Vuelo místico. Selección Argentina: qué es el ritual del águila que se hizo en Alabama antes del duelo con Islandia
El estadio Jordan-Hare fue escenario de una tradición centenaria durante el cierre de la gira previa al Mundial 2026, ante más de 88.000 espectadores.
La Selección Argentina cerró su gira preparatoria para el Mundial 2026 en la ciudad universitaria de Auburn, Alabama, con un condimento especial que capturó la atención de los fanáticos que siguieron la transmisión. Antes del inicio del encuentro amistoso frente a Islandia, el estadio Jordan-Hare fue testigo de un ritual místico protagonizado por un águila real.
El evento marcó un hito histórico, ya que se trató del primer partido de fútbol disputado en este recinto desde su construcción en 1939.
El ritual del "Águila de Guerra"
La tradición, que acompaña desde hace casi tres décadas a los Tigres de Auburn, el equipo local de fútbol americano, consiste en el vuelo de un ave rapaz por todo el estadio. El animal está entrenado por el centro de rapaces de la universidad para sobrevolar las tribunas y aterrizar finalmente en el centro del campo de juego.
Durante la previa, la pantalla gigante enfocó el momento en que se liberó al ave de su jaula, lo que desató en un show para las 88 mil personas presentes. Tras completar su recorrido aéreo, el águila recibió un premio comestible como recompensa por su desempeño frente a la multitud.
Aunque la mascota oficial de la universidad es un tigre llamado Aubie, el lema que domina las calles y murales de la ciudad es "War Eagle" (Águila de Guerra). Este grito de guerra es la identidad deportiva de Auburn y se repite constantemente en cada rincón del imponente estadio.
Un origen místico desde 1892
La pasión por este ritual tiene sus raíces en un relato popular que data de finales del siglo XIX, específicamente de un partido contra Georgia en 1892. Según la leyenda, un veterano de la Guerra Civil asistió al encuentro con un águila que había rescatado años antes en el campo de batalla.
Mientras el equipo de Auburn iniciaba una remontada épica para ganar el partido, el ave comenzó a girar sobre el terreno de juego. Los simpatizantes interpretaron el vuelo como una señal de victoria y adoptaron el grito que hoy, más de un siglo después, sigue vigente.
“Somos los Tigers que dicen ‘War Eagle’”, explican desde la institución educativa para definir su particular idiosincrasia deportiva.

