Clásico eterno. Valdano recordó el '86 y explicó por qué Argentina-Inglaterra nunca será un partido más
El exdelantero de la selección repasó el duelo del Azteca y sostuvo que la rivalidad adquirió una dimensión histórica, social y política.
Cuando Jorge Valdano habla de un Argentina-Inglaterra, sus palabras tienen un peso diferente. No se trata de un analista más ni de un exfutbolista cualquiera. Fue protagonista del partido más emblemático de esa rivalidad, convirtió un gol en la final del Mundial de México 1986 y compartió equipo con Diego Maradona en una Copa del Mundo que quedó grabada para siempre en la memoria colectiva.
A horas de una histórica semifinal mundialista entre argentinos e ingleses, el exdelantero consideró que el cuadro del Mundial 2026 terminó regalando dos cruces excepcionales.
"Posiblemente nos hayan quedado las mejores semifinales de la historia, entre países que tienen un pasado en común", sostuvo, en referencia no solo al duelo entre Argentina e Inglaterra, sino también al choque entre España y Francia.
Para Valdano, ambos enfrentamientos llegan cargados de antecedentes y cuentas pendientes, aunque aclaró que el presente futbolístico por sí solo ya alcanza para convertirlos en dos partidos imperdibles.
"Es inevitable acordarse del Argentina-Inglaterra de hace 40 años y también España-Francia forman parte de la nueva cultura del fútbol. Hubo enfrentamientos recientes y hay facturas por cobrar", explicó ante Deportes Azteca. Y enseguida agregó: "Solo viendo el presente futbolístico, dejando de lado la historia, hay un montón de alicientes para disfrutar estos dos partidos".

Una rivalidad que trasciende el fútbol
Pocas personas pueden explicar mejor el vínculo entre argentinos e ingleses dentro de una cancha. Valdano entiende que la rivalidad nació desde el propio origen del fútbol y que, con el paso de las décadas, fue adquiriendo un significado mucho más profundo.
"Con Inglaterra hay rivalidades diversas. En primer lugar, ellos nos enseñaron a jugar al fútbol y nosotros luego, como todos los países, le dimos nuestro ritmo y sensibilidad, alejándonos violentamente de su estilo", reflexionó.
Pero el exdelantero cree que el componente deportivo hace mucho tiempo dejó de ser el único ingrediente.

"Luego, durante la historia, fueron ocurriendo cosas que al partido le dieron otro tipo de ingredientes, con una dimensión histórica, social y política. Eso hace que se jueguen muchas más emociones. Argentina juega con mucho orgullo al fútbol", afirmó.
En ese sentido, también destacó el enorme lugar que ocupa este deporte en ambos países.
"En Europa nadie vive el fútbol con más intensidad que Inglaterra. Y Argentina también ha demostrado que tiene una relación exagerada con el fútbol. Es uno de los grandes motivos de orgullo", aseguró.
Del Azteca a Atlanta: un partido distinto, pero igual de especial
Valdano reconoce que cada vez que escucha hablar de Inglaterra vuelve automáticamente a México 1986. Aquella tarde en el estadio Azteca permanece intacta en su memoria.
"Recuerdo el partido con Inglaterra del 86 como si hubiera sido ayer. Recuerdo todo ese torneo, me acuerdo de detalles de esos partidos y no me acuerdo de nada de otras cosas de aquellos tiempos", confesó.
Sin embargo, también marcó una diferencia importante entre aquel cruce y el que se disputará este miércoles en Atlanta.
"Aquel partido es un mito; el de ahora todavía genera incertidumbre. Ya veremos qué recuerdos se generan a partir de esto", analizó.
Y dejó una reflexión que resume como pocas el peso simbólico que todavía conserva este clásico.
"Nosotros jugamos contra una herida abierta. Ahora se juega contra la memoria. No significa lo mismo el partido", cerró el campeón mundial.
Las palabras de Valdano ayudan a entender por qué un Argentina-Inglaterra nunca será un encuentro más. Pasaron cuatro décadas desde aquella tarde inolvidable en el Azteca, cambiaron los protagonistas y cambió el fútbol. Pero la carga emocional sigue intacta. Y si alguien sabe lo que significa disputar este clásico es, justamente, uno de los hombres que ayudó a convertirlo en leyenda.

