Argentina-Inglaterra. El respeto inglés por Messi y una frase que resume la previa: "Eso fue antes de mi época"
Los defensores Marc Guehi y Ezri Konsa hablaron en la previa del duelo con Argentina. Elogiaron al capitán albiceleste, minimizaron el peso de la histórica rivalidad y apostaron por la unión del grupo para buscar el pase a la final.
Antes de Lionel Messi, Marc Guehi hizo una pausa. Pensó la respuesta. No esquivó el tema. Del otro lado lo esperaba la pregunta inevitable, esa que se repite en cada conferencia de prensa cuando Argentina está del otro lado del cuadro. ¿Cómo se marca al mejor futbolista del mundo?
"Es un gran jugador, probablemente uno de los mejores", respondió el defensor inglés. Sin prometer fórmulas mágicas ni recetas imposibles. "Vamos a intentar hacer nuestro trabajo, mantenernos concentrados, apoyarnos entre todos y ejecutar nuestro plan de juego".
En el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde este miércoles se jugará una de las semifinales del Mundial 2026, Inglaterra también mostró sus cartas. Después de que por el lado argentino hablaran Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul y Gonzalo Montiel, fue el turno de Marc Guehi y Ezri Konsa, dos de los defensores que tendrán la misión de intentar frenar a un ataque albiceleste que llega encendido y con Messi como principal bandera.
No hubo declaraciones grandilocuentes. Tampoco provocaciones. En la conferencia predominó el respeto hacia Argentina y la convicción de que Inglaterra está preparada para afrontar uno de los desafíos más grandes del torneo. Messi, naturalmente, monopolizó buena parte de las consultas. Guehi evitó personalizar demasiado el duelo. Reconoció la dimensión del capitán argentino, pero insistió en que la clave estará en el funcionamiento colectivo.

La idea inglesa pasa por sostener el orden, mantenerse fiel al plan preparado por el cuerpo técnico y evitar que el partido se convierta en un festival de espacios para el rosarino. La sensación es que, del otro lado, entienden perfectamente lo que significa enfrentarlo. No hicieron falta elogios exagerados para dejar en claro el respeto que genera un futbolista que volvió a conducir a Argentina hasta una semifinal mundialista.
Konsa, por su parte, tuvo que responder sobre otro tema que inevitablemente aparece cuando se enfrentan estas dos selecciones: la historia.
Las referencias a México 1986, al gol con la mano de Diego Maradona, al Mundial de Francia 1998 y a una rivalidad que excede largamente el fútbol siguen apareciendo en cada previa. Sin embargo, el defensor inglés marcó una distancia generacional.
"Eso fue antes de mi época", respondió con naturalidad. Lejos de alimentar el peso del pasado, explicó que el plantel intenta dejar toda esa historia de lado para concentrarse exclusivamente en lo que ocurrirá dentro de la cancha. Para ellos, el partido no se juega con los recuerdos ni con las cuentas pendientes de otras generaciones. "Tenemos que enfocarnos en nosotros mismos, olvidarnos de la historia y salir a hacer lo que sabemos hacer mejor", resumió.
La postura refleja bastante el espíritu de esta selección inglesa. Un equipo joven, con futbolistas acostumbrados a competir al máximo nivel cada fin de semana en la Premier League y que intenta escribir su propia historia, sin cargar con fantasmas ajenos. Konsa también habló del momento que vive Inglaterra. Recordó lo difícil que fue el camino para llegar hasta esta instancia y valoró la oportunidad de disputar otra semifinal mundialista.
"Estamos muy ilusionados. Esperamos conseguir un buen resultado", aseguró. Cuando le preguntaron cuál había sido la principal fortaleza del equipo durante el torneo, no habló de sistemas tácticos ni de individualidades. Eligió otra palabra: mentalidad.
Destacó la unión del grupo, el compromiso entre todos los integrantes del plantel y la capacidad para mantenerse fuertes en los momentos de mayor presión. "La mentalidad es lo más importante. Hemos demostrado esa unión durante todo el Mundial", explicó.
También reconoció que el enorme ruido mediático que genera un Argentina-Inglaterra existe y que saben perfectamente todo lo que rodea a este tipo de partidos. Pero aseguró que el plantel aprendió a convivir con ese escenario y a aislarse del contexto para enfocarse únicamente en el fútbol.
Así transcurrió la conferencia inglesa. Sin declaraciones explosivas, sin chicanas y con un respeto evidente hacia un rival que llega invicto y con Lionel Messi como principal amenaza.
Mientras Argentina insiste en que la historia no juega, Inglaterra responde exactamente lo mismo. Los protagonistas cambiaron. Las generaciones también. Pero el atractivo permanece intacto.
En Atlanta ya no quedan demasiadas palabras por decir. De un lado confían en Messi y en una selección que volvió a instalarse entre las cuatro mejores del mundo. Del otro creen que la fortaleza colectiva puede ser suficiente para frenar al campeón vigente. Las respuestas ya fueron dadas. Ahora les tocará hablar a los futbolistas. Y, como ocurre cada vez que Argentina e Inglaterra se cruzan en un Mundial, el mundo entero estará mirando.

