El pulso del día. Scaloni y su mirada sobre el andar de Argentina en el Mundial: detalles para estar atentos
Mientras todos celebran el gran comienzo de la Albiceleste en el Mundial, el entrenador puso el foco en los errores que no quiere volver a ver.
Si algo caracteriza a Lionel Scaloni es su autocrítica, su franqueza, su sencillez y su mirada analítica cada vez que se presenta ante la prensa para hablar del rendimiento de la selección argentina. Esa postura volvió a quedar reflejada este lunes en el Dallas Stadium, luego de la victoria por 2-0 frente a Austria, con otra actuación decisiva de Lionel Messi.
Cuando al entrenador le señalaron que el equipo había atravesado momentos de sufrimiento, mantuvo la misma línea que había expuesto en la conferencia previa al partido. Scaloni remarcó que tenían claro el desafío que representaba el rival. “Sabíamos que enfrentábamos a un equipo con mucha potencia física, con jugadores altos y fuertes. Era lógico que en algún momento nos tocara sufrir. Ahí es donde la defensa debe responder, mantenerse sólida y transmitir calma para seguir en partido”, explicó el DT.
“Estamos bien”, dijo en ambos contactos con los periodistas. Y es cierto: a esta Argentina se la ve segura, convencida, en continuidad con el seleccionado que ganó el Mundial de Qatar y la Copa América 2024, en unos Estados Unidos enloquecidos por Messi.
Lo ocurrido ante Austria tuvo algunos puntos en común con el debut frente a Argelia, aunque también hubo diferencias. En esta ocasión, luego del penal que Messi desperdició a los 8 minutos, Argentina atravesó un tramo de zozobra. El impacto de esa situación pareció afectarla y Austria encontró allí sus momentos más favorables.
Sin embargo, más allá de algunas aproximaciones y de una acción con una buena respuesta de Cristian Romero, los europeos no lograron generar situaciones claras de peligro.
Con el correr de los minutos, Argentina recuperó el control en la mitad de la cancha. El equipo volvió a manejar la pelota con paciencia, le bajó el ritmo al rival, lo llevó a su terreno y buscó los espacios para lastimar. Así llegó el gol de Messi, una ventaja clave para encarar con mayor tranquilidad el cierre de la primera etapa.

En el complemento, Austria volvió a adelantarse en busca del empate y exigió a la Albiceleste. Fue entonces cuando apareció la figura de “Dibu” Martínez para sostener el resultado y mantener el invicto de la valla argentina en el torneo.
La victoria dejó a Argentina en una posición de privilegio dentro del Grupo J y confirmó, una vez más, la capacidad del equipo de Scaloni para adaptarse a distintos escenarios y resolver partidos complejos.
Sin embargo, aunque cueste —porque suena antipático en momentos de tanta ilusión por un equipo que jugó dos partidos, ganó los dos, anotó cinco goles y no recibió ninguno, con un Messi sublime—, seguramente el cuerpo técnico habrá tomado nota de esos pasajes difíciles para intentar que se repitan lo menos posible.
Entre los puntos a poner bajo la lupa está que Argentina genera situaciones, pero hasta el momento casi todos los remates claros —y todos los goles— han sido de Messi. Y en lo defensivo, la incógnita es qué sucederá ante rivales de mayor nivel.
Argentina va muy bien, aunque, como siempre, puede crecer más. Porque hay aspectos por mejorar en una selección que llegó al Mundial con todo el respeto del mundo y comenzó firme para revalidar pergaminos.

