El nuevo Talleres ya se construye y la obra es con la misma dirección. Aunque el último partido oficial del primer equipo fue el 20 de mayo, cuando quedó eliminado de la Copa Argentina ante Atlético Tucumán, la realidad deportiva del club comenzó a redefinirse una semana antes.
Más precisamente el 13 de mayo, cuando Carlos Tevez cerró su ciclo tras la derrota en el clásico con Belgrano y la eliminación en los octavos de final del torneo.
Desde entonces, la “T” atraviesa un período de transición que, más allá de los nombres propios que puedan aparecer en el futuro, exhibe una característica central: la continuidad de los criterios de conducción que marcaron la última etapa de la gestión encabezada por Andrés Fassi.
La doble eliminación no provocó modificaciones estructurales. El presidente continúa siendo quien tiene la última palabra en las decisiones estratégicas y deportivas. Tampoco hubo cambios en el esquema de trabajo que lo rodea.
Sebastián Fassi seguirá desempeñando las funciones que viene desarrollando en los últimos años, mientras persiste el deseo de que Gerardo Moyano pueda recuperar aquella dedicación permanente, casi de tiempo completo, que supo tener antes del último proceso electoral.
La carrera para entrenador de Talleres
La sensación es que Talleres no está ante un cambio de paradigma, sino frente a una nueva reconstrucción dentro de un modelo ya conocido. En ese contexto, aparecen los nombres para ocupar el banco de suplentes. Los perfiles que se analizan responden a distintas características, aunque todos tienen un denominador común: experiencia y trayectoria.
Juan Pablo Vojvoda representa la opción emocional y futbolística. Es un entrenador identificado con el club y su eventual regreso lo colocaría junto con Alexander Medina entre los técnicos que tuvieron más de un ciclo en Talleres durante la era Fassi.
Eduardo Berizzo encarna otro perfil: el de un entrenador con estatus internacional, exseleccionador de Paraguay y de Chile, con recorrido en Europa y en México, una apuesta similar a la que alguna vez significó Diego Cocca.
También aparecen nombres con peso en el mercado argentino, como Nicolás Diez, una búsqueda que remite a las reiteradas ocasiones en que la dirigencia intentó seducir a Gabriel Milito.
La intención es que el nuevo entrenador esté definido antes del regreso formal del plantel, previsto para el 11 de junio. Sin embargo, si los tiempos se extienden, la alternativa ya está prevista: recurrir de nuevo a Ezequiel Carboni para conducir el trabajo diario.
El actual entrenador de la Reserva ya cumplió esa función de manera interina en el primer equipo y aparece como una solución inmediata mientras se resuelve la elección definitiva.
Pero el futuro de Talleres no depende sólo del entrenador. De hecho, muchas decisiones ya comenzaron a ejecutarse.
Andrés Fassi mantuvo reuniones individuales con los futbolistas y les planteó distintos escenarios de cara al próximo semestre. Para algunos el horizonte es una transferencia, para otros la continuidad y para un tercer grupo existe la posibilidad concreta de una salida.
También están definidos los puestos que la dirigencia considera prioritarios para reforzar: un lateral, dos volantes, un extremo y un delantero. La lista podría ampliarse con un arquero y un marcador central si finalmente se concretan las salidas de Guido Herrera y de Matías Catalán.
Como ocurre en cada mercado, habrá margen para revisar algunas decisiones, modificar evaluaciones y consensuar determinados nombres con el futuro entrenador. Sin embargo, la estructura general ya está trazada. Algunas determinaciones incluso fueron adoptadas antes de conocer quién será el próximo DT.
El 11 de junio habrá regreso a los entrenamientos y la pretemporada casi con seguridad será en el Card.
Por eso, mientras los hinchas esperan novedades sobre el sucesor de Tevez, la realidad indica que Talleres ya empezó a rearmarse. Lo hace con los mismos actores principales, con la misma forma de tomar decisiones y con una hoja de ruta que no parece haber sido alterada por los resultados del semestre. El nuevo equipo todavía no tiene entrenador, pero la reconstrucción ya comenzó.

