Días de balances y promesas
Hoy el gobernador Juan Schiaretti abra el 139º período de sesiones ordinarias en la Legislatura de la provincia. El 1º de marzo será el turno del intendente de Córdoba, Ramón Mestre, quien hará lo mismo ante el Concejo Deliberante. Balance, plan de seguridad y anuncios de obras, en el mensaje de Schiaretti
Entre febrero y marzo de cada año, los gobernantes cumplen con la sana regla de la democracia de inaugurar los períodos de sesiones ordinarias en los ámbitos legislativos. Una obligación a la que se somete desde el presidente de la Nación hasta los gobernadores e intendentes municipales.
Son tiempos de discursos en la mayoría de los casos con anclaje en lo que se ha realizado, como también de anuncios sobre la agenda en ciernes en obras y servicios.
Los cordobeses tienen una primera parada de alto significado institucional y político hoy, cuando el gobernador Juan Schiaretti abra el 139º período de sesiones ordinarias en la Legislatura de la provincia.
En tanto, el 1º de marzo será el turno del intendente de Córdoba, Ramón Mestre, quien hará lo mismo ante el Concejo Deliberante, en una suerte de rendición de cuentas no sólo ante los ediles, sino también frente a los vecinos, como protagonistas de una ciudad compleja.
No se debería pasar por alto un dato adicional significativo: 2017 es un año electoral rumbo a las legislativas de octubre, por lo cual no es antojadizo intuir que algunos discursos y promesas vayan a estar impregnados de ese desafío en el que todo el arco político (de hecho, también los que gestionan) pone en juego sus propios intereses.
Sin embargo, la ciudadanía en general está por ahora en otra cosa y demanda a sus dirigentes que se aboquen a resolver cuestiones de rigurosa coyuntura, antes que formular promesas de alto impacto que luego no se cumplen o se postergan sin límites de tiempo.
La obra pública es prioritaria y serán bienvenidos los anuncios de proyectos de distinta envergadura que se desarrollan a nivel provincial y municipal; pero de ningún modo podrán quedar ausentes en los discursos las deficiencias que se observan en problemáticas cotidianas, como la salud y la educación, sin soslayar los efectos devastadores del narcotráfico, la pobreza y la inseguridad que lacera en las calles.
Es de buen augurio que el gobernador de Córdoba (como ha trascendido) tenga en carpeta el anuncio de un plan por el cual se prevé construir 400 salas de jardín de infantes por año, 16 nuevos edificios escolares y cuatro nuevos hospitales públicos en la provincia.
Pero la ciudadanía se siente defraudada en su buena fe (esto es, en el voto que depositó en la urna) cuando examina que muchos de los compromisos de campaña o los que se ventilan en las aperturas de sesiones no son satisfechos.
No es nada caprichoso: la honestidad y transparencia en el ejercicio del poder tiene mucho que ver también con la seriedad y veracidad de lo que se transmite a la gente.

