
Qué quiere Sampaoli para Talleres: “Defender la historia y protagonizar”
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Redacción La Voz
El desembarco de Jorge Sampaoli en el Mundo Talleres fue noticia. Ahora que el primer equipo vivió el capítulo inicial bajo su mando, se sigue analizando, en envase y contenido, qué intención tuvo y por qué hubo tanta diferencia como la que se vio en Rosario. Sin embargo, tras la derrota ante Newell's por 1 a 0, el entrenador no se escondió detrás de las circunstancias y las excusas que son habituales.
Al contrario, marcó un camino de protagonismo sin verso, donde la responsabilidad del rendimiento recae directamente sobre su capacidad para transmitir el mensaje y la de los jugadores para asimilarlo.
El diagnóstico de Sampaoli sobre el estreno fue tajante: un primer tiempo "para el olvido". Según el técnico, el equipo no "accionó", sino que "reaccionó" tarde, lo que le dejó una sensación de vacío. Esta autocrítica, la propia sobre todo, es pilar de su proyecto. Sampaoli entiende que en un club con la historia de Talleres existe la obligación de protagonizar, independientemente de los nombres o las edades de los futbolistas. Su objetivo es instalar un dominio que permita controlar los encuentros, algo que solo se vio en los últimos 35 minutos en Rosario.
Una de las definiciones más potentes de su conferencia fue su postura ante el mercado de pases. Mientras el entorno especula con la falta de un "9" de jerarquía o un extremo resolutivo, Sampaoli enfrió las expectativas de soluciones externas. "El mercado, cuando se utiliza como parte final, para el entrenador es una complicación", sentenció. Para él, cualquier jugador que llegue ahora tardará en adaptarse a un sistema diferente y en "rodar" con sus compañeros.
En lugar de añorar lo que no hay, el técnico ha decidido apostar por lo que tiene, enfocándose en potenciar a los futbolistas del club y del semillero. Sabe que quejarse ante la prensa solo menoscabaría a los jugadores que hoy necesita fortalecer. Y para arriba tampoco hay mucho por quejarse, ya que la directiva compró a cuatro jugadores en este mercado con una inversión "millonaria".
En lo táctico, el plan inicial mostró una defensa alta contenida en una línea de cinco, buscando amplitud con laterales volantes como Chamorro y Báez . Sin embargo, la falta de rodaje de los centrales –quienes apenas se conocían– pasó factura en la coordinación y la comunicación, derivando en errores puntuales, como el del penal. Pese a esto, Sampaoli defendió sus decisiones, como la titularidad del juvenil Timoteo Chamorro, basándose en lo visto durante la preparación y no en el "peso" de los nombres.
La ofensiva es quizás el mayor desafío. Aunque el ingreso de extremos como Rick y Valentín Depietri le dio otra energía y generó situaciones de gol, la falta de contundencia y la escasa participación de los centrodelanteros (Ronaldo Martínez salió tempranamente y Valentín Dávila entró sobre el final) volvieron a ser noticia. Cuando Talleres logró jugar para ellos... no estaban.
Aun así, Sampaoli sabe que las soluciones están en el trabajo diario. Con una semejante trayectoria, sería normal que Sampa quiere que Talleres se adapta a sus pretensiones. Después del estreno, el DT afirmó: "Intentaré mejorar a los que tengo". Así destacó que el fútbol lo definen los jugadores y sus acciones, más allá de la organización táctica.
Sampaoli ha aceptado el escenario propuesto por la dirigencia, sea el ideal o no. Ya está en el baile. Su trabajo ahora consiste en achicar la distancia entre su planificación ideal y la ejecución en el campo. No hay lugar para la nostalgia de lo que falta; solo queda el compromiso de defender la historia futbolística de Talleres con un equipo que juegue con el sentimiento que el club demanda.
El capítulo inicial fue difícil, pero la claridad del mensaje sugiere que este Talleres buscará su destino sin mirar hacia afuera, asumiendo que el verdadero cambio nacerá desde adentro.