puedan tramitar el pasaporte y el nuevo documento nacional de identidad (DNI).En ambos casos, el trámite es muy rápido –unos 10 minutos en promedio– y sepulta los malos recuerdos de los plantones burocráticos que había que soportar años atrás en la delegación Córdoba de la Policía Federal por el pasaporte, o en el Registro Civil por el DNI.Los despidos de agentes estatales se justifican si se trata de casos de probada falta de capacidad e idoneidad para ocupar un puesto público rentado; pero hay que tener cuidado en no caer en excesos y vaciar dependencias de gran utilidad para los vecinos y que, a su vez, requieren de personal especializado en cada materia.Sería una pena que el centro de documentación instalado en la estación del ferrocarril Belgrano vea resentida su actividad por carencia de personal capacitado, en función de esta suerte de vorágine en la que se dirimen los nombramientos y los egresos cuando cambia un gobierno.El acceso al poder le otorga a la nueva administración nacional el derecho racional a organizar a su mejor entender la marcha de un Estado deficitario y superpoblado de empleados.Pero si se proclama que la burocracia estatal tiene que ofrecer un buen servicio a los ciudadanos, sería un pésimo precedente afectar el funcionamiento de una dependencia que es un ejemplo de atención y eficacia.

