Selección. Silbidos en La Bombonera: ni el homenaje salvó al “Chiqui” Tapia

El presidente de la AFA fue distinguido por Juan Román Riquelme en la previa del partido de la Selección, pero gran parte del público reaccionó con abucheos en una escena que volvió a exponer el clima tenso en las canchas.

28 de marzo de 2026 a las 03:17 p. m.
Silbidos en La Bombonera: ni el homenaje salvó al “Chiqui” Tapia
Claudio Tapia junto a Riquelme, en La Bombonera.

En una noche que debía ser de celebración para la Selección argentina, la aparición de Claudio 'Chiqui' Tapia en La Bombonera generó una reacción inesperada —o quizás no tanto— por parte del público. El presidente de la AFA fue silbado por una parte importante de los hinchas cuando ingresó al campo de juego, en la previa del encuentro ante Mauritania.

El dirigente fue protagonista de un breve acto protocolar junto a Riquelme, actual presidente de Boca, quien recibió una plaqueta en reconocimiento a su trayectoria con la camiseta argentina. En ese mismo contexto, Tapia también fue distinguido por su gestión al frente de la AFA, período en el que la Albiceleste conquistó títulos históricos como el Mundial de Qatar 2022, la Finalissima y dos Copas América.

Sin embargo, el homenaje no logró tapar el malestar. Cuando la voz del estadio anunció su presencia y ambos dirigentes se acercaron al centro del campo, desde las tribunas comenzaron a bajar silbidos que, si bien no fueron unánimes, sí se hicieron notar en varios sectores del estadio.

La escena volvió a dejar en evidencia una situación que se repite en distintas canchas del país: pese a los éxitos deportivos recientes, Tapia continúa siendo una figura resistida por parte del público del fútbol argentino.

El contraste fue claro. Mientras la figura de Riquelme despertó una ovación inmediata, el clima cambió con la mención del titular de la AFA. Incluso, en algunos pasajes se escucharon canciones en su contra, aunque en un tono más tenue que en otras ocasiones.

Con el correr de los minutos, y ya con el foco puesto en el partido, el ambiente volvió a la calma habitual que acompaña a la Selección en sus presentaciones. Pero el episodio dejó una postal fuerte: ni siquiera en un contexto festivo, y con los títulos recientes como respaldo, Tapia logró evitar el rechazo de una parte de los hinchas.