La voz del Cuti. Romero y otra noche épica para Argentina: “Nunca dejamos de creer"
El defensor cordobés volvió a ser una de las figuras en la victoria sobre Suiza y, tras la clasificación a semifinales, destacó la fortaleza del grupo y ya puso la mira en el duelo del miércoles.
Habían pasado unas tres horas desde que la victoria de Argentina sobre Suiza se había hecho realidad y, de a poco, comenzaron a aparecer los jugadores en una zona mixta que tenía fácilmente 150 metros de largo y no había ni un centímetro libre de periodistas.
Uno de los que más habló, con deferencia y paciencia, fue el cordobés Cristian Romero, quien se detuvo frente al micrófono de La Voz y dejó estos conceptos.
"Esto es increíble. La verdad es que me siento muy afortunado de formar parte de este hermoso grupo, de esta familia. Ojalá que toda la Argentina se sienta muy identificada con nosotros, porque dejamos la vida dentro de la cancha. Más allá del fútbol, tratamos de darle una alegría a toda la gente", dijo el ex Belgrano.
"El Cuti" agregó: "Ahora toca disfrutar de este momento y, desde mañana, pensar en Inglaterra, que va a ser un partido muy duro. Estamos muy contentos por haber pasado".
El defensor, otra vez uno de los mejores del equipo, analizó: "Parecía que se nos complicaba, pero nunca dejamos de creer. Más allá de que a veces se juega bien y otras veces se juega mal, lo importante es la entrega, la personalidad y el equipo. Hoy, por momentos, las cosas no salieron, pero otra vez demostramos que dejamos el corazón dentro de la cancha. Al final, con corazón y con garra, conseguimos lo que tanto queríamos. Eso también es importante para la confianza del grupo. Ahora toca disfrutar de este momento y, desde mañana, pensar en Inglaterra".
Para cerrar, habló de Julián Álvarez y Lautaro Martínez, quienes sellaron la victoria con sus goles. "Se lo merecen por la confianza de los dos, que siempre están y necesitaban de eso", dijo Romero.
Ahora se viene el desafío más grande. Del otro lado estará Inglaterra, un rival que llega como uno de los candidatos al título. Para la Scaloneta será una semifinal de altísimo voltaje, con aroma a clásico y la oportunidad de volver a demostrar por qué este grupo nunca deja de creer, incluso cuando el camino se hace cuesta arriba.

