Básquet. San Isidro se quedó otra vez en la puerta del ascenso: bronca, balance y lo que viene

A solo tres días de haberse esfumado el sueño del ascenso, tras perder su segunda final consecutiva —esta vez a manos de Lanús—, San Isidro repasa lo hecho en la temporada y mantiene viva la ilusión de luchar por ese objetivo en la próxima campaña. La palabra de su presidente y de su DT.

06 de junio de 2026 a las 05:32 p. m.
San Isidro se quedó otra vez en la puerta del ascenso: bronca, balance y lo que viene
San Isidro de San Francisco. (Prensa San Isidro)

A 72 horas de la eliminación, en San Isidro “la amargura, la bronca y el dolor”, tal como lo resume el entrenador Sebastián Porta, aún laten intensamente. Es que, al igual que en la temporada pasada (y por tercera vez en su historia), el conjunto de San Francisco quedó a las puertas del ascenso a la Liga Nacional, lo que le impidió coronar una campaña en la que volvió a ser protagonista de la segunda división del básquet argentino.

No obstante la desazón y, según su máxima dirigencia, en este caso en palabras de su presidente, Fernando Magnano, el club seguirá teniendo como meta alcanzar la élite nacional: “Vamos a redoblar esfuerzos y a seguir dando batalla”, le aseguró a La Voz el dirigente sanfrancisqueño.

Mientras el paso del tiempo se encarga de “lamer” las heridas, se impone trazar un balance y bosquejar una perspectiva para la próxima temporada, para la cual ni siquiera asoma la idea de comprar una plaza en la Liga Nacional.

A modo de balance, su presidente y su director técnico —quien cuenta con grandes posibilidades de mantenerse al frente del equipo— comparten sus sensaciones sobre lo ocurrido tras el fallido ascenso y trazan un horizonte para lo que viene.

San Isidro de San Francisco ante Lanús. (Prensa Lanús)
San Isidro de San Francisco ante Lanús. (Prensa Lanús) (Prensa Lanús)

Fernando “Pipi” Magnano: la satisfacción del presidente

—¿Qué sensaciones quedan luego de quedarse otra vez a las puertas del ascenso?

—La verdad, las mejores. Porque, más allá de no alcanzar el objetivo que todos nos propusimos, lograr jugar una segunda final en forma consecutiva habla muy bien del proyecto y de que no estamos equivocados. El camino es este: seguir apoyando el crecimiento del club. Debemos estar fuertes institucionalmente y en infraestructura para que, cuando llegue el momento, podamos estar a la altura y no vivir lo que les pasó a algunos clubes, que dieron un paso por la Liga y, por razones económicas u otras situaciones, terminaron con estructuras institucionales muy debilitadas.

—¿Reconocen alguna falla?

—No creo que hayamos tenido fallas. Sostengo que el trabajo de jugadores, cuerpo técnico y dirigencia fue impecable, y por eso se llegó por segundo año consecutivo a una final.

—Más allá del resultado, ¿cuál es el balance?

—Considero que fue una temporada impecable. Se jugó una final con un equipo muy parejo y ganó el que logró capitalizar sus puntos fuertes en los momentos oportunos.

—¿Cuáles son los planes? ¿Se buscará reforzar el equipo para intentarlo nuevamente?

—Por supuesto. Vamos a redoblar esfuerzos y a seguir dando batalla. Sani es ya un protagonista de la Liga argentina y un equipo que va más allá de un resultado deportivo. Se ganó un lugar y el respeto a nivel nacional.

San Isidro de San Francisco no pudo lograr el ascenso, más allá de una gran campañ
San Isidro de San Francisco no pudo lograr el ascenso, más allá de una gran campañ (Prensa Liga Nacional.)

El DT Sebastián Porta: entre la amargura y la bronca

—¿Cómo analizás lo ocurrido en la serie final?

—Es difícil hacer un análisis tan pronto, porque todavía quedan la amargura, la bronca y el dolor. Pero, en lo inmediato, puedo decirte que Lanús, al ganar en San Francisco, revirtió la serie. Esa noche, pese a que tuvimos un mal juego y muchas pérdidas, estuvimos a un tiro de llevarnos el partido. Desde allí, las presiones cambiaron. También nos pasó, por segundo año, un imponderable como la lesión de una de nuestras principales armas ofensivas, Jerónimo Suñé. Nos perjudicó no solo en la rotación, sino también en la generación de juego, porque nos obligó a modificar la estructura y la forma de jugar. Fue un golpe duro, antes de empezar las finales, que incidió mucho en el resultado final.

—¿Dónde creés que estuvieron las fallas para quedarse sin el objetivo final?

—Creo que no hubo fallas de ningún estamento: ni de jugadores, ni del cuerpo técnico ni de la dirigencia. Fue una final en la que hubo un rival que también quiso ganar y ante el que no se pudo, tanto por cuestiones basquetbolísticas como por imponderables, como te decía antes.

—Y el balance de la temporada, ¿cómo lo evaluás?

—El balance es excelente. Tuvimos una temporada muy larga, exigente y con muchas presiones. Lamentablemente no la pudimos coronar con el ascenso, pero los jugadores, dirigentes y el cuerpo técnico tuvieron un rendimiento de excelencia desde todo punto de vista.

—Si tenés la chance de reintentarlo, ¿le darás para adelante?

—El básquet tiene estos golpes. Hay que pasar el mal trago, superar la amargura y el dolor. Con el correr de los días supongo que vamos a valorar más el camino recorrido. Todo es aprendizaje y, cuando empiece la nueva temporada, se renovarán las ilusiones y las energías: habrá que volver a intentarlo.

San Isidro de San Francisco
San Isidro de San Francisco (Prensa San Isidro.)

La temporada en números

Temporada 2025/2026: jugó 48 partidos (33 triunfos y 15 derrotas), con un 68,8 por ciento de efectividad. En la fase regular disputó 32 juegos (22-10); mientras que en playoffs totalizó 16 (11-5), superando a Salta Basket (3-1), Deportivo Viedma (3-2) y La Unión de Colón (3-0). En la final cayó ante Lanús (3-1).

En San Francisco disputó 26 encuentros (24-2), con un 92,3 por ciento de efectividad. Las únicas caídas fueron en la fase regular, ante Amancay (59-67), y frente a Lanús (62-63), en el primer partido de la final.

Como visitante jugó 22 partidos (9-13), con un 40,9 por ciento de efectividad.