Nada o demasiado
Las medidas de control en las redes de gas en la ciudad de Córdoba no deben ser fruto de la alarma, sino de una acción coherente por parte de quienes brindan y de quienes supervisan el servicio.
La tragedia del 6 de agosto pasado en Rosario, cuando un escape de gas a gran escala derivó en el estallido de un complejo habitacional –lo que arrojó un saldo de 21 muertos y decenas de heridos–, puso en el foco de la atención la falta de seguridad en muchos edificios que no cumplen con las normas establecidas en esa materia. Esta suerte de alerta generalizada alcanzó a la ciudad de Córdoba, donde se implementaron controles preventivos a partir de las denuncias formuladas por los moradores de edificios de departamentos, sobre fallas detectadas en las redes de gas natural.Sin embargo, las oportunas medidas de prevención para que no se repita otra catástrofe como la ocurrida en la ciudad santafesina provocan serios inconvenientes a vecinos a los cuales la empresa Ecogas les mantiene cerrado el suministro, en algunos casos desde hace varias semanas.En la ciudad de Córdoba hay alrededor de 85 edificios afectados por inspecciones o reparaciones en curso, en medio de un aparente pase de responsabilidades entre Ecogas, administradores de consorcios y gasistas matriculados particulares. La empresa promete agilizar las reconexiones, pero exige medidas de seguridad documentadas, como la habilitación de Bomberos. Desde la Asociación de Instaladores de Gas, cargan contra la distribuidora por no flexibilizar algunos requisitos.Esta falta de armonización ha llevado a situaciones impensadas, como la que viven unas 60 personas que habitan un complejo de departamentos ubicado en avenida Santa Fe y Costanera, que deben "sacar turno" para asearse en los baños ubicados en planta baja del edificio.Un interrogante aún sin respuesta: ¿quién se hace cargo de los dolores de cabeza de los vecinos ante las desinteligencias de los expertos de uno y otro lado? Es cierto que la sola denuncia por olor a gas es suficiente para que la empresa privada corte el servicio, pero no puede ser una acción programada por tiempo indefinido.Está fuera de toda discusión cualquier emprendimiento tendiente a la inspección y mantenimiento de las redes de gas natural domiciliarias, muchas de ellas con varios años sin control de calidad alguno; pero deben adecuarse los trabajos a fin de que no se perjudique a los usuarios ni se los someta a situaciones estresantes, como es compartir con decenas de personas tres duchas en la planta baja de una propiedad.Las autoridades de control de la Provincia y de la Municipalidad de la ciudad de Córdoba tienen que tomar cartas en el asunto, como responsables de velar por la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. De esa forma se logrará que ningún contribuyente se sienta rehén de una disputa sin destino entre las partes involucradas en la tarea de poner las cosas en orden para que no se repitan episodios trágicos como el de Rosario.

