"Ruso". Zielinski festejó el título con Belgrano… y dejó una frase que nadie pasó por alto
El entrenador campeón habló tras la final con River, le dedicó la copa a los hinchas y sembró interrogantes sobre su futuro en el Pirata.
La noche más importante en la historia de Belgrano tuvo a Ricardo Zielinski como uno de sus grandes protagonistas.
El entrenador que ya había quedado marcado para siempre en la memoria pirata volvió a conducir al club hacia otra página histórica: el triunfo 3-2 ante River Plate en el Estadio Mario Alberto Kempes que significó el primer título de Primera División para Belgrano.
Después de los festejos y todavía envuelto en la emoción de la conquista, Zielinski habló en conferencia de prensa y dejó una frase que rápidamente generó repercusión entre los hinchas celestes.
“Mi corazón va a estar siempre en Belgrano”, expresó el DT cuando fue consultado sobre su futuro y sobre lo que significa el club en su vida.

La declaración no pasó inadvertida.
En medio de la euforia por el campeonato, muchos interpretaron las palabras del Ruso como una señal cargada de sentimiento y hasta como una posible incógnita sobre lo que vendrá después de este ciclo histórico.
Antes, Zielinski había dedicado el título a toda la gente de Belgrano.
“Les dedicamos este título a los hinchas, a los que vinieron y a los que no pudieron estar. Ellos se lo merecen por todo el apoyo que permanentemente nos dan”, sostuvo.
El entrenador también remarcó el valor deportivo de haber conquistado el campeonato nada menos que frente a River.
“Lograr un triunfo y un campeonato ante un rival de la importancia de River es muy meritorio”.

Pero hubo otro momento especialmente emotivo durante sus declaraciones. Zielinski resumió todo el recorrido del equipo y el vínculo construido con el pueblo pirata.
“Una locura. Se lo queremos dedicar a toda la gente. Fue emocionante este proceso. Es maravilloso”.
Y completó:
“Hemos venido para esto, para tratar de darle alegría a la gente y lo hemos podido lograr”.
Mientras el plantel seguía festejando sobre el césped y Córdoba entera se teñía de celeste, las palabras del Ruso quedaron flotando en el aire.
Porque después de conducir a Belgrano hacia la conquista más grande de toda su historia, cualquier frase de Zielinski ya tiene peso de eternidad.

