Tendencias. Del estadio al smartphone: así cambiaron los hinchas argentinos con la tecnología
Un estudio identifica al menos cuatro grandes perfiles de fan digital que están emergiendo con fuerza.
A pocos días del Mundial de Fútbol 2026, la pasión por el deporte ya no se mide sólo por la cantidad de camisetas en el placard o por la asistencia al estadio: también se mide en clics, respuestas a historias, votos en encuestas, compras por chat y participación en experiencias digitales. El hincha argentino, reconocido como uno de los más intensos del mundo, protagoniza una nueva transformación: la del fan digital.
Según estudios de Fan Engagement de Infobip (plataforma de comunicaciones omnicanal), más del 70% de los aficionados en América Latina espera interactuar con sus equipos a través de canales digitales más allá de las redes sociales.

Del estadio al smartphone
El crecimiento del comercio conversacional, los chatbots en WhatsApp y las experiencias personalizadas vía mensajería están redefiniendo la relación entre clubes y seguidores. Según Infobip, más del 60% de los fans latinoamericanos estaría dispuesto a interactuar con su equipo a través de apps de mensajería para recibir contenido exclusivo, promociones o participar en sorteos.
En Argentina, donde WhatsApp es la aplicación más utilizada, el teléfono móvil se convirtió en la “segunda tribuna”.
“La digitalización del fan engagement no reemplaza la emoción del estadio; la amplifica. Los clubes que entienden esto están creando comunidades activas 24/7, donde cada interacción fortalece la relación y genera nuevas oportunidades de monetización”, señaló Marcelo Rodríguez, regional Sales Manager para el Cono Sur de Infobip.
Perfiles del fan argentino

El estudio identifica al menos cuatro grandes perfiles de fan digital que están emergiendo con fuerza en el mercado argentino.
1. Fan de la interacción y el gaming: participa en encuestas, trivias y votaciones en tiempo real. Quiere opinar y sentirse escuchado. Valora las experiencias bidireccionales y la lógica del “juego dentro del juego”: fantasy leagues, desafíos predictivos, recompensas digitales y rankings. Suele hablar en códigos, emojis y memes; usa abreviaturas, ironía y referencias virales. Es multitasking: mira el partido con el celular en la mano y comenta en simultáneo. Viste la camiseta oficial, pero también combina streetwear con zapatillas edición limitada y accesorios del club.
2. Fan de las compras y el merchandising: aprovecha tiendas oficiales integradas en redes sociales o canales de mensajería. Compra camisetas, entradas y merchandising sin salir del chat. Está atento a lanzamientos exclusivos, drops limitados y colaboraciones con marcas urbanas. Valora la preventa y el acceso anticipado como símbolo de estatus dentro de la comunidad. Suele compartir fotos de sus compras y seguir cuentas de moda deportiva. Más que un consumidor ocasional, es un coleccionista emocional: la camiseta no es sólo indumentaria, es identidad. Busca facilidad de pago, promociones personalizadas y experiencias sin fricción.
3. Fan de los datos y las estadísticas: busca estadísticas, análisis y contenido exclusivo. Consume información detallada y personalizada según su equipo o jugador favorito. Habla de objetivos, posesión efectiva o rendimiento histórico como si fuera parte del cuerpo técnico. Sigue cuentas especializadas, podcasts deportivos y newsletters de analíticas. Suele vestir de manera más neutra, muchas veces la camiseta alternativa o retro, y prioriza la conversación técnica por sobre el grito efusivo. Valora el acceso a información anticipada, reportes detallados y contenido premium para “saber más que el promedio”.
4. Fan de la comunidad y el debate: se involucra en grupos, foros y experiencias digitales colectivas. Comparte contenido, crea memes y amplifica el mensaje del club. Organiza viajes, coordina juntadas para ver el partido y convierte cada resultado en tema de conversación durante días. Habla en plural: “ganamos”, “nos robaron”, “este año es nuestro”. Viste los colores del club en cualquier contexto: desde la oficina hasta un cumpleaños familiar, y encuentra en la camiseta una bandera. Busca pertenencia: sentirse parte de algo más grande, participar en debates apasionados y sostener la identidad colectiva más allá del resultado.
“Hoy el fan quiere inmediatez, personalización y experiencias auténticas. La tecnología permite convertir cada partido en una oportunidad de diálogo directo. Y en mercados como el argentino, donde la pasión es transversal a todas las edades, el potencial es enorme”, concluyó Rodríguez.
