Estrella de Estados Unidos. Vale 40 millones, nació de casualidad en Nueva York y destrozó a Paraguay: quién es Folarin Balogun

El delantero del AS Mónaco marcó un doblete en el debut mundialista ante Paraguay. Hijo de nigerianos, criado en Inglaterra y nacido accidentalmente en Estados Unidos, eligió defender a Estados Unidos y atraviesa el mejor momento de su carrera.

12 de junio de 2026 a las 11:09 p. m.
Vale 40 millones, nació de casualidad en Nueva York y destrozó a Paraguay: quién es Folarin Balogun
Balogun y su gran noche en el debut de Estados Unidos.

El Mundial 2026 recién comienza, pero Estados Unidos ya encontró a su gran figura. En la contundente victoria ante Paraguay, el nombre que se llevó todos los aplausos fue el de Folarin Balogun, autor de un doblete y protagonista absoluto de una noche que ilusionó a todo el público local.

Para muchos aficionados, su aparición puede parecer repentina. Sin embargo, detrás de esta explosión hay una historia tan particular como fascinante. Balogun nació el 3 de julio de 2001 en Brooklyn, Nueva York, aunque su llegada al mundo en territorio estadounidense fue prácticamente una casualidad. Sus padres, ambos de origen nigeriano, se encontraban de vacaciones en Estados Unidos cuando nació. Apenas un mes después, la familia regresó a Inglaterra, país donde el delantero creció y comenzó a construir su carrera deportiva.

Criado en Londres y con fuertes raíces africanas, Balogun tuvo la posibilidad de representar a tres selecciones diferentes: Nigeria, por la nacionalidad de sus padres; Inglaterra, donde se formó futbolísticamente; y Estados Unidos, gracias a haber nacido en Nueva York. Durante varios años vistió la camiseta inglesa en categorías juveniles, siendo una de las grandes promesas del fútbol británico.

Su talento llamó la atención desde muy pequeño. Con apenas ocho años ingresó a la academia del Arsenal, una de las canteras más prestigiosas del mundo. Allí comenzó a destacarse por su velocidad, capacidad para atacar los espacios y una notable eficacia frente al arco rival. En las divisiones inferiores del club londinense acumuló una enorme cantidad de goles y rápidamente empezó a ser considerado como una joya del futuro.

Estados Unidos jugó un gran primer tiempo ante Paraguay.
Estados Unidos jugó un gran primer tiempo ante Paraguay. (AP)

Sin embargo, dar el salto al primer equipo no fue sencillo. La fuerte competencia dentro del Arsenal limitó sus oportunidades y el delantero necesitó buscar continuidad lejos del Emirates Stadium. El punto de inflexión llegó en la temporada 2022-23, cuando fue cedido al Stade de Reims, de Francia.

En la Ligue 1 explotó definitivamente. Balogun firmó una campaña extraordinaria, con 21 goles, y se convirtió en una de las grandes revelaciones del campeonato francés. Su nombre empezó a sonar con fuerza en toda Europa y despertó el interés de varios equipos importantes.

Finalmente, el AS Mónaco apostó fuerte por él y desembolsó cerca de 40 millones de euros para quedarse con su ficha. La inversión estuvo lejos de ser una apuesta fallida. En el Principado se consolidó como uno de los delanteros más peligrosos del fútbol francés y terminó de confirmar todo aquello que había insinuado durante sus años de formación.

Mientras su carrera de clubes seguía en ascenso, Balogun tomó una decisión trascendental: representar a la selección de Estados Unidos. En 2023 oficializó su cambio deportivo y pasó a formar parte del proyecto de Estados Unidos, que buscaba potenciarse de cara al Mundial organizado en casa.

Hoy, esa apuesta parece haber dado resultado. En el estreno mundialista ante Paraguay, Balogun fue desequilibrante, mostró toda su jerarquía y dejó en claro por qué es considerado uno de los futbolistas más valiosos del plantel estadounidense.

Con apenas 24 años, una cotización cercana a los 40 millones de euros y un presente brillante en el fútbol europeo, Folarin Balogun se perfila como una de las grandes atracciones de esta Copa del Mundo. El delantero nacido por casualidad en Nueva York, criado en Inglaterra e hijo de inmigrantes nigerianos ya escribió el primer capítulo de su historia mundialista. Y en Estados Unidos sueñan con que todavía queden muchas páginas por delante.