Rumbo al domingo. Racing probó el equipo para jugar en Mendoza
La Academia ajusta su funcionamiento antes de visitar a Godoy Cruz, con la necesidad de sumar para seguir en carrera.
Racing de Nueva Italia afina detalles con la mirada puesta en un nuevo desafío que puede empezar a marcar su rumbo en la Primera Nacional. El equipo cordobés se entrenó este jueves en el predio René Gorreta, donde la dupla técnica que conforman Ramiro Torres y Pablo Motta volvió a poner el foco en ajustar piezas de cara a la visita del domingo ante Godoy Cruz.
No se trata de un partido más. A esta altura del campeonato, cada punto empieza a pesar en la carrera por meterse en la zona de reducido y sostener la ilusión del segundo ascenso. Racing suma 15 unidades y necesita continuidad, esa regularidad que muchas veces marca la diferencia en una categoría larga y exigente.
En ese contexto, el entrenamiento dejó algunas señales. La más clara, el regreso de Alan Olinick al equipo titular. El volante, que se recupera de una lesión, volvió a meterse en el once en lugar de Luciano Viano. Un cambio que no altera demasiado la estructura, pero sí le devuelve al equipo una pieza que el cuerpo técnico considera importante en la mitad de la cancha.
La práctica formal de fútbol permitió observar una base que empieza a repetirse: Olivera; Chamorro, Gómez, Sánchez y Díaz; Rinaudo, Olinick, Vega y Córdoba; Centurión y Chavarría. Un equipo que busca equilibrio, con variantes en ofensiva y un mediocampo que intenta sostener el ritmo en un torneo donde no hay margen para distracciones.
De todos modos el equipo no está confirmado ni mucho menos. Luciano Viano también tiene chances de ir de arranque, al igual que Facundo Taborda, que podría ir de volante por derecha en lugar de Rinaudo.
El plantel volverá a entrenarse este viernes por la mañana y por la noche emprenderá el viaje en colectivo hacia Mendoza, donde aguardará el encuentro del domingo. Allí lo espera un rival que también atraviesa su propio proceso de reconstrucción.
Rival con novedades
Godoy Cruz estrenó esta semana a Pablo De Muner como entrenador, tras la salida de Mariano Toedtli. Con pasado reciente como ayudante de campo en Botafogo, el nuevo DT llega con la intención de reactivar a un equipo que no logró despegar y que se mantiene en la mitad de la tabla. Un contexto que suma incertidumbre, pero también puede representar un desafío extra para Racing.
En ese escenario, la Academia sabe que no alcanza con buenas intenciones. Necesita traducir en resultados el trabajo que viene realizando. Pulir detalles, sostener lo bueno y corregir lo que todavía no termina de cerrar.
Porque en un torneo tan parejo, esos pequeños ajustes pueden ser decisivos. Y Racing, que busca consolidarse en la pelea, tiene por delante una nueva prueba para demostrar que está en condiciones de dar ese paso. Uno que lo acerque, de a poco, a sus aspiraciones.

