Emotivo. La Selección que nos representa como ninguna: por qué esta Argentina nos volvió a emocionar y está en la final del Mundial

No fue la más brillante. Fue la más valiente. Contra Inglaterra volvió a levantarse, sufrió, peleó cada pelota y ganó 2-1 para meterse en la final. Un equipo que, como el país, nunca deja de luchar.

15 de julio de 2026 a las 06:12 p. m.
La Selección que nos representa como ninguna: por qué esta Argentina nos volvió a emocionar y está en la final del Mundial
Argentina celebra el triunfo ante Inglaterra.

Amamos a esta Selección porque es cada vez más argentina.

Porque no es una Selección que tenga todo resuelto.

Ni que ande por la vida goleando rivales y resolviendo todo de manera sencilla, en el modo fácil de ese jueguito que se llama vivir.

Nada que ver.

Esta Selección, medio vieja, algo rota y cansada, es más argentina que nunca.

¿Ustedes vieron cómo salió a meter desde el primer minuto ante Inglaterra?

¿Ustedes vieron cómo mordió en cada rincón de la cancha, como si no hubiera mañana?

¿Ustedes vieron cómo dio vuelta ese partido que parecía imposible? Otra vez…

Argentina vs. Inglaterra, por las semifinales del Mundial 2026.
Argentina vs. Inglaterra, por las semifinales del Mundial 2026. (AP)

Este equipo parece mimetizarse con un país sumido en la bronca. Un país al que todo le cuesta el triple; al que, una y otra vez, le ponen piedras en el camino y, aun así, sigue.

Esta Selección de pibes está hecha de chicos que jugaron descalzos en canchas de tierra y crecieron a guiso y mate cocido.

Y en este Mundial fueron más Argentina que nunca.

Renegando.

Viniendo siempre de atrás.

Laburando cada partido como si fuera el último.

Como el que trabaja diez horas, vuelve en tren a su casa cansado, dolorido, y al otro día se levanta para empezar de nuevo.

Porque así somos.

Cuando todo se pone fiero, nos juntamos.

Lionel Scaloni, entrenador de la selección argentina, en el partido con Inglaterra.
Lionel Scaloni, entrenador de la selección argentina, en el partido con Inglaterra. (AP)

Nos unimos.

Hacemos colectas.

Empujamos al que se cayó.

Peleamos por las causas que creemos justas.

Así son estos pibes, que siguen a un líder que llora. Y lo levantan por los aires sin una pizca de envidia, aunque todas las cámaras vayan con él.

A nadie le molesta que Messi sea Messi.

Al contrario.

Enzo Fernández marcó un golazo para el 1-1 de Argentina ante Inglaterra. (AP)
Enzo Fernández marcó un golazo para el 1-1 de Argentina ante Inglaterra. (AP) (AP)

Lo idolatran más que nosotros.

Y eso también habla de ellos.

Por algo será que la gente sale a la calle a festejar un rato con esta Selección.

Y llora con las lágrimas de Messi.

Y con las de Scaloni.

Nosotros, cuando el Mundial termine, volveremos al lunes. A ese lunes, siempre difícil de vivir en este país.

Ellos volverán a una vida cómoda, que se ganaron por jugar a la pelota como dioses.

Pero, durante este mes, fueron el reflejo más claro de esta Argentina.

Nos dieron fuerzas para seguir.

Nos hicieron creer otra vez.

Así que gracias.

Gracias por los huevos del Cuti.

Por la entrega de Paredes en esa contra ante Egipto.

Por la corrida de Enzo para llegar de cabeza.

Por el golazo de Julián ante Suiza.

Por este partido con el alma frente a Inglaterra, todo un clásico.

Por la bomba de Enzo que nos dio vida.

Por el cabezazo de Lautaro que nos hizo explotar.

Gracias.

Y gracias por acompañar a Messi.

Porque, en realidad, terminaron acompañándonos a nosotros.

Esa es su gran verdad.

Y acá estamos.

Mirándolos.

Orgullosos de ser del mismo país que ustedes.