
Santiago Gómez Cora valoró el crecimiento de Los Pumas 7s tras el quinto puesto en Perth
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Redacción La Voz
En los últimos meses, Santino Zangara captó la atención internacional. El cordobés, que debutó en Los Pumas 7s apoyando un try ante Uruguay, en noviembre de 2024, se transformó en uno de los forwards más elogiados por los medios especializados de todo el mundo. Su impacto físico, la evolución en su juego y su potencial rendimiento posibilitaron que su nombre sea posicionado como una de las jóvenes promesas del seven de Argentina.
“No sé si lo considero así –confesó a La Voz el forward cordobés cuando se le preguntó cómo maneja la presión de ser tildado de ‘figura’–; intento enfocarme, sobre todo en estas últimas dos etapas, en la estructura de juego, que es donde el equipo necesitaba hacer más foco. Creo que si cada uno cumple su rol a la perfección en la cancha, las cosas terminan saliendo, así que me enfoco en cumplir el mío”.
El hombre formado en Tala RC conoce muy bien su rol y lo lleva a cabo sin dudarlo. Poner la pelota adelante, traerle obtención al equipo a través de las salidas y buena firmeza en el scrum son las acciones que tiene que cumplir el jugador de 21 años en el plantel que dirige Santiago Gómez Cora.

“Intento seguirlo y ver todos los partidos. Me gusta que cada vez está tomando más protagonismo; cuando logre terminar de afianzarse y soltarse vamos a empezar a ver su mejor versión. Creo que, por suerte, está muy lejos de su techo”, contó a La Voz Stéfano Ambrosio, integrante del staff de Dogos XV y quien lo entrenó a Santino en su primer año de M19 en Tala RC.
Y, su entrenador también en el plantel superior del elenco de Villa Warcalde, agregó: “Está teniendo un muy buen presente y creo yo que le espera un excelente futuro”.
"En octava posición en la clasificación general por puntos y cuarto en tries anotados en Singapur, la transformación física de Santino Zangara en los últimos 12 meses ha sido asombrosa", aseguró el portal británico Rugby Pass, en un artículo en el que también destacan a Harry Wilson (Australia), Kolora Lomani (Fiji) y Frank Vaenuku (Nueva Zelanda), a comienzos de febrero.

Santino Zangara consideró que su crecimiento en el aspecto físico le da un plus para cumplir con su rol. “Al venir del rugby 15 estaba más pesado y en el seven un físico tan robusto no facilita las cosas. Fue una de las dificultades más grandes desde que arranqué en esta modalidad. Este año me propuse mejorar mi alimentación, mi físico y mi condición; por suerte, me siento muy cómodo”, explicó el jugador de aproximadamente 1,90 metro de altura y unos 96 kilos.
“De chico ya tenía esas características, pero cuando lo empezamos a entrenar el desafío era sumarle recursos a su juego porque si bien sabíamos que ya de grande o en Primera podía seguir haciendo diferencia física, eso iba a suceder cada vez menos porque se iba a empezar a encontrar con jugadores parecidos a él. De hecho, alternaba entre el equipo A y B siendo un año más chico, por una cuestión de que le faltaba mejorar aspectos técnicos, tácticos y de comprensión del juego que luego fue adquiriendo”, describió Ambrosio.

Santino Zangara arrancó a jugar al rugby “de grande”, cuando tenía 14 o 15 años, pero desde los siete se juntó con sus amigos todos los fines de semana a ver los partidos de Seven. Su primer contacto con la modalidad 7 fue a los 18 cuando jugó su primer Seven de la República.
“No sé si era algo que visualizaba a futuro, pero se cruzó en mi camino y pude aprovechar esa oportunidad”, comentó el cordobés que antes pasó por el fútbol, la natación y el atletismo. “Nunca llegué a profesionalizarlos o hacerlos rutina, pero sí me ayudó sobre todo a decidir qué deporte quería elegir. Por suerte me quedé con el rugby”, agregó.
Como se dice habitualmente, Santino Zangara es un distinto. “En su momento ya destacaba por la fortaleza física, la potencia, la velocidad. Además, ya de chico se notaba una cabeza distinta en cuanto a la madurez y cómo afrontaba los entrenamientos, partidos y como llevaba su vida de jugador amateur juvenil como si ya fuese profesional”, aseguró Stéfano Ambrosio.

Y el propio jugador reconoce cuáles son sus fortalezas: “Mi físico, que me permite dar esa pelota adelante, la velocidad y que estoy mejorando bastante la obtención. Para mejorar siempre hay margen, pero hoy, quizás, es el juego en el contacto”.
Los próximos 7 y 8 de marzo, Los Pumas 7s estarán disputando una nueva etapa del Circuito Mundial: el Seven de Vancouver, un torneo en el que Argentina llega como tetracampeón. Allí, el seleccionado argentino integra el Grupo B junto con Australia, Fiji y Francia.
“El equipo está en un proceso de recambio con muchos jugadores nuevos, con energía y destrezas individuales. No hay que volverse loco, hay que seguir por este camino que es el correcto. Quizás la modalidad actual es un poco más competitiva porque quedamos los ocho mejores equipos en un solo torneo, pero nosotros nos enfocamos en nuestro juego y estructura”, explicó el cordobés en referencia al presente del equipo.

Y dio su parecer sobre lo que significa tener que jugar siempre lejos de casa: “Es algo con lo que combatimos cada vez que viajamos, estamos muy lejos de la familia y los amigos. Cuando nos tocó jugar en Mar del Plata (a principios de 2026) la gente nos acompañó con mucho cariño todo el fin de semana. Sería un sueño que haya una etapa en Argentina”.