Detalles. Risas, entrenamiento y formación: cómo es la Experiencia Campus Talleres que se vive en el Card

El Matador lleva adelante la sexta edición de su ya tradicional Campus formativo, destinado a niños, niñas y adolescentes. Con más de 100 participantes, cómo se vive la experiencia en el predio.

16 de julio de 2026 a las 06:16 p. m.
Risas, entrenamiento y formación: cómo es la Experiencia Campus Talleres que se vive en el Card
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.

Talleres lleva adelante una nueva edición del Campus formativo en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (Card). No es sólo una actividad, es una experiencia destinada a niños, niñas y adolescentes que viven el entrenamiento de un deportista profesional durante unos días.

El Campus inició el martes 14 de julio y hasta este viernes se desarrollará en el Card, donde los chicos de entre 7 y 16 años entrenan junto a los profesores siguiendo los protocolos y estándares del plantel profesional. Claro, esto sin descuidar principalmente el formativa, eje central de la experiencia.

El sábado finalizará la semana de actividades con una serie de partidos en La Boutique. Allí, chicos y chicas terminarán de vivir la experiencia con charlas, preparación y la previa en los vestuarios antes de saltar al campo de juego.

Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)

Un espacio para compartir

En total, esta sexta edición del Campus cuenta con 113 participantes entre niños, niñas y adolescentes. Todos se presentan en el Card y son divididos de acuerdo a sus edades para entrenar en las distintas canchas que tiene el predio de la "T". Una vez empilchados con la indumentaria del club, todos se ponen a disposición de los profesores.

Luego, comienza la serie de entrenamientos: entrada en calor, trabajos con y sin pelota y todos los pormenores de la minuciosa rutina que tienen los deportistas de élite. Muchos de los chicos que están acudieron por primera vez en esta edición, pero otro número importante está allí porque ya vivió las experiencias previas y disfrutan de seguir participando.

Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)

De hecho, así es como lo ven la mayoría de los profesores encargados. Como un espacio para recrearse y formarse. Todos tienen esa esencia formadora típica de los profes de escuelita de fútbol, que no quieren sólo enseñar a parar una pelota o perfilarse sino transmitir valores y dejar una enseñanza más profunda que pueda trascender a la cancha de fútbol.

"El objetivo no es encontrar al nuevo Messi o al nuevo Maradona, sino formar buenas personas. En el juego encontramos la superación, pero es para superarnos también a nivel personal, en los estudios, en la vida, en lo que uno disfrute", comentó Manuel Ruiz, uno de los profesores encargados, a La Voz.

Y siguió: "Tenemos que generar y valorar estos espacios sociales. Esa es la raíz de este deporte, no podríamos jugar si no está nuestro rival. Es decir, no podemos participar si no está el otro". Además, Ruiz remarcó que, pese a que hay ojeadores del club, "no es una prueba de jugadores". "Ojalá podamos darles herramientas a los chicos, que compartan hábitos saludables y se respete a los rivales".

Manuel Ruiz, profesor del Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Manuel Ruiz, profesor del Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)

Risas, juegos y entrenamiento

Más allá del arduo trabajo y entrenamiento por parte de profes y chicos, lo que predomina en la buena onda y el clima de alegría. Con esa facilidad que tienen los niños para generar risas entre nenes y adultos todo se hace mucho más disfrutable.

En una de las canchas, un grupo de chicos se divierte intentado trasladar la pelota por un circuito para luego patearle a otro que se ofreció como arquero. A unos metros, otro grupito se forma de manera ordenada para el "cooling break". Mientras esperan su bebida isotónica, su fruta y su barra de cereal se hacen chistes unos con otros.

Un poco más alejados, otros le patean penales a un hombre disfrazado de dinosaurio que estaba en representación de una franquicia de cines. El "Dino Martínez", lo apodaron los pateadores, que no paraban de reír mientras anotaban los goles.

Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)

Lo concreto es que Talleres culminará con éxito la sexta edición de su Campus. Todos los involucrados coincidieron no sólo en lo positivo de la experiencia, sino en una superación respecto a ediciones anteriores. "Evaluamos y queremos seguir innovando para ofrecerle cosas distintas a los chicos que quieren seguir viniendo", concluyeron desde la organización.

La actividad finalizará de manera formal el día sábado en el estadio La Boutique de barrio Jardín. Allí se llevarán adelante distintos partidos entre los participantes del Campus. Será el cierre con la experiencia inmersiva de un jugador profesional: indumentaria, charlas técnicas en los vestuarios y salidas directas al campo de juego para los encuentros.

Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo.
Campus de Talleres en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. (José Gabriel Hernández/La Voz)